La UAM celebra 50 años con el mural «La Luz del Mundo. Dos divinidades» de Santos Motoapohua de la Torre, hecho con 2 millones de chaquiras.
Julian Vásquez
La UAM, Universidad Autónoma Metropolitana, continúa con las celebraciones por su 50 aniversario y esta vez, lo hace con arte Wixárika.
El mural La Luz del mundo. Dos divinidades, obra creada por el artista Santos Motoapohua de la Torre no sólo adornará la rectoría de la Universidad, ubicada en la Alcaldía Tlalpan de la capital del país, sino que formará parte de su patrimonio artístico.
Esto es importante por dos razones: Es la primera vez que una obra de algún artista de pueblos originarios se une a este acervo, además de convertirse también en el primer Wixárika en tener una exposición en la UAM.
Para Santos Motoapohua de la Torre, el mural representa el esfuerzo de toda su familia y un acercamiento a sus raíces.
«Todo lo que se ve aquí lo hicimos junto con mi familia, porque ya uno solo está trabajoso. A lo mejor es si empezar a terminar en tres años uno solo, pero ayudado con la familia menos. Mi trabajo canta, mi trabajo habla, y todo eso porque yo la hice entonces, e tiene que hablar también del trabajo, tiene mucha energía el trabajo. Yo les decía a los amigas «vaya a verla» en a la energía de todo, de todos los pasos, todo eso es lo único que tengo que pedir».
Un mural, cientos de cosmovisiones
El cuadro de 3 por 2.4 metros y más de dos millones de chaquiras es más que una obra de arte, así lo dijo el doctor James Thomas Ramey, investigador del Departamento de Humanidades de la Unidad Cuajimalpa.
«Representa mucho más que una pieza de arte excepcionalmente bella, es un símbolo de nuestro compromiso como institución con la preservación promoción y estudio del invaluable patrimonio cultural indígena de México.»
Nacido en 1942 en Santa Catarina, Jalisco, Motoapohua de la Torre comenzó su carrera con bordados, pero pasó a la chaquira por todas las posibilidades de representar a sus dioses.
Figuras como Eka Teiwari, dios del viento; Irari mexeira, dios del pensamiento o animales como ciervos adornan el colorido mural compuesto por 80 cuadros, cada uno con una explicación histórica.
«Cada panel vibrante con colores y símbolos cuenta una historia propia entreconectando la existencia terrenal con los reinos sagrados. El ciervo, por ejemplo, es un animal poderosamente sagrado, visto como un mediador entre los mundos y un guía a lo largo de los caminos espirituales. Esta obra sintetiza la belleza, el enigma y la resonancia mística que Santos imparte en su interacción con el público a través de su arte.»
Arte que supera fronteras
El arte de Santos está en espacios como, por ejemplo, el metro más cercano del Museo de Louvre, en Francia.
El Doctor José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la UAM, mencionó que tener una obra de Motoapohua de la Torre no sólo reivindica a los pueblos originarios, sino que inspira y une la tradición con el mundo actual.
«No sólo enriquece el acervo cultural de la UAM, sino que también simboliza la integración y el reconocimiento del arte indígena en la educación y la cultura contemporánea. Este mural con sus riqueza simbólica y espiritual servirá como una fuente de inspiración y reflexión para generaciones futuras y fortalecimiento de la difusión de la cultura, y al mismo tiempo sirve como un puente entre la tradición y la modernidad, recordando la importancia de cuidar y celebrar nuestras raíces mientras avanzamos hacia el futuro».
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