Las plataformas digitales enfrentan el reto de evitar la normalización de discursos de odio y mensajes discriminatorios.
Escucha nuestra conversación con Estefanía Veloz sobre la difusión de discursos de odio en plataformas digitales.
IMER Noticias
Los discursos de odio en redes sociales han encontrado nuevas formas de difusión a través de influencers y creadores de contenido, una situación que representa un reto para los medios de comunicación y la conversación pública, consideró la reportera y analista Estefanía Veloz.
En entrevista con IMER Noticias, Veloz explicó que más que hablar de un auge de estos discursos, actualmente existe una permisividad que ha permitido que ciertas expresiones vuelvan a ocupar espacios públicos bajo la idea de que se trata únicamente de opiniones.
“Más allá de un auge hemos permitido que los discursos de odio sean válidos otra vez. Es como que estamos viviendo un retroceso donde parecía que había un consenso donde ciertas cosas no se podían decir porque eran políticamente incorrectas o porque atentaban contra los derechos de otras personas”, señaló.
La periodista indicó que uno de los principales problemas es que algunas expresiones discriminatorias han sido normalizadas bajo el argumento de la libertad de expresión, ya que existen discursos que atentan contra los derechos de otras personas.
Añadio que afirmar que ciertos grupos no deberían tener derechos no corresponde únicamente a una postura personal, sino que puede convertirse en una narrativa que afecta a comunidades históricamente vulneradas.
El papel de los medios y los algoritmos
Respecto a la difusión de estas narrativas en redes, Estefanía Veloz advirtió que tanto los medios tradicionales como los creadores de contenido comparten la responsabilidad de decidir a qué voces les abren micrófonos y a cuáles colocan en el centro del debate..
Explicó que en ocasiones se ha caído en la lógica de dar visibilidad a ciertos personajes por la interacción que generan en redes sociodigitales, aunque sus planteamientos no deberían ser tratados como temas sujetos a discusión.
“Los derechos no se debaten, ¿no? como el derecho al voto en este caso. Y hemos caído en la trampa del algoritmo de pensar: ‘Ay, esto va a generar mucho discurso’”, afirmó.
La analista consideró que la búsqueda de alcance, reproducciones o tendencias puede llevar a que se otorgue espacio a discursos que terminan ampliando mensajes de discriminación.
Añadió que los medios públicos tienen una responsabilidad particular para evitar que estos contenidos sean presentados como simples posturas dentro de una discusión equilibrada.
“Hay una responsabilidad de los medios de comunicación. Yo sí creo que hay que hacer un llamado, por lo menos de los medios públicos, de no darle espacio a estos personajes que lo que están haciendo es un discurso de odio, no es una opinión”, expresó.
Influencers y discursos disfrazados de entretenimiento
La difusión de mensajes clasistas, racistas o misóginos por parte de algunos creadores de contenido, presentados bajo la idea de que se trata de simples bromas o entretenimiento, es otro de los puntos críticos en este ecosistema
Veloz explicó que esta forma de comunicación dificulta identificar cuándo una expresión reproduce determinadas ideologías, debido a que se presenta como algo informal o humorístico.
“Es muy difícil señalar a esos personajes de responsables de algo porque dice: ‘No, es broma, te lo tomas tú en serio’”, comentó.
La periodista señaló que estos espacios digitales también pueden convertirse en plataformas para que figuras políticas regresen a la conversación pública sin enfrentar cuestionamientos, al ser entrevistadas por personas que no necesariamente realizan una labor periodística.
La responsabilidad, por lo tanto, es compartida: recae tanto en los creadores que producen el contenido como en las figuras que aceptan participar en él, validando el espacio
La importancia del periodismo público
Ante la dificultad de controlar la circulación de información en redes sociales debido al funcionamiento de los algoritmos, Veloz planteó que el periodismo debe recuperar su papel como una fuente de información verificada.
“Hay que volver a hacer periodismo, querida Berenice, hay que trabajar en los medios públicos y hay que al final, yo creo que ya la fuente, y lo digo no porque estoy en la radio pública, pero yo cuando quiero saber si algo pasó, me voy a revisar un medio público”, sostuvo.
Finalmente, ldestacó que quienes participan en la conversación digital tienen una responsabilidad sobre los contenidos que comparten y la manera en que estos influyen en la opinión pública.
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