México 86 llegó a un país marcado por el sismo de 1985, la inflación y el descontento social que se hizo sentir en la inauguración.
Escuchemos la segunda parte de la serie “El Mundial a tres tiempos” de Alfonso López.
Alfonso López
Con la herida abierta por el temblor del 19 de septiembre de 1985, México recibió al año siguiente su segunda Copa del Mundo. Para la sociedad mexicana, el torneo era como un bálsamo, tras la incompetencia del gobierno encabezado por Miguel de la Madrid que se mostró débil, superado por la organización y solidaridad de la ciudadanía que respondió con temple ante la magnitud de la tragedia.
El mundial inició ocho meses después de los sismos del 19 y 20 de septiembre. En las calles permanecieron los campamentos de damnificados así como protestas de afectados.
La Coordinadora Única de Damnificados (CUD) realizaba marchas y protestas días antes y aún durante el Mundial, bajo el lema “Queremos casas y no estadios”.
Así lo recuerda el entonces adolescente de 17 años, Fernando Rodriguez.
“Ni un año había pasado del terremoto del 85. Desgraciadamente, ante tal magnitud de decesos que hubo, pues realmente el ambiente era otro. Tenías programas de televisión que te entretenían en ese entonces, pues ya el tema del sismo, pues si no se había borrado por completo para los que desgraciadamente perdieron viviendas y perdieron seres queridos, sí en su mayoría y allá estaban metidos con el tema del mundial”.
Era un México dolido que no desaprovechó la oportunidad para reclamar la incompetencia de la Madrid. En el Estadio Azteca, 115 mil personas de manera espontánea realizaron un abucheo masivo al entonces presidente, mientras pronunciaba el discurso inaugural de la Copa del Mundo.
El sonoro descontento fue transmitido a nivel internacional. Después, al término del partido inaugural entre Italia y Bulgaria, mientras despegaba el helicóptero presidencial, la gente desde los andadores del Azteca gritó consignas contra el mandatario.
Se intentaba mostrar a la Ciudad de México como una de las urbes más grandes y cosmopolitas del mundo que presentaba dos estadios en el torneo: el Azteca y el Olímpico Universitario de CU.
En contraste con el mundial 70, para México 86 se extendió el área conurbada de la Ciudad con focos poblacionales formados por habitantes que habían emigrado de sus estados debido a la falta de oportunidad y vivienda. En este contraste, Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México, fue sede mundialista con el Estadio Neza 86.
México vivía una inflación galopante, producto de la depreciación de la moneda, la deuda externa y la crisis petrolera. La crisis cambiaria de 1985 a 1986 provocó una devaluación del 200 por ciento. Para septiembre del 85, la moneda se devaluó de 318 a 515 pesos. Datos que la generación de Don Miguel Zárate no olvida.
“Teníamos todo: los estadios. El único problema que teníamos precisamente nos enfrentamos eran las de las condenas de evaluaciones, ¿verdad? Y y día a día aumentaban los ceritos al peso, ¿verdad? Y y todos los días aumentaba la leche. El problema económico era lo que nos nos estaba quejando en aquel entonces con el presidente Miguel de la Madrid”.
La expansión de señales televisivas se dio gracias a los Satélites Morelos I y II, puestos en órbita en junio y septiembre del 85, fundamentales para garantizar las telecomunicaciones de la Copa del Mundo.
Gracias a los satélites, Televisa manejó la operación técnica, producción y generación de la señal que se distribuyó a todo el mundo. En México, la señal del mundial se compartió con Imevisión.
Miguel España, integrante de la selección nacional, recuerda que las telecomunicaciones estaban en una etapa inicial para la mayoría de la gente.
“Muchas cosas han cambiado en aquel entonces, en el 70 pues empezaba la tele a color, en el 86 pues ya estaba el fax, estaba dos televisoras muy marcadas ahí tratando de transmitir. Hoy son mucho más televisoras, están las redes sociales, los podcasts, el Wi-Fi, entonces son muchas cosas que han cambiado. No sé si para bien o para mal. Porque todo esto también repercute en la audiencia”.
En la Ciudad de México estaba establecida la Ruta100, camiones de transporte público que recorrían la capital y conectaban principalmente con las estaciones del Metro, que entonces contaba con seis líneas.
Ya circulaban los primeros microbuses de transporte concesionado que poco a poco sustituyeron a las llamadas combis.
Por cierto, el costo del boleto del metro que inició en un viejo peso, para fin de año sufrió un aumento a 20 viejos pesos.
Mientras tanto, en la música surgió el movimiento «Rock en tu idioma», encabezado por la influencia sudamericana con grupos como los argentinos Soda Stereo y Enanitos Verdes. En México nacieron “El tri” de Alex Lora y “Las insólitas imágenes de Aurora” precursores de “Caifanes”.
En nuestra siguiente entrega hablaremos de México 2026, la Copa del Mundo que sale de los estadios para llegar a las comunidades, a los barrios, a las colonias, a los ejidos para que el futbol deje de ser un deporte de unos cuantos y se convierte en una practica para todas y todos.
Te recomendamos:
México 70: Del abucheo a Díaz Ordaz a la transmisión a color





