Indira Cato habló sobre los retos de realizar Llamarse Olimpia, un documental que retrata la lucha detrás de la Ley Olimpia y busca visibilizar la violencia digital desde la voz de sus protagonistas
Escucha nuestra conversación con Indira Cato, quien comparte detalles sobre el proceso de creación de Llamarse Olimpia y la importancia de visibilizar la violencia digital.
IMER Noticias
El documental Llamarse Olimpia, dirigido y producido por Indira Cato, llega a la edición número 68 de los Premios Ariel con una historia que busca mostrar la lucha social detrás de la Ley Olimpia y la experiencia de quienes han enfrentado la violencia digital.
En entrevista, Indira Cato explicó que comenzó a acercarse a la historia de Olimpia Coral Melo en 2020, cuando la Ley Olimpia ya avanzaba en distintas entidades del país. A partir de ese momento decidió buscarla para proponerle realizar un documental sobre su historia y sobre el movimiento que surgió alrededor de esta causa.
“Yo llevaba ya varios años produciendo eh y esta era la primera vez que que me quería aventurar a dirigir porque me parecía que pues lo que estaba pasando iba a ser eh pues un hecho histórico, me parecía increíble que no estuviera siendo registrado.”, señaló.
La directora explicó que su interés también estaba en comprender cómo un grupo de la sociedad civil logró impulsar una legislación y cómo Olimpia enfrentaba el proceso de volver a contar una experiencia dolorosa para visibilizar una problemática que afecta a otras personas.
Un documental que busca evitar la revictimización
Cato señaló que uno de los principales retos al realizar la película fue abordar la violencia digital sin reproducir las agresiones ni revictimizar a las protagonistas, ya que el documental trabaja con historias y personas reales.
“Teníamos que tener un cuidado aún mayor, de no las, de hacer un retrato digno, que estuvieran conscientes y que aprobaran todo lo que lo que queríamos registrar”, explicó.
La directora detalló que el equipo trabajó mediante un diálogo constante con las protagonistas del documental para que pudieran decidir sobre lo que querían compartir y mantener siempre el control sobre su propia historia.
Además, destacó que la intención fue representar la violencia sin mostrar nuevamente las imágenes que forman parte de las agresiones.
“Queríamos hacerle saber al público la importancia de la Ley Olimpia, el terror de la violencia digital y, sin embargo, no queríamos reproducir esas imágenes”, afirmó.
Cato agregó que el documental buscó construir una conexión con el público a partir de la empatía y de las voces de quienes han vivido estas situaciones.
Llevar la conversación a nuevos públicos
La directora de Llamarse Olimpia explicó que desde el inicio del proyecto existió la intención de que la película pudiera llegar a personas más allá de los espacios relacionados con el activismo, los derechos humanos o el feminismo.
“También queríamos llegar a otro tipo de públicos, que es la gente que consume cine documental, pero también queríamos llegar a otro tipo de públicos, un público más general”, comentó.
Indicó que la circulación del documental en distintos espacios, incluidos países como Argentina y Panamá, permite continuar con la conversación sobre la violencia digital y las discusiones relacionadas con su regulación.
“Queríamos que no fuera una cosa como de culto incomprensible, sino que entendíamos que además de un proyecto artístico queríamos que fuera una herramienta de lucha”, expresó.
Finalmente, Cato destacó que Llamarse Olimpia continúa su recorrido de exhibición con la intención de acercar la conversación sobre la violencia digital a nuevos públicos y mantener vigente la reflexión sobre una problemática que afecta a personas reales.
El documental continúa su circulación mientras forma parte de la edición número 68 de los Premios Ariel, donde busca visibilizar la historia de Olimpia y la lucha colectiva que dio origen a la Ley Olimpia.
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