Las lecciones de los héroes y heroínas de Star Wars han permeado en los deportes, la academia y la vida cotidiana de sus seguidores.
Escucha este trabajo especial con producción de José Luis Plasencia.
Julián Vásquez
Hace mucho tiempo, en un año ya muy lejano, el mundo presenció algunos de los hechos que siguen impactando aún el día de hoy nuestras vidas.
Era 1977. Elvis Presley, el rey del rock and roll murió, Apple lanzó su primera computadora de producción masiva y la ONU proclamó oficialmente el Día de la Mujer.
En México, las cosas estuvieron igual de movidas: una reforma político-electoral abrió paso al nacimiento de más partidos frente al régimen del PRI y el palacio negro de Lecumberri se alejó de las sombras para ser la casa del Archivo General de la Nación.
Pero también este año vio nacer una franquicia cinematográfica que, sin esperarlo, dejó huella en millones de personas por más de una generación.
“La filosofía Jedi la aplico más que nada en ayudar a las demás personas. Me gusta no centrarme en mí, y creo que ese es un valor de los jedis que puedo decir que aplico en mi vida diaria.
El entender que los límites los ponemos cada uno de nosotros y que hay muchas ideas que podemos traer que nos hacen creer que no podemos.
Cuando yo era niña me imaginaba que era una bruja del bosque que sabía ocupar espadas y ahora digamos que soy una bruja galáctica que lo hace”, seguidor de la saga.
Academia de Star Wars
Desde Una Nueva Esperanza hasta el último capítulo de Ahsoka, Star Wars o La Guerra de las Galaxias ha demostrado ser más que un conjunto de series, caricaturas, cómics y películas. Ahora es considerado un fenómeno cultural estudiado por la academia.
Entidades como “la fuerza”, ese poder místico que le da sentido a la historia de Luke, Anakin y Rey, comparten similitudes con conceptos de nuestro mundo como en la filosofía.
Roberto Rivadeneyra, doctor en Historia del Pensamiento por la Universidad Panamericana, explica que las ideas de Arthur Schopenhauer no son tan lejanas al mundo de R2D2.
“Schopenhauer hablaba de que la voluntad es esa manifestación del universo que está en todo el universo. Quita la idea de que la voluntad es una facultad humana, sino que la voluntad es como la fuerza que está en todo y gracias a lo cual las cosas llegan a existir, están ahí, se materializan y filosóficamente la fuerza sería algo muy parecido a eso, a la noción de voluntad schopenhaueriana”.
Según la plataforma de streaming Hulu, Star Wars tiene más de 350 horas de contenido. Con las semanas y semanas de historias que este universo nos regala, algunos fans se han inspirado y han llevado su pasión a otro nivel.
Desde 2019, el artista marcial Ulises Vázquez dirige la Jedi Knight Academy, una escuela para aprender el arte de usar un arma noble para tiempos más civilizados: el sable de luz.
“Nosotros buscamos enseñar diferentes artes marciales trasladados al sable de luz, entonces no es lo mismo pelear con “Bo”, con madera, que pelear con light saber, tienen lenguajes diferentes, se comportan de manera diferente.
Nosotros practicamos combate deportivo el cual es competitivo ,es puntuado y es con equipo de protección; un impacto a la cabeza vale 3 puntos, impacto al torso vale 2 puntos, impacto a las extremidades vale un punto. El que cometa más puntos es el que gana. También practicamos combate coreográfico, el cual es básicamente emular lo que vemos en series y películas”.
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El universo creado por el cineasta George Lucas está basado en el “viaje del héroe”, un término acuñado por el escritor Joseph Campbell para describir la evolución narrativa de algún personaje ficticio.
Así, las decisiones del jóven Anakin lo convirtieron en el emperador Darth Vader o a Luke Skywalker en la última esperanza. Para el filósofo Roberto Rivadeneyra, la filosofía de la saga no se trata de buenos contra malos.
“El Jedi es una persona que busca la paz y para ello busca ser auténticamente libre, en donde entiende que la libertad es elegir lo que es bueno para todos. Mientras que el Sith es un agente egoísta principalmente y no le interesa el bien común, sino solo el bien propio, el bien individual”.
El también miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONAHCYT comenta que tienen orígenes igual de antiguos que la misma escuela de pensamiento griego.
Los Jedi, como Yoda, Obi-Wan o Ahsoka, se inspiran en la idea ética de justicia de Platón, Aristóteles y el estoicismo.
“El Jedi hace lo que le corresponde, que es usar la fuerza siempre como defensa y nunca como ataque; llevar la balanza otra vez a un estado de equilibrio, pues esa es precisamente esta idea platónica de la justicia.
Una idea estoica que está muy presente en Star Wars, y que lo vemos en los Jedi, esta idea que podemos leer en Epicteto, un filósofo estoico, dice que las cosas del mundo podemos dividirlas en aquellas que podemos controlar y aquellas que no podemos controlar”.
En el discurso que Yoda da a Anakin en el episodio 3 sobre la muerte, prácticamente le dice que hay que aceptar el hecho de que todos los seres vamos a morir y no podemos hacer nada contra ello.
