Enterrado por la guerra arqueólogos de Irak y Francia descubrieron un antiguo Lamassu que fue oculto para su protección.
Julián Vásquez
Por casi 30 años, un Lamassu estuvo enterrado en la antigua ciudad de Khursbad, en Irak. Pero, este martes, arqueólogos iraquíes y franceses la revelaron de nuevo al mundo.
En una misión dirigida por el profesor Dr. Ahmed Fakak Al-Badrani, se reexcavó el cuerpo de un Lamassu sin cabeza. Una de las figuras más representativas de la cultura de Mesopotamia, hoy Irak.
Según el comunicado de prensa difundido por la Autoridad general de Antigüedades y Patrimonio Iraquí, este Lamassu fue descubierto por primera vez en 1992 durante las excavaciones en la sexta puerta en la zona de la antigua ciudad de Khursbad.
En el 705 a.C., la ciudad se abandonó y la capital asiria se trasladó a Nínive. Permaneció oculta hasta que empezó a ser excavada a partir de mediados del s. XIX. Estando la mayoría de sus piezas en museos como el Louvre, o el Museo Británico.
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Tras el descubrimiento del Lamassu, la cabeza fue robada en 1995. Posteriormente fue recuperada y conservada en el Museo Iraquí. El cuerpo principal fue enterrado nuevamente para preservar los restos arquitectónicos después del conflicto de la Guerra del Golfo. Sobreviviendo incluso un saqueo a Khursbad por parte del grupo terrorista ISIS en 2015.
Según el Dr. Layth Majid Hussein, presidente de la Autoridad General de Arqueología y Patrimonio, el equipo está evaluando actualmente el estado del Lamassu para determinar su método de preservación.
¿Qué es un Lamassu?
Es muy probable que hayas visto esta figura en diferentes medios, y su nombre es “Lamassu”, es una estatua protectora normalmente representadas con una cabeza humana, un cuerpo parecido al de un toro o un león y alas como las de un pájaro.
Los asirios (civilización ubicada en el norte de Irak, el norte de Irán, el sudeste de Turquía y el sur de Siria durante del 2025 al 609 a.C) creían que ahí habitaban creían espíritus, que los protegían del mal.
Usualmente eran colocados en las entradas de los palacios, mirando tanto a la calle como a los patios internos en señal de protección.
La pieza fue hallada en 1992 en una de las puertas de la antigua ciudad, si bien se volvió a enterrar dada la inestabilidad política provocada por la Guerra del Golfo. Aunque la cabeza fue expoliada, posteriormente se recuperó y se conserva en el Museo Nacional de Irak. pic.twitter.com/tD0ZRElJiS
— César Dorado (@CDorado75) October 24, 2023





