La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Donald Trump revive la Doctrina Monroe y redefine a América Latina como prioridad para EE.UU., enfocándose en migración, narcotráfico y contención de China y Rusia.
Karen Ávila
Por primera vez en más de tres décadas, Estados Unidos coloca a América Latina al centro de su política de seguridad, al publicar la administración de Donald Trump su nueva Estrategia Nacional de Seguridad (NSS) 2025.
El documento marca un giro geopolítico claro: revivir la Doctrina Monroe y construir un “Corolario Trump” para reforzar la influencia estadounidense en el hemisferio y contener a actores externos como China y Rusia.
La NSS señala que Washington “reafirmará y hará cumplir la Doctrina Monroe” para proteger su seguridad y evitar que potencias extrahemisféricas posean infraestructura crítica, operen instalaciones militares o controlen activos estratégicos en la región.
Este enfoque implica un reordenamiento global: EU reducirá prioridades en Europa y Medio Oriente, y destinará más recursos políticos, económicos y militares a América Latina, especialmente contra la migración, el narcotráfico y el crimen organizado trasnacional.
Reajuste estratégico: América Latina vuelve a ser prioridad
De acuerdo con el documento, la administración Trump considera que la estabilidad del hemisferio es vital para la seguridad de Estados Unidos y define cuatro objetivos centrales para la región:
1. Controlar la migración
El texto afirma que “la era de la migración masiva ha terminado” y que un país soberano debe decidir plenamente “a quién admite y en qué número”.
La NSS plantea frenar los flujos migratorios irregulares y responsabilizar a los gobiernos latinoamericanos de contenerlos en origen y tránsito.
2. Combatir a los cárteles y organizaciones criminales
Trump propone emplear incluso fuerza letal para confrontar a organizaciones criminales si fuese necesario y abandonar enfoques basados solo en la aplicación de la ley.
Asimismo, plantea reclasificar actividades de cárteles y pandillas como amenazas terroristas.
3. Expulsar la influencia china y rusa del continente
La NSS documenta que actores no hemisféricos han obtenido control de puertos, infraestructura tecnológica y proyectos energéticos.
Trump ordena que EU identifique y revierta esas inversiones, y utilice incentivos económicos, presión diplomática y herramientas financieras para que los gobiernos de la región rechacen asociaciones con esos países.
4. Reforzar alianzas con “socios regionales estables”
Se buscará que países afines a Washington apoyen la contención migratoria, el nearshoring, el combate al narcotráfico y la estabilidad política.
Esto incluye nuevos acuerdos comerciales, militares y tecnológicos, así como reubicar recursos militares hacia el continente.
“Corolario Trump”: la reinterpretación moderna de la Doctrina Monroe
La Estrategia introduce un nuevo concepto:
“Trump Corollary to the Monroe Doctrine”
Estados Unidos “denegará” a cualquier potencia externa la capacidad de colocar fuerzas o controlar infraestructura estratégica en el hemisferio occidental.
En la práctica, esto implica:
- Mayor despliegue de Guardia Costera y Marina estadounidense en el Caribe y Pacífico.
- Nuevas bases o acuerdos de acceso militar en puntos estratégicos.
- Control reforzado de rutas marítimas usadas por migración, tráfico de drogas y trasiego de fentanilo.
- Revisión de inversiones chinas en telecomunicaciones, puertos, energía y minería.
Migración y fentanilo: pilares de la nueva política
El documento afirma que EU buscará “detener las redes de tráfico humano y narcóticos”, y hace referencia explícita a la amenaza del fentanilo y sus precursores.
China aparece mencionada como fuente de precursores, y la NSS plantea que EU trabajará para cortar esa cadena global.
Impacto en México y la región
El giro estratégico tiene efectos inmediatos:
- Mayor presión para controlar flujos migratorios: Washington exigirá mayor corresponsabilidad a México y Centroamérica.
- Intervención directa contra cárteles: La NSS abre la puerta a operaciones transfronterizas, inteligencia conjunta e incluso acciones unilaterales si se considera necesario.
- Reconfiguración económica: Impulso al nearshoring y reindustrialización regional para reducir dependencia de Asia.
- Más presencia militar estadounidense: Especialmente en el Caribe, Golfo, frontera sur de EU, y corredores marítimos de Centro y Sudamérica.
La Estrategia Nacional de Seguridad 2025 marca la mayor reorientación de la política exterior estadounidense en décadas.
América Latina deja de ser un tema periférico para convertirse en el eje central de seguridad nacional, bajo un enfoque que combina:
- Doctrina Monroe modernizada
- Control migratorio
- Combate militarizado al narcotráfico
- Contención de China y Rusia
- Reindustrialización regional bajo liderazgo estadounidense
- Un cambio que tendrá profundas implicaciones para México y toda la región.
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