Del total de las mujeres trabajadoras en México, el 55.8 por ciento están empleadas en el sector informal, de acuerdo con Inmujeres.
Jessica Martínez
La baja participación de las mujeres en el mercado laboral, limita las posibilidades de la población femenina para acceder a los productos financieros que dispone la banca.
El panorama empeora aún más pues del total de mujeres trabajadoras en México, el 55.8 por ciento están empleadas en el sector informal, esto supone que no disponen de ingresos fijos y difícilmente serán consideradas por los bancos para brindarles algún préstamo.
Carolina Maldonado, directora para la Igualdad de Mujeres y Hombres en la Vida Económica en el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), señaló que este contexto obliga a las personas a acudir a productos financieros informales que son peligrosos para el patrimonio.
Además, recalcó que los créditos informales carecen de garantías y son abusivos.
“Hay fuentes de crédito, microcrédito que se les dice que son para mujeres, pero realmente no están pensado para mujeres. Son fuentes de crédito abusivas que hacen que no tengan mujeres la información sobre qué responsabilidad están adquirieron al obtener un crédito o préstamo”.
Por ello, Carolina destaca que la meta de la inclusión financiera debería conllevar al disfrute de mayor bienestar y no a deudas adicionales.
También señaló que los esfuerzos de inclusión financiera deben ir enfocados en adaptar la oferta de productos financieros en función de los obstáculos que enfrentan las mujeres.
“Hay que centrarse en adaptar la oferta partiendo de entender las necesidades reales de las mujeres, de las condiciones de dónde están las mujeres. Yo creo que es muy importante encontrar a las mujeres en dónde están”.
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