El sargazo llegó a las playas del Caribe mexicano con niveles históricos, mientras autoridades implementan operativos de recolección y estrategias para reducir su impacto ambiental.
América Castillo
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la llegada de sargazo a las playas del Caribe mexicano alcanzó niveles inusuales este año, con registros hasta 27 veces superiores al promedio histórico.
El incremento de esta macroalga representa un reto ambiental y turístico para las regiones costeras, debido a sus efectos en los ecosistemas marinos y en las actividades económicas.
Información del Gobierno de México señala que actualmente se estima la presencia de entre 40 mil y 90 mil 538 toneladas de sargazo frente a las costas de Quintana Roo.
Por su parte, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que los niveles registrados este año superan los observados en 2025, un periodo que ya había sido considerado de alta presencia de esta alga marina.
Ante este escenario, autoridades federales informaron que para la atención del sargazo se utilizan dos buques sargaceros, 11 embarcaciones costeras, barreras dinámicas y costeras de contención, así como equipos terrestres y grupos de recolección, con los que se retiran mil 227 toneladas diarias en el mar y 950 toneladas en playas.
El director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez Mendoza, informó que el sargazo se recolecta de forma sostenible y que el Gobierno trabaja en su reciclaje y reutilización para reducir su impacto ambiental.
▶️ #SemarnatEnTerritorio | En el marco de su gira de trabajo en Quintana Roo, la secretaria @aliciabarcena comparte el seguimiento a la estrategia de atención al sargazo en el Caribe mexicano. 🌊
— SEMARNAT México (@SEMARNAT_mx) April 24, 2026
A partir del monitoreo permanente:
🍃 Se anticipan las oleadas de recale
🚢 Se… pic.twitter.com/4rEpksOtBP
Impactos ambientales del sargazo
La UNAM señala que la acumulación de sargazo en las costas no solo afecta al turismo, sino también a los ecosistemas marinos. Al descomponerse, esta macroalga reduce el oxígeno disponible en el agua y altera los nutrientes, lo que puede favorecer el crecimiento de otras algas que compiten con los corales y afectan arrecifes, pastizales marinos, manglares y lagunas costeras.
Además, su descomposición puede propiciar la presencia de hongos y bacterias que afectan a distintas especies marinas y generan impactos económicos en las comunidades costeras por sus efectos en la actividad turística.
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