Especialistas y políticas exigen que la paridad se traduzca en hechos y no solo en cifras.
Aura García
Este año siete mujeres podrían acceder a una gubernatura; mismo número que ha ocupado el cargo en México en un periodo de 67 años.
Este avance se debe a los criterios de paridad de género que decretó el Instituto Nacional Electoral para garantizar el acceso equitativo de hombres y mujeres a cargos de elección popular en todos los niveles, pero que enfrenta retos para alcanzar la igualdad sustantiva, es decir, que toda la población ejerza sus derechos de manera plena y efectiva.
La presencia de figuras del sexo femenino en puestos de elección popular pueden ser inspiradoras para niñas y adolescentes que quisieran seguir ese ejemplo; no obstante, su presencia no garantiza políticas que las beneficien, dice la abogada y titular del Observatorio Jurídico de Género de la UNAM, Arabella Montes de Oca.
«Porque existe una división entre la representación sustantiva y la representación descriptiva ¿qué se refiere esto? Hay un tipo de representación que va a servir para que estemos representadas todas las mujeres en, no sé, los comicios electorales, en las gubernaturas, en las diputaciones, en el Senado, etcétera, etcétera. Van a haber muchas mujeres, pero ¿esas mujeres realmente van a trabajar por cuestiones de género?»
Arabella Montes de Oca, titular del Observatorio Jurídico de Género de la UNAM
La respuesta a esa interrogante es no. De acuerdo con la académica, hay candidatas y también funcionarias que aún no comprenden la agenda de género y eso se refleja en políticas públicas que ignoran las brechas persistentes en materia social y económica que por años han enfrentado las mujeres.
«Entonces, logramos ser simbólicamente representadas, pero no sustantivamente representadas. Realmente hay que evaluar si esos puestos se están obteniendo también por una cuestión de méritos, se están obteniendo por una cuestión política o se están obteniendo por una cuestión de corrección política también.»
Arabella Montes de Oca, titular del Observatorio Jurídico de Género de la UNAM
Una oportunidad con desafíos
La posibilidad de contender por primera vez a una gubernatura provoca entusiasmo entre las aspirantes como Claudia Anaya, quien fue la elegida de la alianza “Va por México” para competir por Zacatecas, estado que actualmente gobierna el priista Alejandro Tello.
La senadora con casi 20 años en el servicio público asegura que su postulación es en reconocimiento a su trayectoria política. Inició en el área de inclusión en comunicación social y ha sido diputada federal en dos ocasiones.
“Cuando una mujer llega al poder da la posibilidad y abre la puerta para que muchas otras mujeres lo hagan. Hoy día me da mucho gusto que en la mitad de las entidades vaya a haber candidatas mujeres porque eso habla de un reconocimiento a nuestra trayectoria política, a nuestro esfuerzo cotidiano, a que sí es posible llegar a las candidaturas y también llegar a los gobiernos y demostrar nuestro liderazgo y nuestro talento”.
Claudia Anaya, aspirante a la gubernatura de Zacatecas
Sin embargo, conoce los vicios que algunas designaciones enfrentan como los padrinazgos, palancas o incluso la herencia política, es decir, que el peso de un apellido se anteponga a la capacidad para ejercer cargos de elección popular.
En el proceso electoral en curso hay perfiles que han provocado polémica. La misma coalición que postula a Anaya ha planteado la posibilidad de que la exmodelo Lupita Jones sea la abanderada en Baja California; también ha llamado la atención que la cantante Francisca Viveros, conocida como ‘Paquita la del Barrio’, busque ser diputada federal por Movimiento Ciudadano.
Para Anaya, la postulación de mujeres del gremio del espectáculo es respetable; sin embargo, a pregunta expresa, considera que es importante contar con experiencia en la administración pública.
«A mí me parece que sí, a mí me parece que quienes tenemos… Yo tengo una vocación de servicio público. Yo he encontrado en el servicio público la oportunidad de desarrollar mis potencialidades y he decidido dedicar mi vida a esto, pero tampoco, no me gusta denostar porque lo cierto es que hay quienes no habiéndose dedicado al servicio público hacen un buen trabajo en él.»
Claudia Anaya, aspirante a la gubernatura de Zacatecas
Ver con ojo crítico los perfiles y no dejar pasar designaciones que únicamente buscan cumplir con la ‘cuota’ es una de las áreas pendientes, a decir de Montes de Oca.
“Va a ser importante que los temas de género se sensibilicen a través de la interseccionalidad, de lo contrario la política de paridad únicamente va a beneficiar a un sector de mujeres que se encuentran ligadas con la clase política del país y no va a poder permitir a todas las mujeres acceder plenamente a estos derechos político-electorales”.
Arabella Montes de Oca, titular del Observatorio Jurídico de Género de la UNAM
Paridad sí, pero limitada
Integrante de la llamada “Legislatura de la Paridad de Género” debido a que el 48.2 por ciento de las curules están ocupadas por mujeres, la diputada morenista Wendy Briceño reconoce que la igualdad en participación política aún está limitada.
«Me parece que podemos avanzar todavía, avanzar en paridad, podemos avanzar para que ciertas posiciones quizá sean totalmente reservadas para un género, pero por todos los partidos. Por ejemplo, todos los partidos en un estado van a postular a una mujer, así no va a haber una simulación de que en realidad al final, aunque postulen dos o 3 mujeres, termina ganando un hombre.»
Wendy Briceño, diputada federal por Morena
Para que esto ocurra no bastan los criterios de paridad de género hacen falta acciones institucionales, las cuales deben iniciar desde la formación en el ámbito educativo. Así lo considera la catedrática Arabella Montes de Oca.
El compromiso también debe venir de los partidos, los cuales además de cumplir con las reglas de paridad en las candidaturas deben verificar que los perfiles masculinos que proponen no tengan antecedentes de haber ejercido violencia contra la mujer, subraya Briceño, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género.
«Los partidos tienen una obligación con la sociedad y cómo no la han asumido a través de los años, vamos a decir, de manera espontánea o de manera comprometida, directa, impulsando a la gente, se han tenido que ir haciendo a través de una serie de reformas en las leyes. Pero también en este momento sí coyuntural los partidos no deben postular violentadores, deben escuchar el clamor social y deben revisar el caso con esa responsabilidad y ese compromiso.»
Wendy Briceño, diputada federal por Morena
Que la paridad sea una realidad y no una simple simulación es el llamado que hace María Gómez Rueda, quien aspiraba a contender por la alcaldía de Zapopan con Movimiento Ciudadano, pero que a diferencia de Claudia Anaya asegura que encontró obstáculos desde la pre candidatura, lo que la llevó a renunciar.
A través de redes sociales denunció que el partido reservó para los hombres las alcaldías más importantes en el estado y que dejó para las mujeres aquellos espacios que ellos ya no quisieron.
«Más allá de vivir de manera personal los obstáculos a los que me enfrenté en este proceso, de la pre candidatura, estoy segura que esta es una situación que vivimos todas las mujeres que participamos en política porque aún se piensa que los espacios políticos y la toma de decisiones son lugares especialmente reservados para los hombres y de repente se nos ve a nosotras las mujeres como una amenaza.»
María Gómez Rueda, exaspirante a la alcaldía de Zapopan
Lejos de ser una amenaza, la ONU asegura que la participación de mujeres en puestos de decisión abre oportunidades para avanzar en una agenda que sigue pendiente: revertir la desigualdad entre hombres y mujeres.
El próximo 6 de junio podría ser otro paso en esa dirección.