Por otro lado, los Siths, encabezados por el malvado emperador Palpatine, mejor conocido como Darth Sidious, Darth Vader, Conde DOUKU, Darth Maul,y Kaylo Ren comparten ideas de filósofos como el neerlandés Bernard Mandeville.
“Pensaban en que la manera en que la humanidad iba a progresar era mediante los vicios.
La virtud no nos sirve para crecer porque entonces todo se quedaría en una cosa muy igual, sin mucho desarrollo, mientras que el vicio es lo que hace que la gente quiera más, y más, y entonces busque alternativas y saquen la creatividad para ir desarrollando nuevas tecnologías y todo está noción del progreso. Los Sith de alguna manera dicen ‘pues ahí está la fuerza aprovechémosla’”.
Lecciones de los Jedi traspasan las pantallas al deporte
Que exista esta similitud de ideas quiere decir que las enseñanzas de las tres trilogías también pueden aplicarse en nuestro mundo.
Eso ya pasó hace 23 años. En 2001, en el Reino Unido, un censo de población acerca de las creencias religiosas reveló que el 0.7 por ciento de sus ciudadanos se consideraban parte de la iglesia del “Jedismo”.
Broma o no, las doctrinas y lecciones de estos caballeros superaron el cine. Por ejemplo, Ulises y sus alumnos las llevan a su vida diaria y las adaptan a deportes reales.
“El Makashi dice que viene de la verdadera destreza española espada ropera, pero nosotros vemos que también el sable polaco y el sable escocés entran en esta categoría de Makashi.
El Soresu viene mucho más del wushu, artes marciales de China. El Ataru viene mucho más del Haidong Gumdo, el Djem-so viene mucho más de espada larga al estilo alemán. Parte de la chamba ha sido esa, ir entrenando de todos estos tipos de deportes para que podamos mostrar”.
Contrario al Jedismo, el combate con sables se toma con más seriedad en el mundo.
Con Careta, guantes, peto, gorgal y sable preparados, las academias de combate han llegado a Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Puebla y Baja California.
Incluso la Federación Francesa de Esgrima reconoce como deporte la lucha con sables láser de luz desde 2019, una meta que se ve lejos en el horizonte mexicano tanto deportivo como de percepción.
“Necesitamos ser cuatro mil practicantes a nivel nacional, se juntan máximo a nivel nacional 900 personas.
Nos falta un buen camino por recorrer, que más gente conozca este deporte, que más gente se acerque, pero también ha sido un poquito complicado que la gente lo vea serio. Por ejemplo, tengo cuentas en TikTok y de pronto algún video se me hace viral, se acerca gente a verlo y hay muchísimo hate [odio]”.
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A pesar de los obstáculos y al igual que un Jedi a sus padawans, Ulises no se da por vencido y ve a la disciplina como una herramienta para inculcar valores positivos.
“La lealtad es algo que se ha trabajado mucho con ellos. No puedes combatir correctamente, no puedes ser un buen guerrero si no eres leal a nadie, sobre todo a ti mismo.
Hay confianza, la confianza, boostea durísimo: empiezan a tener mucha más confianza en sí mismos porque empiezan a entender mucho más su cuerpo, también eso les va ayudando, generan mucha más confianza”.
Las lecciones de Star War
Más allá de ser una de las sagas más exitosas de la historia del cine con más de 10 mil millones de dólares recaudados en sus nueve películas principales o ser un parteaguas en el cine de ciencia ficción, sus seguidores aprecian otras cosas, como las lecciones y el valor de sus héroes y heroínas.
“Las enseñanzas que podemos obtener de las lecciones de Yoda, las lecciones de Obi-Wan, las lecciones de Qui-Gon jinn, son guías espirituales universales: aprende a calmarte, ten paciencia, no dejes que la ira te lleve al lado oscuro, paréntesis. […] Definitivamente hay una guía espiritual, sí hay una guía espiritual muy importante en Star Wars, pero de ella se una religión me parece un exceso total”.
Podrás verlo como una exageración o una moda que ya superó su fecha de caducidad. Pero para sus fans, los millones de jedis que habitan en la tierra, formar parte de esta comunidad y aprender algo nuevo cada día hace que valga la pena una que otra crítica, así lo dice Ignacio.
«Sabemos que vamos a estar bien, podemos expresarnos. […] Con el tiempo esos vínculos van trayendo grandes amistades y momentos, por lo cual el ambiente en la Academia siempre es súper relajado, muchísimo compañerismo, nuestros maestros nos ayudan a ser cada vez una mejor versión de nosotros cada día».
Hay otros padawans como Baxter, que como miembro de la comunidad LGBT ha visto cómo el fandom de Star Wars es su espacio seguro.
«Es un espacio seguro en donde podemos ser nosotros mismos, no te juzgan. La convivencia es sana, no solamente aprendes las técnicas, también te diviertes en las clases, entonces, se ha formado o percibo un ambiente bastante agradable».
Otras estudiantes, como Liz, han encontrado en la escuela de combate de sables de luz un espacio para ser ella misma.
«De pequeña no tenía muchos amigos, la verdad estos últimos años he creado muchísimos y puedo hablar de temas de todo tipo y divertirme, y he conocido a gente maravillosa.
Con cada una de las personas que he convivido, me han enseñado a crecer y me hacen sentir en un espacio seguro, siento muy lindo».
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