El Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos presenta La forma que sostienen el aire, una exposición de Trine Ellitsgaard que fusiona tradición textil, innovación artística y colaboración con comunidades artesanales de México.
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Carolina López Hidalgo
La obra de la artista y diseñadora Trine Ellitsgaard explora las posibilidades contemporáneas del textil mediante el uso de fibras naturales y materiales diversos como: ixtle, palma, seda, lana, papel y fibras ópticas. Es decir, objetos presentes en la exposición “La forma que sostienen el aire” que se presenta en el Museo Textil de los pueblos indígenas y afromexicanos.
Mientras que, para la Secretaria de cultura Claudia Curiel de Icaza, desde la llegada a México de Trine y su cercanía con Francisco Toledo se genera un diálogo entre técnicas tradicionales y experimentación material. Con la colaboración de comunidades artesanales de Oaxaca y por la investigación sobre los procesos y saberes textiles.
«Cada pieza es una experiencia que va a revelar al textil como el arte y el tejido como un lenguaje en contraste y transformación. Además, aquí convergen memoria, experimentación y contemporaneidad. Para nosotros, todo el equipo, nosotras que somos muchas mujeres, desde la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, entendemos el textil como patrimonio, como trabajo colectivo y como lenguaje. Para nosotros, en cada fibra, en cada técnica, en cada forma de hacer, hay conocimiento, hay territorio, hay historia y hay futuro».
➡️ Objetos presentes en la exposición La forma que sostienen el aire que se presenta en el Museo
— IMER Noticias (@IMER_Noticias) July 10, 2026
Textil de los pueblos indígenas y afromexicanos.
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Además, para Ana Elena Mallet, en esta muestra se reúnen textiles y piezas escultóricas hechas a mano con fibras naturales como la lana, el henequén, la seda, hilos de oro y crin de caballo que Trine Ellitsgaard elabora en colaboración con artesanas y artesanos de distintas regiones del país, son obras que entrelazan saberes, técnicas y materiales de distintos contextos culturales.
«Y a partir de ahí empieza a gestar una práctica híbrida que nos permite observar dos que el textil es una práctica viva. Está la tradición, que es un poco lo que veremos allá abajo y que la verdad la exposición es maravillosa, con unas piezas que espléndidas, pero también están estos artistas contemporáneos, que abrevan de la tradición, que entienden, y de otras tradiciones, como el caso de Trini la danesa, y encuentran, en México, en sus materiales, sin caer en nacionalismos, una manera de entender una práctica que se desplaza entre lo pictórico, entre la tradición del tapiz europeo, pero también del tapete en Teotitlán. Entonces, aquí hay una parte superimportante de un arte textil que México está vivo, que se está transformando, de una tradición que no es estática y que esto se va a permitir, tener esos diálogos».
Finalmente, Trine Ellitsgaard desde su timidez destacó la importancia de este museo que muestra la verdadera tradición textil de México.
«Por supuesto, es importante que no olvidamos lo que puede crear las manos y los materiales naturales. Ha sido un gran honor poder exponer al lado de los textiles tradicionales. Gracias a todo el equipo para apoyarme a montar la exposición».
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