México incorporó la carrera judicial hace 30 años para asegurar que el personal de juzgados, tribunales y la SCJN sean especializados, pero este sistema podría mejorar según especialistas.
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Georgina Hernández
El sistema de la carrera judicial se instauró en México tras la reforma al Poder Judicial de 1994. Durante 30 años ha dado certeza de que a las filas de un juzgado o tribunal se incorpora personal especializado. Además, permite a las personas avanzar en distintos puestos a partir del aprendizaje que van adquiriendo.
En la actualidad, ningún cargo jurisdiccional es por designación directa. Todo el personal que ejerce funciones jurisdiccionales, desde oficialías judiciales, pasando por las actuarías y secretarías de tribunal y de juzgado, así como juezas y jueces de distrito y magistradas y magistrados de circuito, son seleccionadas por un proceso que incluye una evaluación de conocimientos jurídicos, así como de habilidades profesionales.
Es en este camino que la Escuela Federal de Formación Judicial juega un papel clave en la capacitación, procesos de selección y detección de los mejores perfiles. Su directora, la doctora Josefina Cortés Campos, considera que la carrera judicial es importante porque es imposible garantizar el que todas las personas egresadas de la carrera de Derecho cuenten con formación práctica que las acredite para estar a cargo de un tribunal.
“Desde esa perspectiva, si nosotros consideramos que en el país existen más de 2 mil 300 instituciones educativas emitiendo títulos de licenciado y licenciada en Derecho, podrás imaginar que no necesariamente todas las personas que están egresando de las universidades cuentan con una especialidad tal que puedas dirigirlas de inmediato a responsables de un juzgado y de un tribunal.
Desde esa perspectiva, es importante considerar que la carrera judicial va preparando a lo largo de los años para después llegar a ser titular de un Juzgado o de un Tribunal. Desde esa óptica, la carrera judicial se convierte en una pieza clave de la capacitación y de la formación de las personas que son responsables de Juzgados y Tribunales”.
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En esto coincide Sandra Serrano García, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. La especialista recuerda que el estándar internacional de las relatorías sobre independencia judicial y órganos como la Corte Interamericana de Derechos Humanos ponen al centro a la carrera judicial como un mecanismo que permite fortalecer los poderes judiciales y con ello la protección de las personas.
Asimismo, señala que si bien las personas las y los licenciados en Derecho tienen varios conocimientos, eso es distinto a desempeñarse como juez o magistrado. Esto, subraya, se aprende en la carrera judicial.
“Es una primera base tener una licenciatura en Derecho, pero justamente lo que se aprende en la carrera judicial es cómo decidir el derecho, cómo adjudicar el derecho y obviamente esto implica no solamente aprender distintas cuestiones técnicas, sino también cuestiones administrativas, cómo hacerse cargo de un gran volumen de expedientes, cómo priorizar casos, cómo tener también un diálogo con los pares, porque por ejemplo, los Tribunales Colegiados de Circuito están integrados por tres magistrados o magistradas, que por supuesto esto también implica un diálogo con el poder decidir. Entonces, también hay una parte administrativa que no puede perderse de vista, justamente para que los casos salgan en tiempo y de conformidad con las decisiones. Y al final también le permite a las personas que acuden a la jurisdicción tener seguridad jurídica respecto de cómo más o menos se van a ir decidiendo los casos”.
Serrano García agrega que además, la carrera judicial brinda no sólo seguridad jurídica, sino también una buena administración de los Tribunales. En consecuencia, permite que el Poder Judicial funcione adecuadamente y ofrezca la mejor justicia posible.
¿La carrera judicial es para todas y todos?
Toda persona puede aspirar a desempeñar cargos jurisdiccionales, siempre que reúna los requisitos establecidos en la ley.
Para ser magistrada o magistrado de circuito se requiere:
- Ser ciudadano mexicano por nacimiento.
- Tener más de 35 años.
- Contar con título de licenciada o licenciado en Derecho.
- Práctica profesional de cuando menos cinco años.
Para ser jueza o juez de distrito se requiere:
- Ser ciudadana o ciudadano mexicano por nacimiento.
- Tener mayor de 30 años.
- Contar con título de licenciada o licenciado en Derecho.
- Mínimo cinco años de ejercicio profesional.
Para las categorías de la carrera judicial en la Suprema Corte de Justicia de Nación, que incluyen la secretaría General de Acuerdos, subsecretaría General de Acuerdos, secretarías auxiliares, y secretarías de Estudio y Cuenta de Ministro deberán:
- Contar con título en Derecho.
