La tecnología militar avanza hacia sistemas con mayor autonomía, lo que abre debates sobre el control humano y la responsabilidad.
Escucha nuestra conversación con Carlos Alberto Barrera Franco sobre los riesgos y desafíos de las nuevas tecnologías en los conflictos armados.
IMER Noticias
La incorporación de nuevas tecnologías en los conflictos armados plantea desafíos éticos y de seguridad para la comunidad internacional. Desde drones hasta sistemas de inteligencia artificial capaces de identificar objetivos, el desarrollo militar avanza hacia escenarios donde las decisiones sobre la vida humana podrían quedar en manos de máquinas.
En entrevista para IMER Noticias, el Dr. Carlos Alberto Barrera Franco, doctor en estudios de la guerra y profesor investigador del Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, explicó que uno de los principales riesgos es el paso de sistemas operados por personas a mecanismos con mayor autonomía en la toma de decisiones.
De la máquina a la «autonomía algorítmica»
“Creo que el punto más importante es que la humanidad en general está dando un salto muy peligroso hacia la transición de la máquina, digamos, a control remoto hacia algo que se ha denominado en la academia como la autonomía algorítmica”, señaló.
El especialista explicó que esta transición implica delegar procesos de decisión letal a sistemas tecnológicos, una situación que puede poner en riesgo principios establecidos dentro del derecho internacional humanitario, como la distinción y la proporcionalidad.
“Estamos delegando la cadena de tomas de decisiones letales a redes neuronales”, añadió Barrera
IA en el campo de batalla y el Derecho Internacional
El investigador también mencionó que en conflictos recientes se ha documentado el uso de sistemas de inteligencia artificial para identificar posibles objetivos humanos. Como ejemplo, señaló el caso del algoritmo Lavender en Gaza, un sistema que, de acuerdo con sus palabras, puede marcar objetivos a una velocidad que un analista humano difícilmente podría procesar.
“La máquina está decidiendo a quién abatir y en este sentido pues se vulnera de manera completa los principios de distinción y proporcionalidad que son dos de los pilares del derecho internacional humanitario”, explicó.
Ante este panorama, Barrera Franco indicó que la comunidad internacional, incluido México, participa en discusiones dentro de organismos como la Organización de las Naciones Unidas para establecer límites y mantener un control humano sobre estos sistemas.
La inteligencia artificial ha llegado al campo de batalla.
— ONU México (@ONUMX) July 8, 2026
“Hay decisiones que siempre deben seguir siendo humanas.
Ninguna es más importante que la de quitar una vida”, advirtió el Secretario General.
Las armas autónomas letales deben prohibirse.
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Tecnologías comerciales con nuevos usos en conflictos armados
Además de los dilemas éticos, el especialista advirtió que estas tecnologías también modifican las condiciones de los conflictos debido a la reducción de costos para acceder a capacidades militares que antes estaban reservadas para grandes potencias.
“Hay algo que en los últimos tiempos se ha ido materializando, algo que se ha denominado como la democratización de la letalidad, que en este caso es impulsada por una significativa asimetría de costos”, explicó.
Como ejemplo, mencionó el uso de drones comerciales adaptados para fines militares, los cuales pueden tener costos relativamente bajos frente a los equipos tradicionales de defensa.
De acuerdo con Barrera Franco, estos dispositivos pueden ser utilizados para afectar vehículos blindados, radares u otros sistemas con valores económicos mucho mayores.
El investigador agregó que esta situación también se observa fuera de los conflictos entre Estados, pues organizaciones delictivas han aprovechado tecnologías comerciales para sus propias actividades.
“Las organizaciones delictivas han aprovechado las capacidades de tecnología ya comercial para sus fines”, señaló, al referirse al uso de drones por parte de grupos criminales en distintos países, incluido México.
Nuevas formas de confrontación y economía de guerra
Finalmente, Barrera Franco explicó que el desarrollo de estas tecnologías está vinculado con una transformación de la economía de guerra, donde las industrias militares y de defensa han ampliado su interés hacia sistemas autónomos, inteligencia artificial y herramientas utilizadas en el ciberespacio.
El especialista destacó que los conflictos actuales ya no se limitan al uso tradicional de armas, sino que incorporan nuevas formas de confrontación, como ataques digitales capaces de afectar infraestructura y servicios sin recurrir necesariamente a ataques convencionales.
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