Lizzy Lira perdió la emoción por las festividades decembrinas, debido a antiguos conflictos familiares.
Tres personas de la comunidad LGBTIQ y más nos cuentan sus historias y deseos.
Diana Susano
Casas con adornos navideños, familias reunidas para cenar, villancicos de fondo y fuegos artificiales, estas son algunas de las escenas durante las fiestas decembrinas.
Pero, las diferencias en las familias en ocasiones opacan las festividades, en especial, para aquellas personas de la comunidad de la diversidad sexual.
Lizzy Lira, es una mujer trans que cuenta con el apoyo y cariño de su familia, pero, perdió la emoción por estas fechas por antiguos conflictos familiares.
“Como que es una fecha bastante nostálgica, porque pues hay seres, que ya no están contigo y que tú quisieras estar en Navidad con ellos, aparte de eso como que han ocurrido eventos de peleas de discusiones de separación de la familia y cosas así, que pues no son tan gratos para mí entonces como que me he desilusionado de esa fecha.
O sea, me gustaría que simplemente fuera un momento de paz en el que yo no me sintiera intranquila de no, de que se presente en otras veces estas situaciones. Entonces yo esperaría estar tranquila en ese aspecto”.
Hamid Vega es una persona no binaria y trabajadore social que ofrece acompañamiento a personas trans en sus procesos legales. En esta actividad, aprendió algo valioso sobre estas fiestas: la familia no se define por la sangre.
“Venimos de una sociedad en la que nos inculcan que la familia es nuestra primera institución con la que tenemos que estar bien.
Sin embargo, para algunas personas no siempre es posible hacer eso, porque viven en contextos de violencia, de abandono incluso.
Sabemos que en la familia tiene que haber como afecto, cariño, apoyo, quien esté en momentos complicados, entonces podría decir que mi familia es mi red de apoyo”.
Estas diferencias y poca o nula aceptación de la familia han provocado que Hamid decidida pasar sole estas fechas al sentirse abrumade.
“Pero incluso estar sole es cómodo, es un espacio en el que a veces creo que la gente no aprovecha, para conocerse, reconocerse y aceptarse también. Me mantengo mucho en la postura de decir, si me quedo sole voy a hacer algo para mí.
A lo mejor compro algo que me guste, me quedo viendo tele, escuchando música, o incluso si estaba pensando en hacer una cena e invitar a personas que no les guste pasarla sola hacer algo en conjunto”.
Priorizar el bienestar sobre todo
Como estudiante de psicología, Lizzy descubrió que lo importante es priorizarse, pese a lo complicado de la situación.
“Porque si en ese círculo social de interacción no se siente seguro y no se siente a gusto, a salvo, que es lo que debería de propiciar una familia, habrá otras redes de apoyo que sí se lo den.
O sea, si la mejor decisión es no estar y no mantener contacto con su familia y es lo que le van a beneficiar, pues es válido”.
Donaji González, una joven bisexual segura de su identidad, suele pasar las fiestas decembrinas con su familia.
Aunque a veces escucha comentarios incómodos y en esos casos, ella prefiere evitar el conflicto. Tal como Hamid y Lizzy, Donaji aprendió a diferenciar los vínculos afectivos que le importan y en estas fiestas, espera mantenerlos.
“Como que trato de darles mi punto de vista o ya si no, como que haces entender o, sí, que te entiendan, pues ya es como de pues ya para qué me peleo con alguien que no están dispuesto a dar a ceder para que nos podamos llevar bien.
Entonces simplemente es como pues ya, ¿qué más puedo hacer? Y pues ya sin algún punto o llegan a tener un problema con orientación sexual, pues ya se tocará, ¿no? Ya hablará ahí, pero hasta eso como que pues no, no permito que me afecten”.
Resignificar las reuniones familiares
Lizzy, Donaji y Hamid trabajan para re-apropiar las fechas de decembrinas, a través de sus experiencias y sus identidades. Además de apreciar las fiestas sin un patrón establecido.
“Me gustaría que las personas recuerden que pues, sean ellas mismas, que reconozcan su felicidad y que también reconozcan que esa tristeza que a veces llega es válida”.
“Pero creo que lo importante es primero identificar con quienes se sienten a gusto, después saber qué cosas les gustaría hacer; a lo mejor no una cena de pavo y todo lo que se, ahora sí que nos vienen acostumbrando socialmente”.
Te recomendamos:
Cómo lidiar con el estrés para tener (realmente) una feliz navidad





