Con un llamado a la paz, a la defensa de las comunidades indígenas, de las mujeres y de las amazonas, se entregaron los Premios Platino reconociendo lo mejor de la filmografía de Iberoamérica.
Carolina López Hidalgo
La cinta mexicana «Los lobos», de Samuel Kishi, obtuvo el Premio Platino en la categoría especial al cine en educación y valores, por plasmar las realidades de la migración, crianza e infancia.
“Es una película que nace con la intención de hacerle una carta de amor a mi mamá, y durante el camino todos los colaboradores nos encontramos con muchas realidades que quisimos retratar es un retrato con honestidad y cariño, para visibilizar los números y ponerle rostro. El cine es una máquina de empatía”.
Los premios Platinos Iberoamericanos a mejor película, mejor dirección y mejor guion fueron para el filme “El buen patrón” una sátira española que aborda la altanería y juegos sin escrúpulos de un jefe interpretado por Javier Bardem, quien obtuvo también el reconocimiento a mejor actor.
La cinematografía iberoamericana retrata a través de la pantalla los grandes errores y aciertos que el ser humano tiene hoy para con los otros, es por eso que las películas premiadas en esta ocasión abordan las diversas problemáticas a las que nos enfrentamos tal es el caso de la película «Ainbo: La guerrera del Amazonas», un filme que narra la riqueza de la Amazonía y la lucha de sus habitantes como lo destacó José Celada
«Se lo dedico a todos los valientes hombres, mujeres y niños de las tribus amazónicas, quienes luchan todos los días por no perder parte de su paraíso, la minería y los madereros ilegales dañan todo este lugar, para nosotros fue una verdad un reto y un honor poder transmitir y narrar con esta película lo que es la Amazonía y que conozcan toda la belleza de esta tierra y de sus comunidades»».
Uno de los discursos más emotivos en esta entrega fue la de la Embajadora de Estados Unidos en España Julissa Reynoso para quien las mujeres deben de seguir teniendo el apoyo de la sociedad y aún más las mujeres migrantes que salen de sus países por los conflictos sociales y la guerra.
«Todos los días hay más y más mujeres migrantes pidiendo salir de la región donde habitan por conflictos, por hambre, por dificultades económicas y hoy quiero recordar a esas mujeres ucranianas que están viviendo una guerra brutal y que han tenido que salir de su país, ser forzadas a ser migrantes sin ninguna manera de protegerse de una guerra completamente arbitraria e ilegal».
Para Caio Gullane, productor del filme «El último Bosque«, es necesario crear conciencia de lo que estamos perdiendo por la incompetencia de las autoridades y la lucha incesante de las comunidades originarias
«Nuestra película la hicimos junto a los Yanomamis porque tenemos mucho que aprender de ellos, en Brasil por muchos años los Yanomamis han sido amenazados todos los días por mineros ilegales y madereros que explotan violentamente las tierras.»
Además de contar con grandes intérpretes que amenizaron la noche de los premios, existió un espacio dedicado a reflexionar sobre la necesidad de ser empáticos con los que sufren la guerra Karen Souza y Álvaro Morte junto con los asistentes a la ceremonia crearon con pancartas el mensaje de Iberoamérica por la paz








