Aunque es conocido como el principal punto de reunión para celebraciones deportivas y cívicas, el Ángel de la Independencia también es el mausoleo que resguarda los restos de los héroes de la Independencia de México.
Escucha nuestra conversación con el historiador José Suárez.
Laura Velarde
Cada vez que México vive una gran alegría colectiva, miles de personas se congregan en torno al Ángel de la Independencia. Lo mismo ocurre tras triunfos deportivos, movilizaciones ciudadanas o festejos nacionales como los que se viven hoy día tras la justa internacional de futbol. Sin embargo, detrás de este icónico monumento existe una historia que va mucho más allá de las celebraciones populares: se trata del mausoleo que resguarda los restos de los principales héroes de la Independencia de México. Así lo explicó el historiador José Suárez, quien destacó que el monumento es uno de los símbolos más importantes de la Ciudad de México y que, desde la segunda mitad del siglo XX, se consolidó como el punto de encuentro de la afición mexicana.
“El Ángel de la Independencia es un elemento icónico de la Ciudad de México y forma parte de la cultura popular. Desde 1970 se convirtió en el epicentro de los festejos de la afición mexicana, como un referente importante de la historia de la propia ciudad, pero al mismo tiempo del reconocimiento de la independencia y de la identidad nacional. Lo que se ha vivido a ahora no desemboca en actos de vandalismo, sino ha venido sosteniendo el espíritu festivo de el triunfo y del apoyo a México».
Suárez recordó que la idea de construir una columna dedicada a la Independencia surgió mucho antes de la inauguración del monumento actual. Fue durante el siglo XIX cuando el entonces presidente Antonio López de Santa Anna impulsó el proyecto de una gran columna en la Plaza de la Constitución.
“Se inauguró lo que se llamó el zócalo de la columna de la Independencia. Zócalo que nunca vio columna alguna ni mucho menos estatua. Quedó solamente la base y de allí los capitalinos derivamos que la Plaza de la Constitución se llamara el Zócalo”.
Décadas después, durante el gobierno de Porfirio Díaz, el proyecto tomó forma definitiva. La primera piedra fue colocada en 1902 sobre Paseo de la Reforma y la obra fue inaugurada el 16 de septiembre de 1910 como parte de los festejos del Centenario de la Independencia.
🇲🇽⚽️ Desde muy temprano, miles de aficionadas y aficionados se dieron cita en el Fan Fest del Zócalo de la CDMX, el Monumento a la Revolución, el Ángel de la Independencia y Av. Reforma para disfrutar y apoyar a la Selección Mexicana en su partido frente a Ecuador.
— IMER Noticias (@IMER_Noticias) July 1, 2026
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De monumento urbano a mausoleo nacional
Uno de los aspectos menos conocidos del Ángel de la Independencia es que en su interior descansan los restos de varios de los personajes más importantes de la lucha independentista. Según explicó Suárez, fue en 1925 cuando el gobierno decidió trasladar al monumento los restos de los héroes de la Independencia, convirtiéndolo oficialmente en un mausoleo nacional.
“Muy poca gente sabe que dentro del monumento se encuentran los restos de Morelos, Bravo, Matamoros, Hidalgo, Allende, Aldama, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Andrés Quintana Roo, Leona Vicario y Pedro Moreno, entre otros héroes de nuestra independencia”.
El historiador subrayó que esta transformación cambió por completo el significado del inmueble.
“Debemos generar un cambio cultural en el sentido de que la glorieta puede y debe ser el epicentro de las grandes celebraciones deportivas y cívicas de México, pero teniendo en cuenta que no es un monumento común y corriente, sino un mausoleo. Por eso durante mucho tiempo se le llamó el Altar a la Patria”.
Suárez también recordó uno de los episodios más polémicos relacionados con las celebraciones en el Ángel. Tras la victoria de Brasil en la Copa del Mundo de 1970, miles de personas se congregaron en la glorieta y la fiesta derivó en actos vandálicos.
“Ese día se armó una gran fiesta en torno al Ángel de la Independencia. Ya entrada la noche hubo algunos actos vandálicos. Se rompió la puerta de acceso al monumento y desaparecieron objetos muy importantes, entre ellos el escritorio de Leona Vicario y el libro de visitantes distinguidos que contenía firmas de personajes como Charles de Gaulle, la reina Isabel y John F. Kennedy”.
También recordó daños a establecimientos cercanos, como el histórico Sanborns del Ángel y una galería de arte ubicada en la colonia Juárez.
Un símbolo que hoy conserva su espíritu festivo: Celebraciones deportivas Ángel
A diferencia de lo ocurrido hace más de cinco décadas, José Suárez considera que las celebraciones recientes han mantenido un carácter más organizado y comunitario.
“Lo que se ha vivido ahora no desemboca en actos de vandalismo, sino que ha venido sosteniendo el espíritu festivo del triunfo y del apoyo a México. Yo le doy esa traducción cuando se determina que el centro de la fiesta es el Ángel de la Independencia”.
Para el historiador, el monumento representa una dualidad única: es al mismo tiempo un espacio de memoria nacional y un punto de encuentro para las expresiones colectivas de alegría de los mexicanos.
“Cuando la gente celebra en el Ángel no solamente ocupa una glorieta emblemática de la ciudad; está reuniéndose alrededor del mausoleo de los héroes que construyeron la nación”.
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