El presidente Andrés Manuel López Obrador comenzó hoy su gira por Guanajuato, Jalisco y Colima, tres de los estados más afectados por la violencia, donde hay la urgencia de fortalecer la coordinación entre los gobiernos federal y estatales para devolver la seguridad a esta que es una región estratégica para el país.
Víctor Raúl Ramírez
Operación de grupos criminales, violencia, impunidad. En la región Bajío-Occidente del país, el crimen sigue imponiendo sus condiciones de la mano de dos de los cárteles más peligrosos: Jalisco Nueva Generación y Santa Rosa de Lima.
En esa zona donde se asientan los estado de Guanajuato, Jalisco y Colima, entre enero y mayo de este año se concentró 20 por ciento de las carpetas de investigación por homicidio doloso de todo el país, que sumó un total de 12 mil 184 casos.
María de Hass, especialista en seguridad nacional, afirma que los hechos violentos ocurridos en la región que hoy visita el presidente Andrés Manuel López Obrador requieren de voluntad política y de un esfuerzo mayor de colaboración de las instituciones locales de seguridad y justicia
<<Esperemos que la presencia presidencial en Guanajuato, Colima y Jalisco pueda coadyuvar en incentivar mayor cooperación y voluntad política por parte de dichos estados para que estos puedan resolver sus problemas de inseguridad, a partir de sus deficiencias institucionales, especialmente las policiales, y la impunidad judicial. El orden federal puede apoyar a dichos estados con mayor despliegue de la Guardia Nacional, con las Fuerzas Armadas, pero estos estados no deben esperar a que el presidente les resuelva sus problemas; ellos deben asumirse dueños de sus propias crisis. Eso es lo que significa ser un estado soberano,>> apuntó.
Hay problemas que comparten Jalisco, Colima y Guanajuato, pero cada uno tiene sus particularidades, advierten los expertos.
Colima: el corredor del fentanilo
Aunque se trata de uno de los estados más pequeños en extensión territorial, Colima es un punto central para el tráfico de drogas sintéticas en el occidente del país. Esta situación, coloca a la entidad en medio de la pugna entre grupos criminales.
Así lo dice Julián Andrade, escritor y periodista especializado en temas de seguridad pública.
<<Manzanillo, el Puerto Manzanillo es un lugar de trasiego de drogas, mucha se puede quedar en el país, pero más bien esta violencia criminal, esta violencia que estamos viendo,sobre todo lo que tiene que ver con el Juez, es de otro digamos de otro nivel de problemática. Aquí sí estamos ante un tema directo de operación del crimen organizado y sobre todo de grupos muy muy violentos, que que lo que están haciendo es controlar territorialmente lugares y controlar mercados ilegales,>> señaló.
Desde 2015, es el estado del país con la mayor incidencia de homicidios por cada 100 mil habitantes. Actualmente, registra una tasa de 34.13 casos, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. En los tres años anteriores el promedio fue de 86.7 casos por cada 100 mil habitantes.
La pugna entre grupos criminales de Michoacán, Jalisco y Sinaloa, así como los niveles de impunidad asociados a deficiencias en la implementación del sistema penal acusatorio explica esta situación. Así lo dice, Samuel González Ruiz, experto en seguridad nacional.
<<Si no mejora el tema de impunidad, de reducción impunidad, pues jamás van a lograr controlar el problema en el estado. El Estado de Colima, es un estado que se puede controlar,por ser pequeño, muy fácilmente, como se controló Durango, o como se controló Coahuila, que se puede controlar muy fácilmente Si no se controla es precisamente, porque no quería controlarlo el Gobierno local o el Gobierno federal>>.
El asesinato del juez Uriel Villegas ocurrido el pasado 16 de junio en la capital colimense, el homicidio de la diputada local Francis Anel Bueno y la emboscada a siete policías estatales son tres ejemplos recientes de la crisis por la que atraviesa el estado.
Guanajuato: entre dos fuegos
La rivalidad entre los cárteles Santa Rosa de Lima y Jalisco Nueva Generación ha exacerbado la violencia en Guanajuato, lo que se traduce en un incremento en el número de homicidios en la entidad, que ocupa el primer lugar en carpetas de investigación por este delito a nivel nacional, según datos oficiales.
Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, atribuye esta situación a que tanto el gobierno de Enrique Peña Nieto como el actual, a cargo de López Obrador, dejaron a la entidad en el abandono en materia de seguridad.
Planteó que <<la guerra contra el huachicol lo que hizo fue exacerbar la violencia, porque la respuesta del grupo delictivo Santa Rosa de Lima pues ha sido más violenta, pero aparte generó un espacio de oportunidad para que el cártel Jalisco Nueva Generación pudiese ingresar al estado y pudiese generar, precisamente, espacios de control del territorio, y esto ha ocasionado enfrentamientos importantes, venganzas y rencillas entre los grupos delictivos>>.
A la falta de estrategia, se suma la prevalencia de la corrupción en las instituciones de seguridad y de justicia en la entidad, lo que permitió el crecimiento y fortalecimiento de grupos dedicados al robo de combustible, que surgieron en la entidad a partir de 2014. Así lo dice Alejandro Hope, experto en seguridad nacional.
<<El caso Guanajuato específicamente interesante porque demuestra que si se deja crecer un mercado ilícito en este caso era el huachicol, el robo de combustible, sin que la autoridad intervenga en las fases tempranas, el fenómeno acaba alimentándose así mismo, la impunidad acaba generando más impunidad y la violencia acaba generando más violencia.>>
El asesinato de 28 jóvenes en un centro de rehabilitación, amenazas directas al presidente López Obrador, así como bloqueos y enfrentamientos derivados de la detención de integrantes del cártel santa Rosa de Lima, en los que han muerto civiles, reflejan la situación de violencia que vive la entidad.
Jalisco: bajo el acoso del “Mencho”
Desde 2011, la población de Jalisco vive bajo el asedio del Cártel Jalisco Nueva Generación que lidera Nemesio Oseguera Cervantes, alias “el Mencho”. Este grupo criminal ha cobrado relevancia en los últimos años de acuerdo con informes del gobierno mexicano y de la Administración y Control de Drogas de Estados Unidos, DEA por sus siglas en inglés.
La violencia asociada a la operación del grupo criminal se refleja en las estadísticas de homicidios. De 2015 a 2019, el número de carpetas de investigación por este delito se duplicó al pasar de 957 a 2026 casos. En lo que va del año suman 740.
Además de la operación del grupo criminal, Jalisco enfrenta otros desafíos en materia de seguridad: la falta de elementos policiacos y los altos índices de impunidad que hacen que 9 de 10 delitos queden sin resolver, dice la experta en seguridad, María Hass.
El Cártel Jalisco Nueva Generación ha estado en la mira del gobierno federal desde el inicio de la actual administración. El pasado 2 de junio, la Unidad de Inteligencia Financiera congeló casi 2 mil cuentas vinculadas a la organización criminal.
En su informe anual, la DEA dijo que el cártel cuenta con centros de distribución de droga en Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston y Atlanta. Su capacidad de ataque también ha prendido alerta en el gobierno federal. El excomisionado de seguridad nacional Renato Sales advirtió que esta organización tiene el “poder de fuego y el dinero” para desafiar a las instituciones del Estado.
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