Los hermanos Serdán: Aquiles, Máximo, Carmen y Natalia, la familia que inició la batalla de la Revolución Mexicana.
Gabriela Zúncar Pérez
La batalla que inició la Revolución Mexicana fue el ataque a la familia Serdán, en un cateo a su casa el 18 de noviembre de 1910, en busca del armamento que usarían para el levantamiento armado el 20 de noviembre al que llamó Francisco I. Madero en el Plan de San Luis.
Quienes estaban en la casa, agarraron los fusiles para resistir a los federales, entre ellos, Carmen Serdán Alatriste, quien incitó al pueblo a unirse a la batalla.
Historia familiar
Las ideas liberales iniciaron con el abuelo materno Miguel Cástulo de Alatriste Castro, general que combatió y murió en la Segunda Intervención Francesa en México.
Después, su padre Manuel Serdán Guanes, infundió las ideas liberales en sus hijos, y con su muerte, los expuso a las condiciones que vivía la clase obrera en el porfiriato.
Movimiento Antirreeleccionista
El primero en integrarse a la causa revolucionaria fue Aquiles, al estar en contra de la reelección del gobernador porfirista de Puebla, José Mucio Martínez de la Fuente, quien retuvo el cargo durante 18 años.
En 1909 se integró al Centro Antireeleccionista de México y fundó el club político “Luz y Progreso”, en donde editaba el semanario “No Reelección”. Carmen se integró a su club, y escribió bajo el pseudónimo de “Marcos Serrato”
En 1910, el resto de la familia se unió al movimiento antirreeleccionista encabezado por Madero, quien convocó al levantamiento armado en contra de Porfirio Díaz.
Natalia sustentó económicamente a sus hermanos y cedió su casa para esconder el armamento y fúsiles, ante las constantes amenazas del gobernador.
Pero el 18 de noviembre, la casa fue cateada y ocurrió la batalla inicial de la Revolución maderista.
La madre de los cuatro hermanos, así como Máximo, Carmen y Filomena del Valle, esposa de Aquiles, junto a otros aliados, resistieron y enfrentaron el asalto. Mientras que a Aquiles, como líder de la causa en Puebla, lo escondieron en el sótano.
La batalla finalizó con la muerte de Máximo, y la represión de la madre, Carmen y Filomena. Aquiles fue descubierto y ejecutado en la madrugada del día siguiente.
El gobernador de Puebla ordenó que los cuerpos de Aquiles y Máximo fueran exhibidos en la plaza principal para disuadir a quienes intentaran acudir al llamado de Madero.
Pero eso no detuvo el estallido de la Revolución.
Carmen: el legado revolucionario
Carmen, su madre y su cuñada fueron liberadas ante el triunfo de Madero. Pero no fue el último acto revolucionario de Carmen.
En 1913, tras el golpe de Estado de Victoriano Huerta, Carmen formó parte de la Junta Revolucionaria de Puebla.
En 1914 se unió al movimiento de Venustiano Carranza como enfermera en hospitales militares y ayudando en la organización de enfermeras. Con el triunfo y asentamiento de la Constitución en 1917, Carmen se retiró a la vida privada.
Actualmente la casa de los hermanos Serdán es el Museo Regional de la Revolución Mexicana.
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