Congreso de Masculinidades muestra avance del antifeminismo, que pasa de la manosfera al espacio público con mayor impacto social.
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Karen Tlali
En entrevista para Entrelíneas con Adriana Esthela Flores conversamos con la doctora Marta Erika Pérez Domínguez, antropóloga y especialista en antifeminismo digital, sobre el auge de la manosfera y el trasfondo del Congreso de Masculinidades en Jalisco, en un contexto marcado por el avance del feminismo y sus reacciones.
La investigadora señaló que este tipo de encuentros reflejan tensiones profundas en la sociedad contemporánea y no deben analizarse como hechos aislados.
“Tenemos que pensar qué significa que se esté organizando un evento así en este momento en el mundo, y justamente significa que es un síntoma, es una expresión organizada, financiada, visible, de un proceso mucho más amplio, que es un proceso de reconfiguración de la masculinidad en el mundo”.
En ese sentido, destacó que estos movimientos surgen como respuesta a los cambios impulsados por el feminismo en las relaciones de género.
“Siempre que ha habido un cambio, un avance hacia los derechos de las mujeres, el grupo que se siente evidenciado o cuyos privilegios se empiezan a cuestionar reacciona, entonces yo veo este Congreso como una expresión de esa reacción, una reacción antifeminista que busca restaurar el orden”.
Pérez Domínguez subrayó que gran parte de estos discursos se han consolidado en espacios digitales, donde se construyen narrativas que posicionan a los hombres como víctimas.
“En la manosfera o machósfera hay comunidades que parten de la idea de que el hombre está siendo atacado, hay un discurso victimista donde los derechos de los hombres están siendo aplastados y entonces tienen que recuperar ese poder, ese lugar, y desde ahí construyen distintos discursos”.
Advirtió que este fenómeno comienza a trasladarse del entorno digital a espacios presenciales, lo que incrementa su impacto social. Además, alertó sobre la manera en que estos discursos se presentan bajo formas aparentemente inofensivas, lo que puede ocultar su trasfondo desigual.
“Parecía que todo esto se quedaba en el mundo digital, como una cosa de youtubers o de jóvenes en redes, pero en los últimos meses hemos visto cómo estas expresiones han trascendido la pantalla y esto nos habla de que están adquiriendo mucha fuerza. Esto nos habla de que está adquiriendo mucha fuerza y que haya un respaldo institucional de esta posición, pues sí manda un mensaje, ¿no? Desde dónde está el Estado posicionándose frente a esto”.
Destacó que el contexto en el que se realiza este Congreso resulta particularmente delicado, especialmente en entidades con altos índices de violencia de género. Consideró que este tipo de espacios envían señales que pueden contradecir los esfuerzos por avanzar hacia la igualdad y el respeto a los derechos de las mujeres.
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