Este Día del Médico, el Dr. Serrano de Médicos Sin Fronteras expuso cómo es laborar en Cisjordania durante el conflicto armado.
Escucha la entrevista completa con Pedro Serrano, médico intensivista mexicano, parte del personal internacional de MSF.
IMER Noticias
Desde 1937, México honra a las y los médicos del país, encargados de la conservación de la salud, la curación de las enfermedades y de evitar las muertes prematuras.
Pero, ¿qué implica llevar la labor en zonas de guerra?
Pedro Serrano, médico intensivista de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), en entrevista para la Primera Emisión de IMER Noticias con Alberto Nájar, estuvo 6 meses en Cisjordania durante el actual conflicto en Medio Oriente.
«Los medios han logrado envolver la realidad y han querido informar lo que les conviene y vivirlo desde el lugar, 6 meses parado en Cisjordania, día a día entrar al hospital y tratar pacientes día y noche cambia la realidad de lo que pasa en el momento».
Serrano manifestó que la gente en Palestina está desesperada por comida, techo, analgésicos y cualquier cosa necesaria, pero no pueden conseguirlo. El peligro de salir a las calles está en todo momento porque no hay control sobre el ingreso del ejercito israelí a tierras palestinas, los caminos están destruidos y el miedo es persistente.
El médico intensivista narra que estuvo seis meses en Cisjordania, atendiendo a la población palestina, en un contexto de guerra que dificulta que las personas puedan llegar a un servicio médico.
— IMER Noticias (@IMER_Noticias) October 23, 2024
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También, el médico apuntó que atendió a niños con problemas de alimentación y enfermedades gastrointestinales e infecciones respiratorias. Sin embargo, los procedimientos como cirugías o intervenciones más complicadas empeoran por la falta de anestesia:
«Se han tenido que hacer procedimiento sin anestesia, dado que los primeros números de pacientes llegaron en una ola grande y se usó todo lo que se podía.
Al no tener facilidad de que nos lleguen medicamentos, no había manera de que tuviéramos en mano otros medicamentos tan potentes de anestesia y, si había, guardábamos para pediátricas o cirugías muy grandes».
En una ocasión, contó, usaron una sierra con un alambre de metal con púas para realizar una amputación sin anestesia. Pese a lo difícil que resulta, Serrano comentó que en muchas ocasiones es necesario para salvar una vida.
El miedo se vive día con día
Ser médico no garantiza que respetarán tu vida o tu labor dentro del conflicto armado. Una colega paramédica palestina de Serrano tuvo que ser atendida por dos impactos de bala; uno en el brazo y otro en el vaso. Afortunadamente, sobrevivió a las operaciones.
Con este miedo de salir y no saber si vivirán, Serrano cuenta cómo se preparan al escuchar las alarmas de ataque:
«El miedo a un bombardeo es persistente, es de todos los días. Uno está descansando y empezaba a sonar la alarma del campamento de refugiados.
Posterior a eso, es escuchar las bombas y las metralletas, y es levantarse, ponerse la pijama quirúrgica, agarrar la mochila con agua, ropa, estetoscopios y cosas que necesitemos y salir lo más rápido posible antes de que se bloquearan las carreteras para llegar al hospital».
Finalmente, el Dr. Serrano aconsejó que nunca está de más ser amable con el prójimo.
De acuerdo con datos del Gobierno de México, el país cuenta con más de 225 mil médicos (hombres y mujeres) quienes, junto con 312 mil enfermeras y demás profesionales de la salud, realizan más de un millón de atenciones médicas diarias.
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