La CNDH afirmó en un informe que no existen elementos para confirmar que hay una militarización de la seguridad pública.
Georgina Hernández
La participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, lejos de implicar una militarización o una vulneración constante de los derechos humanos, responde a un esfuerzo por enfrentar los retos de seguridad del país mediante un modelo de cooperación institucional, según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Así lo afirma en su “Informe Especial sobre la participación de la Fuerza Armada Permanente en tareas de seguridad pública, prevención y cultura de la paz”.
En este análisis, el organismo sostiene que actualmente México tiene una estrategia de seguridad muy distinta a la de los sexenios de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto.
En ese sentido, argumenta que esta se desarrolla bajo un marco legal y con directrices específicas, que responden a las condiciones particulares del contexto nacional y a los retos actuales en materia de seguridad. De acuerdo con la CNDH, la estrategia no trastoca el principio de civilidad, sino que fortalece la coordinación institucional y, por ende, el Estado de derechos humanos.
Traspaso de GN a Sedena es complementaria a autoridades civiles
Asimismo, considera que el traspaso de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) es una acción innovadora en materia estratégica para la seguridad del Estado. Esto porque responde a la necesidad de consolidar las capacidades operativas, logísticas y territoriales de la agencia mediante el respaldo del Ejército.
La CNDH reconoce que la incorporación de la Guardia Nacional a la Sedena involucra retos en el equilibrio entre la seguridad pública y el respeto a los principios de subordinación al poder civil. Sin embargo, apunta que el involucramiento de las Fuerzas Armadas no debe interpretarse como una militarización absoluta, sino como una estrategia complementaria a las autoridades civiles.
Además, enfatiza que este plan muestra resultados positivos en la contención e incluso reducción de delitos que previamente estaban fuera de control.
A manera de ejemplo señala que entre mayo de 2023 y febrero de 2024 disminuyeron los delitos del fuero federal, el robo de hidrocarburos, homicidios dolosos, las carpetas de feminicidios y de secuestros, así como el robo en sus diversas modalidades.
También destaca que hay una baja notable en el número de quejas interpuestas ante el organismo en contra de las Fuerzas Armadas.
También refiere que entre noviembre de 2006 y noviembre de 2012, la Sedena recibió 7 mil 808 quejas. En contraste, en la administración de Andrés Manuel López Obrador hubo 2 mil 184, lo que equivale a una reducción del 72%.
Y en cuanto a la Secretaría de Marina, la CNDH indica que su pico más alto lo registró entre noviembre de 2012 y noviembre de 2018 con mil 808 quejas, pero que en el sexenio anterior tuvo una disminución del 58%.
Emitimos el Informe Especial sobre la Participación de la Fuerza Armada Permanente en Tareas de Seguridad Pública, Prevención y Cultura de la #Paz.
— CNDH en México (@CNDH) December 20, 2024
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CNDH no advierte militarización de seguridad pública
Por lo anterior, el organismo asegura que no existen elementos que sustenten la afirmación de una militarización de la seguridad pública.
Por el contrario, para la CNDH existe un sistema renovado que coordina esfuerzos entre las autoridades, dentro de sus respectivas competencias para fortalecer la paz, convivencia democrática y promoción de una cultura de legalidad y respeto a los derechos humanos.
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