La intensa actividad industrial, el aumento de la población entre otros factores agravaron el problema de la mala calidad del aire por contaminación.
Escucha el especial con la producción de Juan René Garza Betancourt
Natalia Matamoros
Una de las zonas más contaminadas del país y del mundo es la Ciudad de México, problema que se extendió hasta el Estado de México.
La principal causa de la acumulación de partículas tóxicas es su ubicación. Está rodeada de montañas y expuesta a diversas condiciones meteorológicas y urbanas que agravaron la situación. Así lo explicó el doctor Juan Manuel Núñez, coordinador de la licenciatura de Sustentabilidad Ambiental de la Universidad Iberoamericana.
A ello, se suman factores como la elevada concentración vehicular y los incendios forestales que en primavera incrementan de considerablemente. Además, están las actividades industriales en la zona oriente (Iztapalapa, Xochimilco), norte (Azcapotzalco, Gustavo Madero y Venustiano Carranza) y sur (Tlalpan) y Valle de Toluca.
Incluso, la situación empeora de febrero a junio debido a la radiación solar, según el experto:
«Con la temporada seca y de calor, en realidad lo que sucede con esa gran olla, como que se le pone un tapón imaginario que tiene que ver con la intensidad de la radiación solar.
Es decir, eso genera un efecto que en el caso particular de estos compuestos volátiles, tienen que ver con residuos y automóviles y, estos óxidos de nitrógeno tienen que ver con las empresas».
Las elevadas concentraciones de ozono y nitrógeno en el aire no sólo agravan los cuadros de asma, bronquitis y de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en parte de la población expuesta de forma constante a estas emisiones, sino también, —de acuerdo con Núñez— afectan la vegetación en zonas del Ajusco, Bosque de Tlalpan y Chapultepec:
«Algunas hojas de algunos árboles empiezan a tornarse amarillentos o con manchas. Esos son árboles que tienen incapacidad de filtrar contaminantes y que empiezan a ser afectados por ellos.
De repente, se nota en el arbolado urbano y eso también tiene que ver con otros problemas que llevan al debilitamiento de los árboles y su posterior caída en época de lluvia o de viento».
Hoy No Circula
En los últimos años se implementaron una serie de medidas y estrategias para mitigar la emisión de gases contaminantes en la ciudad.
Una de ellas, fue la puesta en marcha del plan «Hoy No Circula«, el cual restringe la circulación vehicular cuando hay reportes de altas concentraciones de ozono.
Durante 2024 el programa rompió récords tras declarar 12 contingencias ambientales, con más de 381 horas de aire contaminado, el periodo más largo en su historia.
En lo que va de 2025 ya activaron dos contingencias por el nivel de concentración de partículas contaminantes. A la par de este plan, también incorporaron nuevas unidades de transporte Metrobús y Trolebús no contaminantes para reducir las emisiones de gases tóxicos. Incluso, desarrollaron tecnologías limpias en algunos parques industriales.
Sin embargo, aunque existe un sistema de transporte más integrado y limpio en comparación con los años 90, es importante extenderlo, no sólo en el casco central de la ciudad, sino también hacia la periferia, explicó:
«Respecto al ‘Hoy No Circula’, siempre hemos notado un incremento en la compra de dobles o triples automóviles en las familias, para quienes pueden. ¿Cómo reviertes eso?, pues con un buen sistema de transporte público, que ha avanzado. ¿Pero se ha avanzado como se necesita?, evidentemente no.
Pero hoy más que nunca tenemos un sistema de transporte mucho más integrado, orientado a energías limpias. Si piensas por ejemplo en el sistema de transporte de los 90 y el sistema de la actualidad, hay una mejora significativa».
30 años de respirar aire pesado
La ciudad de Monterrey, en Nuevo León —considerada la capital industrial del país— lleva más de tres décadas con problemas de la calidad del aire.
El acelerado crecimiento urbano y de las empresas, así como la descontrolada circulación vehicular —cuyo parque supera los tres millones de autos— cubrieron el cielo con un manto espeso gris de miles de partículas contaminantes.
Selene Martínez, coordinadora del Observatorio del Aire de la ciudad de Monterrey, explicó que la suma de la refinación de petróleo en la zona metropolitana originó gigantescas nubes de gases tóxicos que se extendieron a otras regiones:
«Nuestra Zona Metropolitana se está acrecentando. Cuando hablamos de la zona urbana, horizontalmente.
Cada vez nuestra ciudad, el desarrollo urbano, va siendo que la ciudad crezca de manera horizontal y ya la cuenca atmosférica que nosotros abarcamos está también afectada y afecta a zonas de Coahuila, es decir, que ya intercambiamos contaminantes».
Las partículas finas, conocidas en el ámbito científico como PM 2.5 provenientes de vehículos y procesos industriales, entran a los pulmones y al torrente sanguíneo de quienes están expuestos de forma continua.
Esto causa daños al sistema inmunológico y enfermedades que abarcan:
- Cuadros de bronquitis crónica.
- Trastornos del sueño.
- Ansiedad.
- Cáncer de pulmón.
- Problemas en el embarazo.
