En entrevista, Daniel Vázquez habla acerca del fallecimiento de la defensora de derechos humanos, Blanca Martínez, y su legado.
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IMER Noticias
La reciente muerte de la defensora de derechos humanos Blanca Martínez ha generado conmoción entre colectivos, quienes señalan que su fallecimiento podría estar relacionado con una presunta negligencia médica.
En conversación con El Acento, con Alberto Nájar, el académico y analista Daniel Vázquez reflexionó sobre la trayectoria de la activista y el significado de su pérdida para el movimiento social en México.
“Movimiento de derechos humanos… Una historia viva”
Vázquez explicó que la activista, una de las figuras clave del movimiento de derechos humanos en el país, tuvo un papel fundamental desde los inicios de la organización social contemporánea y que su muerte ocurre en circunstancias que deben esclarecerse.

Foto: Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH)
El investigador recordó que desde los años ochenta, Blanca Martínez participó en las comunidades eclesiales de base y en procesos de organización popular vinculados con la defensa de la vivienda, la tierra y la vida digna.
“Hace algunos, hace un par de años comencé a trabajar en la documentación del movimiento de derechos humanos en México, ¿no?… Y pensé en analizar justo lo que sucedería en estos orígenes del movimiento de derechos humanos, entre otras cosas, porque es una historia viva”.
Tras su paso por Guanajuato y su trabajo con colectivos campesinos y obreros, Martínez se integró en los años noventa al proceso de defensa de derechos humanos en Chiapas, durante el levantamiento zapatista.
“Y pues ahí también fue nuestra nuestra Blanca Martínez en 1994 a Chiapas, quien se sumó primero al equipo de la oficina de representación de la diócesis para el diálogo con el ejército zapatista de liberación nacional (…) Y en Chiapas se quedó desde el 94 hasta el 2009”.
Primeros colectivos de madres buscadoras
Posteriormente, fue invitada a dirigir el Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios en Saltillo, Coahuila, donde enfrentó un panorama de extrema violencia y desapariciones masivas.
“Llegué en julio del 2009 y todo estaba ardiendo en Coahuila, en Nuevo León, en Tamaulipas. Había ejecuciones todos los días de directores de las policías municipales”.
En ese contexto, Blanca fue pieza central en la articulación de organizaciones del norte del país y en la fundación de las Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUNDEC). Uno de los primeros colectivos de madres buscadoras en México.
“Fíjate, ya llega en agosto y en diciembre ya tenemos también creado a Fundec. Esta fue la primera noticia que tuvimos de madres buscadoras organizadas haciendo llamamientos políticos para voltear a mirar lo que sucedía precisamente en esa zona”.
La activista también impulsó vínculos entre colectivos del norte y del sur para enfrentar nuevas formas de violencia asociadas a redes de macrocriminalidad.
«Lo que me decían era que la violencia que estaban empezando a vivir ellos en Chiapas ya no tenía nada que ver con la violencia casiquíli para militar a lo que ellos estaban acostumbrados a lidiar, ¿no? Me dice: ‘Empezamos a atender lógicas de violencia que se parecen más a lo que sucedió justamente acá en el norte en el 2006, 2008, 2009’ Y no tenemos herramientas para lidiar con ello».
“Una vida de lucha”
Vázquez recordó su última conversación con ella y destacó que su ausencia deja un vacío profundo en el movimiento social mexicano.
“Finalmente, la última vez que logré abrazar a nuestra querida Blanca fue el 10 de mayo del año pasado (…) Es otra de las formadoras del movimiento que se nos va, ¿no? A luchadoras, a defensoras, a buscadoras como Blanca Martínez. Nuestra solidaridad, nuestro aprecio. No un minuto de silencio, sino una vida de lucha.”
El académico subrayó que la familia de Blanca exige una investigación clara sobre la atención médica que recibió en un hospital del IMSS en Saltillo, donde ingresó para una operación aparentemente menor.
“En realidad, ella entró al INPS en Saltillo, a un hospital del INPS en Saltillo con una operación que se supone que era una operación normal (…) Y todo parece indicar que fue una negligencia médica lo que le quitó la vida.”
Vázquez concluyó que, en honor al legado de Blanca Martínez, es necesario esclarecer su muerte y continuar con la lucha por la justicia y la paz en México.
“Que se haga una buena investigación de qué fue lo que sucedió en su caso y que hay muchas manos, muchos corazones que estamos también puestos en este largo proceso de construcción de paz y de justicia que tenemos hoy en México.”
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