El columnista Daniel Vázquez indaga en los retos que debe afrontar la nueva Fiscalía General de la República y la lucha contra el crimen.
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IMER Noticias
La reciente edición del Índice Global de Crimen Organizado, publicada por la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, coloca a México en una posición delicada frente a los mercados criminales.
Para el especialista Daniel Vázquez, estos datos permiten dimensionar la magnitud del desafío que tendrá la nueva Fiscalía General de la República.
En entrevista para El Acento con Alberto Nájar, el columnista explicó que esta medición corresponde al año 2024, lo que la convierte en un reflejo del cierre del periodo de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con el columnista, el índice evalúa tres grandes dimensiones:
- Mercados criminales
- Actores criminales
- Resiliencia estatal
«Altos niveles de redes de macrocriminalidad»
Según el análisis, México obtuvo el primer lugar entre 193 países en mercados criminales, lo que constituye una de las conclusiones más alarmantes del informe. En esta categoría, detalló Vázquez, se evalúan delitos como extorsión, tráfico de armas, falsificación de productos o crímenes contra recursos no renovables.
El especialista subrayó que hubo retrocesos relevantes:
“Empeoramos en tráfico de personas; en la medición anterior sacamos 8.5 y ahora tenemos nueve. Empeoramos en tráfico de animales… y empeoramos también en crímenes contra recursos no renovables… y empeoramos también en cibercrímenes”.
La única mejora visible se dio en el tráfico de heroína, mientras que otros indicadores permanecieron sin cambios.
En cuanto a los actores criminales, México obtuvo una calificación de 7.1 sobre 10. Aunque hubo una ligera mejoría en delitos cometidos por organizaciones menos estructuradas, el país mantiene altos niveles de redes de macrocriminalidad.
Vázquez destacó que uno de los aspectos peculiares del caso mexicano es la baja presencia de organizaciones criminales extranjeras.
“Nosotros no importamos, digamos, crimen organizado, más bien nos portamos”.
El promedio de estas dos categorías situó a México en el tercer lugar mundial, solo por debajo de Myanmar y Colombia.
Tema de resiliencia y la decisión de la fiscalía
Por lo que, mientras el nivel criminal del país ocupa los primeros lugares, la capacidad del Estado para enfrentarlo se ubica en la parte baja de la tabla. Vázquez precisó que en el componente de resiliencia, México quedó en el lugar 111 de 193 países, con una calificación de 4.5 sobre 10.
“Seguimos estando como lejos”, señaló, pese a una ligera mejora respecto a la medición previa.
Estrategias y retos para la nueva fiscalía
Entre los temas que considera urgentes, Vázquez destacó la ausencia de un documento clave.
“Algo que no logramos fue que se hiciera un plan estratégico de procuración de justicia”.
Recordó que desde 2021 existía la obligación de contar con un Plan Estratégico de Procuración de Justicia, sucesor del Plan Nacional de Persecución Penal, pero nunca fue elaborado. La falta de esta hoja de ruta significa no tener definidas las prioridades, las metas ni los patrones de criminalidad que deben desmantelarse.
“Más que solucionar uno, dos o tres casos en concreto, lo que tendría que pensar la Fiscalía es cómo desmantelar los patrones más generales de criminalidad”.
Para el especialista, la nueva titular de la Fiscalía General de la República deberá publicar este plan durante su primer año de gestión y gestionar los retos de anteriores periodos. Vázquez advirtió que el desafío de la seguridad exige una política articulada en varios planos: municipal, regional, nacional y transnacional.
“La paz a veces es colonia por colonia, a veces incluso calle por calle”, afirmó.
A ello se suman políticas coordinadas entre entidades federativas, estrategias nacionales y una agenda internacional capaz de enfrentar tanto a los mercados criminales como a los enfoques de seguridad impulsados desde Washington.
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