«Hay estimaciones ahora mismo justo de esa exposición crónica a PM 2.5 en Nuevo León, en la Zona Metropolitana y se han asociado alrededor de mil 700 muertes cada año por esa exposición crónica a PM 2.5, sin hablar de partículas más grandes».
Las mortalidades y los malestares en el organismo asociados con la exposición crónica a agentes contaminantes también ocasionaron pérdidas económicas en la región, indicó Martínez:
«Los valores rondan en los dos mil 500 millones de dólares que perdemos anualmente como ciudad por esa mortalidad asociada y esa pérdida de productividad. En sentirnos mal, en no ir a trabajar, en no ir a la escuela en todo ese rendimiento que perdemos. Además de la salud por estar expuestos a la contaminación atmosférica».
¿Qué medidas implementó el gobierno?
En Monterrey pusieron en marcha un programa similar al «Hoy No Circula», que establece restricciones para los vehículos antiguos y los de mayor emisión de contaminantes.
También los municipios, de forma conjunta con la Universidad Autónoma de México (UAM), realizaron esfuerzos conjuntos con el gobierno federal para desarrollar el inventario de emisiones de la región.
Lo anterior, con el objetivo de diagnosticar detalladamente las fuentes de contaminación en la región para aplicar estrategias de reducción y mitigación efectivas:
Según Guillermo Martínez Berlanga, integrante de la Asociación Civil Ecológico Pro-Bienestar, aún faltan otras medidas que reduzcan el uso individual del automóvil como:
- Renovación de la flota del transporte público que incorpore unidades eléctricas.
- Promoción del uso de bicicletas.
- Modalidad de «carro compartido» para impulsar la movilidad en grupo.
Para Martínez, hay que tomar medidas urgentes, entre las que destacan reconocer el problema e implementar una campaña agresiva de reforestación en aras de reponer las plantaciones en las zonas que fueron deforestadas para proyectos urbanos.
Además, añadió que debe existir una política de Estado, destinada a la instalación de estaciones de monitoreo para reforzar la implementación de normas más estrictas al sector industrial. Con ello, prevén regular las emisiones, en especial a las empresas manufactureras, así como incentivar la transición energética:
«Si tú tienes una obra pública y hay que quitar 200 árboles porque no se pudo evitar talarlos, hay que cargarle al costo de la obra cuánto cuesta replantar esos árboles en lugares seguros y que no se sequen porque esos árboles tardarán 7 o 9 años en producir oxígeno».
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Crecimiento hotelero promueve la contaminación
Baja California Sur vive un panorama similar, en especial en Los Cabos, La Paz y Guerrero Negro, a causa de la construcción de grandes complejos hoteleros. Esto propició un aumento considerable del parque automotor y, con ello, la contaminación.
Jaqueline Valenzuela, directora del Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental, indicó que, al crecimiento turístico se le añaden las centrales de generación de electricidad como una de las principales fuentes de emisión de compuestos tóxicos:
«En particular en La Paz, la generación de electricidad se distribuye entre los municipios de Los Cabos, Loreto y Comondú. Esto genera gran presión en el municipio La Paz, que es el corazón energético y que se quedan estas emisiones contaminantes, derivado de una producción industrial de electricidad».
A través de su organización, Valenzuela se dedicó a conocer los niveles de contaminación desde el año 2016. Sus estudios revelaron que en época invernal hay volúmenes más elevados de toxicidad por la ausencia de viento:
«Lo que se genera en la zona urbana se queda sobre la zona urbana. Los factores meteorológicos no intervienen a favor para que esta contaminación se disipe.
Entonces, ya tenemos identificado que a partir del mes de octubre las condiciones de la calidad del aire van empeorando hasta tener su pico en el mes de diciembre. Tanto en La Paz como en Los Cabos tuvimos las peores condiciones de la calidad del aire, en algunos horarios fueron condiciones insalubres.
A veces no puedes creer que una ciudad de menos de medio millón de habitantes pueda tener condiciones de la calidad del aire insalubres, pero ya ha sucedido y lo hemos documentado».
Según Valenzuela, son pocas las acciones que tomaron para mitigar el problema de contaminación atmosférica en la región. Sin embargo, confió en que la sociedad civil trabaje de forma coordinada con las autoridades para reducir las emisiones y evitar los daños a la salud de la ciudadanía:
«Los avances que se han tenido en La Paz es contar con una caseta de monitoreo normativa que deben tener los municipios.
Ahorita estamos apoyando al gobierno del Estado para su operación continua y cumplir con lo que determinan las normas oficiales mexicanas, que es el monitoreo constante en tiempo y publicado en la plataforma de SINAICA donde aparecen todas las estaciones de monitoreo en México.
Eso es un logro, son pasos que se han dado de manera lenta, pero al final nos va a llevar hasta nuestro objetivo que es contar con un sistema de vigilancia epidemiológica».
A pesar de los esfuerzos por mejorar la calidad del aire en esas tres regiones, para los expertos consultados es urgente un cambio más profundo y coordinado en el modelo de desarrollo de cada zona que integre la sostenibilidad ambiental en todos los niveles.
Las autoridades locales, en conjunto con la ciudadanía y el sector privado, deben trabajar más estrechamente para implementar políticas efectivas y reducir los impactos de la contaminación del aire. Sólo así será posible garantizar un futuro más saludable para las próximas generaciones.
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