La conexión constante a dispositivos digitales puede facilitar actividades cotidianas, pero también generar ansiedad y afectar la concentración, advierte especialista.
Escucha nuestra conversación con Gerardo Varela sobre los beneficios y riesgos de la hiperconectividad.
IMER Noticias
La hiperconectividad es un fenómeno asociado al uso constante de dispositivos digitales y plataformas en línea, que permite mantener una conexión permanente con redes sociales, aplicaciones y servicios digitales.
En entrevista para IMER Noticias, Gerardo Varela, profesor investigador del Departamento de Innovación Tecnológica del Centro Universitario de Guadalajara, explicó que la hiperconectividad comenzó a expandirse con la apertura de internet al público en 1993, lo que impulsó nuevas formas de comunicación y una mayor interconexión entre personas, dispositivos y sistemas digitales.
“Prácticamente 5 mil 800 millones de personas están utilizando internet, hablamos prácticamente del 70 por ciento de la población mundial […] quizás medir la cantidad de dispositivos que están conectados a internet, eh, se hace muy, muy complejo”, afirmó.
Beneficios y riesgos de la hiperconectividad
Asimismo, señaló que la hiperconectividad tiene beneficios y afectaciones. Entre sus ventajas destacó la posibilidad de mantener una comunicación inmediata desde cualquier lugar y explicó que la infraestructura tecnológica permitió continuar con actividades laborales y educativas durante la pandemia de COVID-19.
“Hay una relación de bienestar con la hiperconectividad, en el sentido de que tenemos acceso a herramientas para trabajar remotamente y realizar tareas que antes no podíamos hacer a distancia, como pagar cuentas bancarias o servicios”, sostuvo.
No obstante, agregó que la hiperconectividad también puede generar una necesidad constante de permanecer conectados, lo que podría relacionarse con casos de ansiedad.
“Es cuando se presentan este tipo de comportamientos en donde ya sí tenemos una relación nociva con todas estas tecnologías”, declaró.
¿Cuándo el uso de tecnología se vuelve un problema?
Esta necesidad de permanecer conectados ha modificado la forma en que las personas se relacionan y ha generado una expectativa de respuestas inmediatas, por lo que el especialista llamó a identificar cuándo el uso de la tecnología comienza a afectar el bienestar.
Varela explicó que algunos indicadores de una relación poco saludable con la tecnología son la necesidad de revisar el teléfono al despertar o antes de dormir, sentir ansiedad al no contar con conexión a internet, buscar respuestas inmediatas y dejar de realizar actividades por permanecer conectado.
También señaló que la hiperconectividad puede afectar la concentración y el desempeño en actividades escolares o laborales.
“Si te cuesta mucho concentrarte, si por estar con esta hiperconectividad tu concentración se va disminuyendo al momento de que estás procrastinando y no avanzando quizás en tus tareas, ahí empieza a haber una señal de atención inmediata”.
Finalmente, el investigador llamó a identificar estos comportamientos y actuar a tiempo para evitar que la hiperconectividad afecte el bienestar y las actividades cotidianas.
La hiperconectividad puede afectar el bienestar emocional y los hábitos cotidianos, y el sueño no es la excepción. Silencia las notificaciones innecesarias y arma una rutina de desconexión > https://t.co/cX8TAnVygA pic.twitter.com/ma66lXPmer
— UNAM (@UNAM_MX) June 17, 2026
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