Por seis votos en contra y sólo cinco a favor, la propuesta de la presidenta del INE para que Flavio Cienfuegos ocupara la Secretaría Ejecutiva del Instituto fue rechazada.
Aura García
Falta de ética y autonomía, incongruencia e ilegalidad, así como presiones partidistas, violencia política de género e ignorancia fueron los temas en torno a los que gravitaron ayer acusaciones de integrantes del Consejo General del INE, a consecuencia de la discusión para nombrar al nuevo titular de la Secretaría Ejecutiva, cargo que sigue vacante desde la salida de Edmundo Jacobo Molina.
Guadalupe Taddei, consejera presidenta del INE, llevó al Salón de Sesiones dos propuestas: la de Flavio Cienfuegos, titular de su equipo de asesores, y la de Adriana Favela, exconsejera del Instituto. Sin embargo, segundos antes de la votación ésta última declinó a través de una carta.
La dimisión en el proceso significó que sólo una propuesta estaba en condiciones de elegibilidad, pero Cienfuegos fue rechazado por mayoría de seis votos contra cinco. Además, de Taddei, sólo Jorge Montaño, Rita Bell, Uuckib Espadas y Norma De la Cruz votaron a favor.
La pelea
La representación del PRI ante el INE reprochó que se adelantaran vísperas de un fracaso en la negociación y el debate alcanzó tal tono, que la Consejera Carla Humphrey tuvo que aclarar que ninguna propuesta había conseguido consenso previamente.
«Tan no sabíamos que iba a pasar, que pensábamos que había dos propuestas. ¡Vaya, yo no sé qué llevó a la exconsejera Favela a mandar esta carta declinando, pero yo no soy adivina! Aquí había dos propuestas en la mesa, que además ya se habían discutido también por las y los consejeros, pero quiero decirles que ninguna reunía los ocho votos que tienen que lograrse en este Consejo General, ninguna de las dos. Y traerlas a esta mesa, sabiendo que se iba exponer a las dos personas, sabiendo que no se tenía esa mayoría calificada, me parece un despropósito».
Para que tuviera lugar el nombramiento era necesaria la mayoría calificada de ocho votos, pero no sólo no se logró este objetivo, sino que ni siquiera se concretó una mayoría simple del Consejo.
«Consejeras buscan protagonismo»
Los Consejeros Claudia Zavala, Arturo Castillo y Dania Ravel se posicionaron en contra de Cienfuegos tras observar que no cumplía con el principio de alternancia paritaria y exhortaron a que se abriera paso para que una mujer encabezara este encargo.
Sin embargo, su postura fue considerada una afronta para Morena y el PRI, y sus representantes acusaron a las consejeras de buscar protagonismo, bloquear la labor de Taddei, causar un periodo de inestabilidad en el INE e, incluso, de actuar bajo consigna de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama. Así lo dijo el priista Hiram Hernández:
«Hay que decirlo: hay resistencias de la burocracia dorada que estuvo enquistada en este Instituto por casi tres décadas. Hay resistencias del exconsejero presidente que se fue y de su operador político, también consejero, quienes pretenden ―desde afuera― cosas muy preocupantes. Primero, secuestrar al INE, y segundo, provocar un impasse en el INE para que no se nombre hoy a la Secretaría Ejecutiva, por ejemplo».
Paridad de género, una «excusa»
Zavala y Ravel defendieron su voto y posición. Esta última señaló sentirse presionada tras las intervenciones de los morenistas, especialmente luego de que Sergio Gutiérrez Luna le advirtiera que su convicción personal no tenía cabida en la discusión y que debía enfocarse en los requisitos legales, los cuales no consideraban que la propuesta debiera cubrir una cuota de paridad de género.
Ambas apuntaron que el cargo de Secretaría Ejecutiva no es cosa menor, y que no sólo se requiere de experiencia para ocuparlo, sino de confianza entre todos los integrantes del Pleno.
«Sin duda se requiere para la Secretaría Ejecutiva una persona de confianza de la Presidencia, pero también de confianza de este Colegiado, quién ocupe la secretaría ejecutiva va a trabajar para todo el colegiado, para todo el Instituto y requiere también tener la confianza de la ciudadanía. Tiene que tener una trayectoria intachable, desde mi punto de vista, y sí mis estándares son muy altos porque el cargo no es menor. También, decir que no me voy a dejar intimidar, no voy a dejar que presiones externas pretendan influir en mi decisión autónoma e independiente, sobre todo para el cargo quién va a estar en la Secretaría Ejecutiva. Lo digo con mucha claridad».
La discusión perduró y Eurípides Flores, representante de Morena ante el INE, incluso advirtió que el género era usado como una excusa para detener las labores del órgano.
Las labores no se detienen
Esa acusación fue la gota que derramó el vaso y uno a uno los integrantes del Consejo recordaron que, con o sin nombramiento, el INE trabaja y lo hace bien.
La presidenta lamentó que su propuesta no tuviera eco suficiente, pero respaldó la afirmación de que un encargo no detiene las labores de toda una maquinaria.
«Estoy muy tranquila y convencida de que las propuestas que he puesto, siempre, sobre la mesa, reúnen en principio los requisitos legales. Además de que tienen la idoneidad, desde mi muy particular punto de vista y atendiendo a las carreras de cada uno de ellos. Lamentaré muchísimo que esta propuesta no pase; sin embargo, este es un sino también de los colegiados. Por una razón o por otra, cada quien va decidiendo y habremos de caminar en ese sentido, no obstante que me sumo al mensaje hacia nuestro México querido sobre qué no vamos a dejar de trabajar».
Al final, pese a las confrontaciones y señalamientos, Taddei no descartó que pueda llevar a la mesa la propuesta, de nueva cuenta, la propuesta de Cienfuegos, en vista de que cumple los requerimientos legales.
Pero eso lo veremos en una nueva Sesión Extraordinaria. Al momento y, cuando menos hasta el 1 de julio, Miguel Ángel Patiño conserva el título de encargado de despacho de la Secretaría Ejecutiva.
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