El llamado de los organismos coincide con el reporte de desaparición de Catalina Vargas, madre buscadora e integrante del colectivo Unidos por los Desaparecidos de León, en Guanajuato.
Aldo Franco
Organismos defensores de derechos humanos exhortaron a cuidar las vidas de personas buscadoras de desaparecidos y autoridades, ante la preocupación por la seguridad de quienes participan en estas actividades.
Ayer, el Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada llamó al Estado Mexicano a proteger a personas buscadoras, como lo ha hecho en ocasiones anteriores.
Además, extendió su exhortó para salvaguardar a servidores públicos que participan en investigaciones y tareas de búsqueda.
Esto, luego del ataque con explosivos del pasado 11 de julio contra a elementos de la Fiscalía General de Jalisco y la policía municipal de Tlajomulco, que dejó seis muertos.
Dos días antes del exhorto de la ONU, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos solicitó la Guardia Nacional medidas cautelares para proteger la vida de integrantes de Colectivo de Madres Buscadoras de Jalisco, quienes fueron amenazadas de muerte e intimidadas para abandonar sus labores.
Desde Cajeme, Sonora, la líder de Rastreadoras de Ciudad Obregón, Nora Lira, reconoce el acompañamiento de las autoridades en recorridos de búsqueda, pero advierte que exigir justicia podría representar un riesgo a su integridad.
“Aquí nosotros como colectivo la verdad siempre andamos custodiadas en nuestras búsquedas, no podemos andar solas. Siempre va Guardia Nacional, policía estatal, entonces ahí sí tenemos más familia, tenemos que cuidarlos.
De mi parte, no he ido a pedir justicia y saber quién mató a mi hija por miedo. Creo yo que salimos a buscar sin pedir justicia, no tenemos ese derecho, no podemos buscar culpables solo ir a encontrar a nuestros ángeles desaparecidos”.
Estos llamados y advertencias coinciden con la desaparición de Catalina Vargas, madre buscadora e integrante del colectivo Unidos por los Desaparecidos de León, en Guanajuato, donde su hijo Luis Antonio desapareció en 2020.
De acuerdo con la Fiscalía estatal la última vez que se vio a Catalina, de 60 años, fue el pasado 17 de julio. Las autoridades temen por su integridad física y que sea víctima de algún delito.
Desde 2020, nueve familiares que buscan a sus seres queridos han sido asesinados en el país.
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