En las muestras recuperadas del asteroide Bennu la NASA encontró más agua y carbono de lo que esperaban, algo necesario para la vida.
Fabián Vega
Tras su regreso exitoso a la Tierra el 24 de septiembre pasado, los 250 gramos del asteroide Bennu que OSIRIS-Rex (Origins Spectral Interpretation, Resource Identification and Security – Regolith Explores) logró traer al planeta, fueron revelados por la NASA con evidencia de contener más agua y carbono de lo que esperaban los científicos.
De acuerdo con la NASA, Bennu, de 4 mil 500 millones de años de antigüedad demostró, tras una tomografía de rayos X, tener los elementos básicos de la vida en nuestro planeta: “alto contenido de carbono y agua”.
Al respecto el administrador de la NASA, Bill Nelson confirmó “la presencia de agua y moléculas orgánicas en la arcilla” en el material recuperado por OSIRIS-Rex:
“El primer análisis muestra muestras que contienen abundante agua en forma de minerales arcillosos hidratados y contienen carbono. Y se podía ver el carbono allí como minerales y moléculas orgánicas”.
Una misión para comprender de dónde viene la vida en el universo
Esta, se trata de la primera vez que los científicos de la NASA muestran de forma pública el material recuperado del asteroide desde su aterrizaje exitoso en el desierto de Utah en septiembre.
De acuerdo con el administrador de la agencia espacial estadunidense, la misión está enfocada en ayudar a comprender mejor a los científicos los orígenes de la vida. Así como la delgada línea que un asteroide como Bennu puede rebasar para pasar a convertirse en una amenaza para la misma.
“Casi todo lo que hacemos en la NASA busca responder preguntas sobre quiénes somos y de dónde venimos. Las misiones de la NASA como OSIRIS-REx mejorarán nuestra comprensión de los asteroides que podrían amenazar a la Tierra y, al mismo tiempo, nos permitirán vislumbrar lo que hay más allá. La muestra ha regresado a la Tierra, pero aún queda mucha ciencia por hacer: ciencia como nunca antes habíamos visto”.
Mucha ciencia aún por hacer
La NASA detalló en su sitio web que los científicos trabajarán en las muestras de Bennu durante las siguientes décadas. Para analizar las muestras de recuperadas y descifrar “los secretos que se esconden dentro de las rocas”. Así como el polvo que se trajo hasta la Tierra.
Inclusive, detallaron que durante diez días el equipo de la misión trabajó arduamente para desmontar el recipiente científico en salas especialmente adecuadas y sanitizadas. Y así, evitar la contaminación del material extraterrestre.
Y, aunque la NASA esperaba solamente recolectar 60 gramos del asteroide (el equivalente al tamaño de una tasa). La cantidad final fue tanta que retrasó a los científicos durante el proceso de análisis para asegurarse de no contaminar las muestras.
La directora de NASA Johnson Vanessa Wyche detalló que los espacios, así como los materiales usados durante el análisis fueron especialmente diseñados para seguir trabajando durante años tras su llegada.
«Hemos tenido científicos e ingenieros trabajando codo a codo durante años para desarrollar cajas de guantes y herramientas especializadas para mantener el material del asteroide prístino y conservar las muestras para que los investigadores de ahora y de las próximas décadas puedan estudiar este precioso regalo del cosmos».
Tuvieron que pasar siete años y OSIRIS-Rex recorrer millones de kilómetros de vuelta a casa para que las muestras fueran finalmente develadas. Todo en un evento en donde Bill Nelson develó los detalles a través de una conferencia de prensa.
La NASA espera que entre 2024 y 2025 el equipo encargado de la misión, junto a 200 científicos más de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y otros expertos, terminen los análisis.
Parte del material será enviado a finales de otoño al Instituto Smithsoniano, el Centro Espacial Houston y la Universidad de Arizona para una exhibición pública.
Here they are. These bits of ancient space rock may hold clues to how the rocky planets—including our own—formed. Scientists worldwide will study the #OSIRISREx sample for generations to come to get answers on where we come from. pic.twitter.com/2yN2cs36gQ
— NASA (@NASA) October 11, 2023









