María Elena Ríos denunció la suspensión de la audiencia contra su agresor. Además, acusó al sistema judicial de revictimización, retrasos e impunidad en el caso del ataque con ácido que sufrió en 2019.
Natalia Matamoros
Con la voz quebrada y rodeada de colectivas en el monumento de la revolución, María Elena Ríos denunció este viernes que la audiencia programada a las 10 de la mañana en la que se definiría la situación jurídica de su agresor, Juan Antonio Vera, fue suspendida. Para la saxofonista mixteca, la demora representa una nueva muestra de indiferencia y revictimización que ha marcado su búsqueda de justicia desde el ataque con ácido que sufrió en 2019. Jaime Allier Campuzano, Brisa Albores y Rocío Chong Velásquez eran los magistrados que estarían a cargo de esta audiencia y quienes no han dado explicación sobre su suspensión. Por esta razón, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Hugo Aguilar, pidió analizar el caso para determinar si el máximo tribunal puede atraerlo.
«¿Cuánto les ofreció Vera Carrizal para no abrir esta sesión? Para seguirla postergando, para seguirme revictimizando, para seguir aplazando el proceso. Y así se atreven miserables a decir que yo soy la que atrasa el proceso cuando yo nunca he metido un solo amparo. Yo he cargado con mi proceso con más de 25 amparos de la defensa. ¿Quién es el que atrasa el proceso? Tribunal. ¿Por qué no abre sesión? ¿Cuál es el miedo? ¿Cuál es el miedo? Aquí voy a estar esperando».
🟣✊ Malena Ríos, sobreviviente de feminicidio tras sufrir un ataque con ácido en 2019, elaboró pancartas junto con otras mujeres para exigir justicia, previo a la audiencia en la que se determinará el destino de su agresor.
— IMER Noticias (@IMER_Noticias) May 22, 2026
📹: @nmatamoros pic.twitter.com/Ke8ZLZMhid
«Todas tenemos el derecho a la reparación del daño»: María Elena sobre suspensión audiencia
Ella no solo ha tenido que lidiar con el retraso judicial arropado por la impunidad, sino también con campañas de desprestigio que se dejen en su contra. Pues los familiares de su agresor la han señalado de tener vínculos con organizaciones criminales y que solo persigue el dinero de la reparación. Abiertamente, Malena expresó que ella no quiere reparación. Ella quiere que Carrizal y su hijo Juan Antonio Vera Hernández, quien está prófugo, estén tras las rejas.
«Han dicho que yo estoy exigiendo 27 millones de pesos. Compañeras, todas tenemos el derecho a la reparación del daño. Pero a mí no me interesa tu dinero, maldito. Yo lo que quiero es justicia. No me importa la reparación, quiero justicia. A la fecha del día de hoy, su defensa compuesta por el agresor, mi agresor Edgar López dice que se encuentra muy grave y que ahora tiene 10 enfermedades, mismas que se desestimaron en el juicio. El gobierno del estado de Oaxaca dice que lo cuida a través de la policía estatal. Y cuando yo he ido al hospital, no hay ningún policía».
La activista confesó que está cansada y que quiere retomar su vida, luego de que ha enfrentado un proceso desgastante de siete años en busca de justicia.
— IMER Noticias (@IMER_Noticias) May 22, 2026
📹: @nmatamoros pic.twitter.com/k7RXgXXLL6
Finalmente, María Elena Ríos insistió que su lucha no termina en los tribunales, sino en la posibilidad de recuperar la tranquilidad que le fue arrebatada. Su su caso volvió a reunir a mujeres y colectivas que exigen agresión quede impune.
Te recomendamos:«A mí me gustaría salir a la calle sin miedo. Me gustaría ya no asomarme cada que salgo de mi cuarto a la esquina y a la otra esquina a ver si no hay un loco al que mandaron para volverme a echar ácido, porque en redes sociales eso me dicen que me van a volver a quemar. Yo ya no quiero vivir de esa manera. Yo quiero salir a bailar sin que se me juzgue, sonreír sin que se me juzgue, porque hasta de eso se me ha criticado. Han sacado publicaciones de que si soy muy víctima, ¿por qué voy a un restaurante? Si soy muy víctima, ¿por qué toco el saxofón? Si soy muy víctima, ¿por qué doy conciertos? Y se ve que me Veo muy bien, como que no tuvieras derecho aclaro que tengo el derecho, pero me hacen sentir culpa de un derecho, ¿sabes? Y eso no está bien. Yo quiero quitarme el cubrebocas sin que me sigan criticando y señalando».
“Queremos llegar vivas a clases”: alumnas exigen seguridad en UAEM





