Detrás de la voz de Julio Jaramillo hay una historia de vida que Ezra Alcázar invitó a conocer con la lectura de «Cuando llora mi guitarra», de Galo Mora Wiit.
Escucha la columna completa de Ezra Alcázar, periodista y escritor.
IMER Noticias
Julio Jaramillo, cantante y compositor ecuatoriano, ha sido reivindicado a través de la cultura por autores como Sergio Ramírez, Juan Sasturáin, Antonio Escármeta. Y recientemente por el escritor, compositor, músico y antropólogo Galo Mora Wiit.
Para hablar sobre la «muy interesante» vida detrás de la voz del cantautor ecuatoriano, el periodista y escritor Ezra Alcázar presentó la obra de Galo Mora, ‘Cuando llora mi guitarra‘.
«Galo Mora se suma a un montón de escritoras y escritores que han reivindicado la figura de Julio Jaramillo como un intelectual, como un poeta que solamente llegó a tercero de primaria. ‘Cuando llora mi guitarra’, de Galo Mora Wiit, que recoge anécdotas y pues prácticamente retrata la obra, la voz de Julio Jaramillo».
La obra, que forma parte del repositorio literario del Fondo de Cultura Económica, ofrece un profundo retrato de Jaramillo, explicó Alcázar.
«Por qué no hablar de este libro de Galo, que yo había leído ya hace un montón de tiempo, cuando lo propuse al Fondo de Cultura Económica y fue para mí descubrir que este hombre, el ruiseñor de América que fue Julio Jaramillo, había tenido una historia de vida tan tan interesante».
De zapatero a cantante
Ezra Alcázar expuso que Julio Jaramillo tuvo dos profesiones antes de dedicarse a la música. Durante una parte de su vida realizó trabajos de ebanistería aunque nunca logró convertirse en experto. Sin embargo, tiempo después conoció la profesión de zapatero a la que sí pudo sacarle provecho.
Su hermano, José Jaramillo, se dedicó a la música y él lo acompañaba a los eventos que comenzó a tener. En esos lugares Julio encontró su verdadera pasión y decidió incursionar en el canto.
«Empieza a enamorarse un poco de ese mundillo pero no es hasta hasta que te gusta, hasta que sale Casablanca y Julio Jaramillo va a verla al Teatro Olmedo de Guayaquil.
Suena el bolero perfidia de nuestro paisano del chapaneco Alberto Domínguez y pues esa frase cantada por Ingrid Bergman: «mujer si puedes tú con Dios hablar pregúntale si yo alguna vez te he dejado de adorar», domina a Julio Jaramillo y decide que él también tiene que dedicarse a la música».
En ese sentido, el columnista dijo que el artista empezó a cantar en el programa de radio especializado en boleros, Tribuna Libre de Arte.
El talento que pedía México
Alcázar reveló que el talento de Jaramillo era aclamado por productoras del país como en otros lugares del mundo. Sin embargo, añadió que, como cualquier ciudadano, tuvo que realizar su servicio militar previo a un concierto que tendría en México en 1959. Lo cual, causó un descontento en el país con Ecuador.
Ante esta situación, el gobierno ecuatoriano tuvo que enviar una nota diplomática a México con el fin de explicar lo que sucedía:
«Es tanta la emoción del público mexicano que quiere escuchar al ruiseñor de América que el gobierno ecuatoriano tiene que mandar una nota diplomática a México para informar la situación en la que están».
Apoyo a grupos de lucha social
Asimismo, el columnista subrayó su apoyo a grupos que luchan por temas sociales como otra de las facetas que no son conocidas del compositor ecuatoriano. Lo anterior, agregó, despues de presenciar una manifestación en la que descubrió las ideas del socialismo y el comunismo.
«Viajaba con el efectivo en el que le pagaban y después de viajar a Estados Unidos, a México, a diferentes países y recolectar mucho dinero, volvía a Ecuador, le daba un dinero a sus hermanos, le daba un dinero a su mamá y pasaba un dinerito escondido para los diferentes grupos de lucha social que existían en el Ecuador, especialmente para el Partido Comunista».
Para finalizar, indicó que en la obra existen otras acciones que incluso sucedieron después de su muerte, por lo que invitó a las audiencias a leer el libro de Galo Mora Witt.
«Este libro de Galo Mora sin duda alguna nos acerca a descubrir una faceta muy distinta de un músico importantísimo para nuestra América que está en nuestra nostalgia y que nos hace descubrir cómo a veces tienen que esconder una parte de su vida o llevarla más guardadita para que no haya represalias».
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