Vladímir Putin, presidente de Rusia, aprobó cambios a su doctrina nuclear para usar armas nucleares en caso de recibir ataques.
Fátima Guadarrama
El presidente ruso, Vladímir Putin, aprobó cambios a la doctrina nuclear de su país, estableciendo nuevas condiciones bajo las cuales el país consideraría el uso de su arsenal atómico. Ahora estipula que un ataque de un Estado no nuclear, si es respaldado por una potencia nuclear, será tratado como un ataque conjunto contra Rusia.
Lo anterior después de que el Ministerio de Defensa de Rusia confirmó este martes el primer ataque ucraniano con misiles balísticos ATACMS (sigla en inglés para Sistema de Misiles Tácticos del Ejército) de fabricación estadounidense contra una instalación militar en territorio ruso.
Según el parte de guerra, derribaron cinco misiles y los fragmentos de un sexto impactaron en una instalación militar en la región fronteriza de Briansk:
«Como resultado, se declaró un incendio que fue operativamente extinguido. No hay muertos ni heridos. El ataque fue perpetrado a las 03:25 de la madrugada, según datos confirmados, con el uso de misiles tácticos ATACMS».
El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró en una rueda de prensa en la cumbre del G20 de Río de Janeiro que «esto es, por supuesto, una señal de que desde Occidente quieren escalar el conflicto».
Previamente Moscú advirtió que un ataque de este tipo convertiría a Estados Unidos en un participante directo del conflicto:
«Lo tomaremos como una nueva fase de la guerra de Occidente contra Rusia y reaccionaremos en consecuencia”.
Luz verde de Estados Unidos
El ataque se produce poco después de que varios medios estadounidenses informaron que Estados Unidos permitió a Ucrania utilizar sus misiles ATACMS contra objetivos militares situados dentro de Rusia.
Anteriormente, la Casa Blanca sólo daba luz verde a Kiev para atacar objetivos situados en la región de Kursk, ocupada parcialmente por las fuerzas ucranianas. Sin embargo, recientemente Rusia desplegó militares norcoreanos para reforzar a sus tropas en su esfuerzo por expulsar a soldados ucranianos.
Según Andrí Kovalenko, integrante del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Ucrania, el arsenal de Briansk albergaba municiones para artillería, bombas guiadas, misiles antiaéreos y cohetes.
La región rusa de Briansk —que esta madrugada atacó Ucrania sin reportar muertos o heridos— se encuentra al norte de Kursk.
Mil días de guerra
Esta nueva escalada en el conflicto llega tras cumplirse mil días desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania. En ese contexto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania publicó este martes un comunicado en el cual instaba a sus países aliados a aumentar el apoyo militar. Además, afirmó que necesitan la paz a través de la fuerza, no del apaciguamiento:
«Ucrania nunca se someterá a los ocupantes y el ejército ruso será castigado por violar el derecho internacional».
Today, #Ukraine marks 1,000 days since Russia launched its full-scale invasion. But this war began in 2014, when Russia occupied Crimea.
— MFA of Ukraine 🇺🇦 (@MFA_Ukraine) November 19, 2024
Since then, Russian forces have committed war crimes, destroyed infrastructure, and spread disinformation to cover their imperialist goals. pic.twitter.com/uLEAE6dDDO
Después del ataque en Bryansk, el canciller Lavrov también aseveró que si se van a desplegar misiles de largo alcance desde Ucrania hacia territorio ruso significaría que serán operados por expertos militares estadounidenses.
El pasado lunes, Moscú advirtió que un ataque con estas armas estadounidenses desataría una «respuesta apropiada y tangible«.
¿Qué son los ATACMS?
Los ATACMS, fabricados por Lockheed Martin, son misiles balísticos de largo alcance que pueden alcanzar objetivos a 350 kilómetros de distancia con una ojiva que contiene, al menos, 170 kilos de explosivos.
Estos misiles vuelan mucho más alto y lejos en la atmósfera que los cohetes de artillería, volviendo al suelo a una alta velocidad debido a la atracción de la gravedad.
Te recomendamos:





