Para Júpiterfab el mural es la oportunidad ideal para transformar emociones y sentimientos en una obra de arte.
Fabián Vega
“Sienten que su mal estado [SIC] no es algo raro, sino que es normal, entonces se sienten en derecho de hablar y de expresarse”.
Así es como como Júpiterfab, un artista plástico italiano que ha llevado su arte a las calles de Canadá, España, Estados Unidos, Inglaterra y México, les da la oportunidad a niñas, niños y adolescentes de transformar sus sentimientos en una obra de arte.
Para incentivar que las infancias y juventudes mexicanas se vinculen con el arte mural, el italiano organiza talleres y debates en escuelas que abarcan, por lo menos dos continentes: América y Europa.
En donde el foco del arte gira alrededor de las y los más pequeños, dándoles la posibilidad de ser dueños de un proyecto muy propio e íntimo.
«Con este tipo de proyecto lo que intento hacer durante mis talleres es darle la posibilidad, por un lado, de externalizar los sentimientos, las emociones de los jóvenes».
Ellas y ellos como protagonistas de su obra maestra
Y es que el usar al arte como vehículo de catarsis para canalizar los sentimientos, es tan solo una de las múltiples posibilidades que quiere ofrecer el artista para todas las personas que buscan acercase a él.
«Cuando se hace el taller sienten que su mal estado [sic] no es algo raro, sino que es normal, se siente en derecho de hablar y de expresarse.
Es una forma por la cual, para mí es importante trabajar esta temática dentro de las escuelas. Después, lo que yo intento, es que ellos se conviertan en protagonistas del mural, o en protagonistas del proyecto».
Lo importante para el artista es que ese sentimiento salga de las personas y tome la forma de una obra, un dibujo, o un mural.
«El arte también tiene este poder de poder hacer desahogar a una persona, poder transmitir cosas que igual la palabra es una persona no es capaz. Es una herramienta muy potente. Yo creo que tenemos entre instituciones privadas y públicas trabajar más. Y más para que siempre más jóvenes tengan acceso a eso. Y un poco de conocimiento que nunca está mal».
Ya que, para Júpiterfab el arte mural puede tener muchos alcances, si bien algunos se centran en embellecer un espacio, para él la reflexión juega un papel central con la capacidad de transformar un lugar en una obra de arte.
Este es el impacto que busca generar el muralismo, convertir un muro en una obra de arte que salga de las galerías, de un espacio cerrado y le hable a toda la población.
«Si uno pinta un mural es para todos, en cierta forma el mural tiene que ser también accesible a todos.
No estoy diciendo que tiene que ser una imagen obvia, pero que de cierta forma pueda dar la oportunidad a todas las personas de entender lo que está atrás y lo que se quiere representar».
Puede que tu te hayas encontrado de frente con uno. Ya sea en los edificios de tu escuela o en la fachada de una casa, el indicio de un sentimiento, de una emoción de artistas de la talla de David Alfaro Siqueiros, hasta más contemporáneos como Paola Delfín, persiste con la fuerza de una enredadera afianzada a los muros de esta y muchas más ciudades.
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