En el libro “Cumbia Somos”, publicado por la Universidad de Guadalajara, se explora este género musical como parte esencial del ADN musical latinoamericano.
Escucha la nota completa de Julián Vásquez con producción de Sofía Gutiérrez.
Julian Vásquez
Con 27 textos, el recopilatorio presenta historias de exponentes como Celso Piña, Rigo Tovar, y Los Mirlos, mostrando la diversidad y evolución del género en todo el continente.
Bien lo dice el periodista Betto Arcos:
La cumbia es lengua continental, te habla, se entiende y se baila en todo el continente por igual. Nació en Colombia pero ya no es de Colombia, ya es de todos y todas.
No sólo en México, sino en toda Latinoamérica, la cumbia es parte de nuestro ADN musical; desde el sonido del acordeón y sus percusiones, hasta el sabor de las letras, es un género muy nuestro, pero ¿por qué es así?
Para responder esta pregunta, Editorial Universidad de Guadalajara publicó “Cumbia Somos”. Se trata de una recopilación de 27 textos acerca de la importancia y la vigencia de este género musical a lo largo del continente.
Descubriendo a la cumbia más allá de su sabor
A lo largo del libro podremos leer historias de grandes exponentes del género como Celso Piña, Los Mirlos o Rigo Tovar. Betto Arcos, periodista musical, precisamente escribió sobre él,en el texto “Rigo Tovar, el desamor baila cumbia”, rescatando un lado muy poco conocido del sirenito; el migrante y romántico.
«La cumbia, pues fue el el ritmo que me dio en las ganas, el interés por bailar, por disfrutar. En eso de de empezar a escribir y demás, pues me di cuenta que Rigo Tovar era un personaje fronterizo así como yo; se fue de Matamoros, Tamaulipas a Houston, Texas, y y mucha gente no lo sabe pero él publicó su primer disco allá, siendo un inmigrante que trabajaba en un restaurante. Noté también que él cantaba canciones melancólicas, un poco tristes, pero a ritmo de cumbia».
El libro está oordinado por los periodistas musicales Enrique Blanc y Humphrey Inzillo. En él no sólo aborda a sus exponentes más tradicionales, también los sonidos en esta parte del mundo no son tan familiares.
«En Argentina hay un grupo que se llama Los Palmeras, que es un un grupo que es se le conoce como los Rolling Stones de la cumbia. Y así como ellos hay gran cantidad de figuras; Pablo Lescano, el el gran creador de lo que se le conoce como la cumbia villera, que es donde la cumbia explotó en los barrios pobres de Argentina, entonces esto para mí fue un gran descubrimiento».
Un género popularmente universal
La publicación está dividida en cuatro partes. Entre crónicas y reportajes, el libro busca invitarnos a conocer los orígenes de la cumbia, sus variantes en todo el continente y la razón de por qué nos llama a bailar.
«Es un ritmo pegajoso porque es un ritmo fácil de digerir, porque es un ritmo por decirlo de otra manera «democrático». Cada país ha logrado hacer su propia cumbia: hay lugares como Perú, por ejemplo, donde tú vas a encontrar diferentes tipos de cumbia, los únicos dos países latinoamericanos donde la cumbia no echó raíces son dos Cuba y Brasil».
Sonidera mexa, las villeras de Argentina o la psicodelia peruana siguen creciendo en todo el mundo y “Cumbia somos” es una muestra de ello.
«Hay muchos grupos que que no son de cumbia, pero de repente te tocan una cumbia, porque saben que la gente gusta de bailar ese ritmo. Si tú te vas a un baile, claro, puede ser un baile donde nomás hay reggaeton, pero de repente si alguien se le ocurre poner una cumbia, te das cuenta que la gente lo baila. El género ya entró a todos los niveles de la sociedad».
Cumbia somos, producto del trabajo colaborativo con la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica, se va a presentar este domingo 25 de agosto en Jazzatlán Capital, en Ciudad de México, acompañado de la banda colombiana Enguabayá.
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