El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar, informó que la región está sumida en tres “trampas” que impiden su desarrollo.
Jennifer Olvera
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó su Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2024, que analiza el desempeño de la economía regional. Además, presenta las proyecciones de crecimiento económico para este año y el próximo.
.@JoseMSalazarX: El documento analiza la situación actual de #ALC en términos de las 3 trampas de desarrollo en las que vemos a la región sumida:
— CEPAL (@cepal_onu) August 13, 2024
✅Una incapacidad de largo plazo para crecer,
✅Una elevada desigualdad, baja movilidad social y débil cohesión social, y
✅Una baja… pic.twitter.com/v7Qjg5REEA
Desde la capital de Chile, el secretario ejecutivo del organismo regional de las Naciones Unidas, José Manuel Salazar, dio a conocer que la región está sumida en tres “trampas” que impiden su desarrollo:
- Baja capacidad de crecimiento económico.
- Baja movilidad social y débil cohesión social.
- Baja capacidad institucional y débil gobernanza.
¿En qué consisten las «trampas»?
El estudio refiere que la «trampa» de bajo crecimiento de la región se mantendrá en 2024 y 2025, y la vincula con la poca creación de empleos y el cambio climático.
De 2015 a 2024, el crecimiento promedio en la región será de sólo 0.9%, señaló Salazar. También, indicó que el bajo crecimiento económico provocó que el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de la región se encuentre en los mismos niveles de hace 10 años:
“Hemos pasado una década de, prácticamente, nulo crecimiento del PIB per cápita. En la CEPAL creemos firmemente que dinamizar el crecimiento es una tarea primordial. Se trata no sólo de que el crecimiento sea más alto y sostenido, sino también más inclusivo en creación de empleo de buena calidad y también más sostenible ambientalmente.
Esa es una de las transformaciones fundamentales que los países deben ponerse como objetivo y ponemos un énfasis muy fuerte en las políticas de desarrollo productivo como instrumental para lograr esto”.
📉Los países de #AméricaLatina han exhibido un bajo crecimiento económico, con una tasa promedio del 0,9% en el período 2015-2024. Por ello, el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2024 señala que dinamizar el crecimiento es una tarea primordial para que la región… pic.twitter.com/HqlFLdLi0a
— CEPAL (@cepal_onu) August 13, 2024
El informe económico afirmó que la «trampa» de bajo crecimiento de la última década ocasionó una reducción en la capacidad para crear empleos y puestos de trabajo, en particular, del tipo formal.
En ese sentido, Salazar informó que el crecimiento promedio de empleo entre 2014 y 2023 fue de 1.3%, pero sostuvo que esta última década fue la de menor creación de empleo en 70 años.
Empleo sin productividad
Salazar destacó que los pocos empleos que se crearon fueron en sectores que reducen la productividad. Por ello, dijo, una de las grandes transformaciones que requiere la región no sólo es generar más empleos, sino crearlos en sectores de mayor productividad:
“Este es un hallazgo muy preocupante porque significa que se ha generado un cambio estructural perverso en el empleo hacia sectores de menor productividad en vez de virtuoso hacia sectores de mayor productividad. El cambio estructural entre sectores ha sido muy grande en 70 años. El sector de los servicios pasó de 28.5 al 64.5, al 65% del empleo total.
Pasó de tener menos de una tercera parte a tener casi dos terceras partes del empleo total. Pero no todo es bueno en relación con esta transformación porque una muy alta proporción de este empleo son empleos informales de baja productividad”.
Empleo informal
Otro de los principales hallazgos del estudio de la CEPAL es que el empleo de carácter informal aumentó seis veces más que el de carácter formal.
Según el informe, el empleo informal creció 22.8% entre mujeres, en comparación con un crecimiento del 15.7% entre hombres. Esto muestra un sesgo de género en la informalidad laboral.
Salazar enlistó los sectores de la población que son más propensos a trabajar en la informalidad:
- Mujeres.
- Jóvenes.
- Adultos mayores.
- Migrantes.
- Personas con bajo nivel educativo.
- Personas que viven en zonas rurales.
Concluyó que, en un escenario donde se intensifiquen de los efectos del cambio climático sin políticas de adaptación, en 2050 el nivel del PIB sería 12.5% menor que en el escenario en el que no se producen choques climáticos:
“Para abordar estos desafíos, la región debe articular una combinación de políticas de desarrollo productivo, de empleo y también macroeconómicas, junto con medidas efectivas de adaptación al cambio climático y de mitigación de sus efectos, y esto requiere un momento significativo de la inversión pública y privada y reformas estructurales”.
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