- Tener, por lo menos, cinco y tres años de práctica profesional, respectivamente, de preferencia en el Poder Judicial de la Federación o en la academia.
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Para ser secretaria o secretario de Tribunal de Circuito y de Juzgados de Distrito deberán contar con:
- Experiencia profesional de al menos tres años.
- Satisfacer los demás requisitos exigidos para ser magistrada o magistrado, salvo el de la edad mínima.
Para ser asistente de constancias y registro en tribunal de alzada se deberá contar con:
- Experiencia profesional de al menos tres años.
- Satisfacer los demás requisitos exigidos para ser magistrada o magistrado, salvo el de la edad mínima.
- Serán nombrados de conformidad con las disposiciones de la ley en la materia y de los acuerdos generales aplicables.
Para ser asistente de constancias y registro en juzgados de control y enjuiciamiento, así como secretarías de instructores, constancias, audiencias, acuerdos, diligencias e instrucción de juzgados laborales deberán:
- Tener experiencia profesional de al menos tres años.
- Cumplir con los mismos requisitos que para ser juez, salvo el de la edad mínima.
- Serán nombrados de conformidad con las disposiciones de la ley en la materia y de los acuerdos generales aplicables.
Para las actuarías y oficialías judiciales se requiere:
- Ser ciudadano mexicano.
- Contar con título de licenciatura en Derecho.
Finalmente, los requisitos para las categorías de la carrera judicial en el Tribunal Electoral serán los mismos que para sus rangos equivalentes.
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La directora general de la Escuela Federal de Formación Judicial, Josefina Cortés, explica que la carrera judicial está abierta a todos, siempre que respeten las reglas.
“Si la pregunta es: ¿hoy la carrera judicial está abierta a todo aquel que quiera formar parte de ella? La respuesta es afirmativa y siempre vamos a respetar, eso sí, las reglas que vayan aplicando a lo largo de los distintos tramos porque pensemos lo siguiente, si lo que busca el sistema es efectivamente asegurar la capacitación de cada uno de los tramos de la carrera. Entonces tenemos que lograr que esa capacitación, que esos concursos de oposición vayan siendo un instrumento capaz, por decirlo así, de detectar a los mejores perfiles en las distintas categorías que integran la carrera judicial”.
La carrera judicial puede mejorarse, admite la investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Por ejemplo, señala que podrían tener dos sistemas:
- Uno que permita ir avanzando desde el escalón uno.
- Otro que permita tener concursos abiertos, pero con rigurosidad; que estén abiertos a la población en general, pero que al mismo tiempo cumpla ciertos requisitos y por supuesto, que logre acreditar su capacidad en los exámenes.
Sin embargo, puntualiza que más allá de ver este tema como una forma de proteger a la institución, la discusión sobre la importancia de la carrera judicial tiene que verse desde las personas que buscan justicia.
“Una madre buscadora que presenta un amparo para la búsqueda de su hijo o hija si tiene enfrente a alguien que a lo mejor tiene la mejor voluntad, pero que no sabe cómo hacer las cosas, probablemente vaya a lograr menos o casi nada y si tiene a alguien que es mucho más técnico, que tiene experiencia que puede saber cómo hacer porque no son casos fáciles. […] La buena voluntad no basta cuando se trata de aplicar las leyes, hay que saber hacerlo”.
¿Qué tan compleja es la carrera judicial?
Cortés Campos todo parte de qué características de juzgadores se busca. Aunque los concursos de oposición para magistrados y jueces son rigurosos y complejos, señala que esto tiene una razón de ser: detectar a los mejores perfiles.
Los concursos de oposición pasan por tres tramos: cuestionario de conocimientos, resolución de casos prácticos y elaboración de sentencias y pruebas orales.
“En los tribunales se resuelven conflictos que se asocian a derechos de propiedad, se resuelven conflictos que básicamente involucran la libertad, los bienes, los derechos de las personas. Entonces, desde esa perspectiva necesitamos especialistas; necesitamos justamente a aquellas personas que de la mano de una formación continua, efectivamente cuenten con los mejores elementos para poder decidir. […]
La capacitación que hoy hacemos en la Escuela Federal de Formación Judicial no solamente está orientada al desarrollo de saberes, cuando la preocupación también es el perfil del juzgador en término de sensibilidad social, el perfil del juzgador frente a las habilidades blandas, eso también se capacita, la vocación también se desarrolla”.
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