La propuesta hecha en la Cámara de Representantes de EU de aplicar un impuesto a las remesas volvió a poner en el centro del debate a las y los trabajadores migrantes en aquel país, quienes enfrentan ambientes de incertidumbre y precaución.
Escucha el reportaje con producción de Diana Susano
Claudia Téllez
Con incertidumbre, temor y precaución, connacionales continúan su vida diaria en Estados Unidos, en espera de que no se vea afectada por las medidas migratorias aplicadas por el gobierno de Donald Trump.
Por inseguridad o un mejor nivel de vida, hombres y mujeres, solos o acompañados por su familia, cruzaron la frontera norte –hace años- en busca del llamado “sueño americano”. Sin embargo, tras la llegada del republicano al poder, en enero, la situación se volvió distinta.
En entrevista con IMER Noticias, las y los paisanos compartieron sus experiencias. Coincidieron que las políticas migratorias anunciadas por la administración de Trump han generado temor entre la comunidad latina e incluso, llevó a que algunos dejaran de salir de sus casas para evitar ser detenidos en redadas.
«Al principio…se vino, así como un miedo»
Una de ellas es Velia. Llegó hace 29 años a Estados Unidos procedente del entonces Distrito Federal y hoy radica con sus hijos y nietos en San Antonio, Texas. Aunque señala que su vida sigue normal, considera que hay un trato injusto porque sus compatriotas contribuyen cada año a la economía de Estados Unidos, a través del pago de impuestos y de servicios.
“Se cambió al principio cuando entró, se vino, así como un miedo, iba a echar a todos a México, todos los mexicanos y todo a donde quiera nos iba a echar, ¿no?
Pero como que fue así nada más algo que nos espantó, y ya ahorita pues se ve que seguimos la vida normal, pero sí todo ha encarecido, muy caro. Y pues yo creo que es injusto porque, de todos modos, aunque seamos latinos o que no estemos así documentados en este país, yo creo que es injusto, porque todos pagamos impuestos. Desde el momento que compramos en las tiendas, pues ya estamos pagando impuestos.
O si ya tenemos una casa, pues tenemos que pagar impuesto cada año, el predial, y es bastante. De los carros, tener que pagar pues todo este impuesto y todo. Sí tiene mucho dinero ese señor, porque le entra mucho dinero de todos los latinos”.
Insiste que, desde su punto de vista, hay una situación de calma, pero persiste el temor de que los deporten por no tener papeles.
¿Propaganda para generar miedo?
Pedro, residente en Estados Unidos desde los 16 años y con papeles desde hace cuatro, destaca que en el lugar donde vive, una localidad de Pensilvania, son pocos los migrantes mexicanos.
En términos generales, cuenta que se trata de un lugar tranquilo, donde se tienen problemas en caso de que surjan denuncias por violencia familiar, beber alcohol en exceso, incidentes viales, entre otras.
Pedro consideró que los anuncios gubernamentales con mensajes de advertencia para la población migrante fueron, en realidad, propaganda para evitar que llegaran más extranjeros al país o forzarles a volver a sus comunidades de origen. Además, cuenta que tiene amigos y familiares viviendo en Filadelfia, quienes le llamaron, preocupados, para que en caso de una deportación, asumiera el papel de tutor de sus hijos.
“A espantar la gente. Más que nada, darle como un aviso a la gente que viene para acá para que ya no venga. Entonces, sacan noticias y todo, pero el que vive aquí, pues no, no. Yo nunca vi como redadas o gente que conozco por aquí. Sí hay mexicanos, pero como te digo, hay muy poco, muy pocos mexicanos o inmigrantes.
Sí, nada, ni uno de ellos me dijo, pues este ‘Oye, están haciendo redadas aquí o están haciendo redadas allá’. Sí, me dijeron ya casi la gente que no salía a las calles, pero de ahí a que haya alguna redada, pues no”.
«Sí afectó a varias personas»
Originario de la Ciudad de México, Giovanni llegó a territorio estadunidense en 2021, con la idea de permanecer varios años para conseguir ahorros para su casa y un negocio.
Por recomendación de sus familiares, se trasladó a Pensilvania. Una vez que logró pasar la frontera de manera ilegal, indica que no ha tenido problemas.
“Realmente aquí, bueno, en el estado donde yo vivo, en la ciudad donde yo vivo, no hubo mucho de eso, pero sí afectó a varias personas. Bueno, las personas que tenían como récord y todo eso sí las afectó bastante, creo. Todas las personas que tenían cortes, que andaban pidiendo casos para estatus migratorio, pues también todas fueron afectadas y regresadas”.
La vida con miedo y preocupación…
Originario de Olinalá, Guerrero, Alejo llegó hace 25 años a Estados Unidos. Vive en Nueva York y se dedica a actividades relacionadas con legumbres.
Señala que las políticas migratorias de Trump les preocupan porque corren el riesgo de ser detenidos y procesados por algún incidente y luego, se enfrenten a una deportación. Cada día, dijo, las autoridades anuncian nuevas medidas, lo que genera preocupación. Sin embargo, afirma, es más duro “aguantar el hambre y la pobreza”.
“Prácticamente pues ese es el miedo por nosotros mismos en nuestros trabajos. El miedo pues a ser arrestados en la calle por migración, pues el miedo de ir a un lugar donde tal vez igual corremos riesgos de que nos arresten siendo inmigrantes. Y preocupación por el sentir un dolor grande al separarnos de nuestros hijos, pero pues como vuelvo y lo repito, estamos expuestos a lo que venga y a la misma vez tenemos miedo, pero pues a la misma vez tenemos que armarnos de valor y seguir luchando, porque a eso venimos”.
Su hermano, Salvador, vive en el condado de Brooklyn. A él también le preocupan las redadas y la situación económica que se ha dificultado, a raíz del paquete de aranceles anunciado por Trump.
Con 20 años de residir en Estados Unidos sin documentación legal, dijo que tienen que estar “a las vivas” para no toparse con agentes migratorios. No obstante, comenta, a él le ayuda no haber cometido ningún delito y no tiene hoja de deportación.
“Porque pues también ha cambiado mucho la economía aquí, ya no rinde la comida, los aranceles han subido mucho y este a veces también ya no alcanza el dinero para comprar todo lo que uno necesita, pues también eso es preocupante. Hay que andar pendiente, hay que andar a las vivas aquí cuando uno sale de su casa para el trabajo. Pedirle a Dios pues que no vaya a topar con la migración, ¿verdad?
Porque como le digo, pues no vayan a deportarte y eso. Pero lo bueno es que lo importante de mí es que pues ando aquí. Ahora sí que no tengo delitos. Eso me ayuda mucho porque pues no tengo orden de deportación. Gracias a Dios. Y eso me ayuda porque pues camino tranquilo. Ahora sí que ando derechito aquí”.
Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica del INEGI, entre 2018 y 2023, 1.2 millones de mexicanos emigraron. El 87.9 por ciento decidió ir hacia Estados Unidos, sobre todo a los estados de California, Texas y Florida.
De acuerdo con datos difundidos en abril por el Gobierno de México, unas 38 millones de personas de origen mexicano radican en Estados Unidos. De las cuales solo cuatro millones no tienen documentos. Esta población contribuye con 781 mil millones de dólares al PIB estadounidense por ahorro, consumo y pago de impuestos. Además, el año pasado, envió 64 mil 700 millones de dólares en remesas a sus familias en México.
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