Más de 120 mil aspirantes participaron en la segunda tanda de exámenes aplicados por la Comipems; será el próximo 18 de agosto cuando sepan resultados.
Perla Miranda
Entre vendedores de lápices del número dos y gomas de migajón, Ashali Juárez se abrió paso para entrar a la Escuela Preparatoria Oficial número 30, en Chalco, Estado de México. Ahí le tocó contestar el examen de la Comipems, que este año fue resuelto por 286 mil 572 aspirantes, 3 mil 976 más que el año pasado de acuerdo con la autoridad educativa.
Por las prisas, la joven que quiere estudiar Diseño gráfico no se despidió de su mamá, quien contó que salieron de su casa en la colonia San Lorenzo Chimalpa a las 6:30 de la mañana, pero por ser domingo no había transporte y un recorrido de 50 minutos superó la hora y media. «Por eso entró corriendo, venía muy estresada”, relató la señora Alma Delia.
A las 10:40 salió el primer aspirante, alguien preguntó “¿Qué tal estuvo?” y los aplausos apenas dejaron oír el “Muy fácil”. Casi una hora después, Ashali se encontró con su mamá y le dijo que, después de tanto estudiar, por fin hizo el examen y podrá disfrutar las vacaciones.
Ahora hay que esperar el 18 de agosto para saber qué escuela le tocó. La Voca 7 del Politécnico es su primera opción, pero si no se queda madre e hija afirmaron que no importa, siempre y cuando le asignen un lugar.
«Cuando me levanté estaba muy nerviosa. Estudié demasiado para poder presentar bien este examen, me compraron una guía de estudio y de ahí fui viendo vídeos de muchos maestros que enseñaban matemáticas o español. Yo diría que lo más fácil fue español y de lo más difícil geografía. Sentí mucha presión, todos terminaban y yo no, y dije: ‘ya como caiga y si no quedas hay más alternativas'».
«Es un concurso de asignación»
Delia Tovar, vocera de la Comisión Metropolitana de Instituciones Púbicas de Educación Media Superior, detalló que la UNAM y el IPN son las opciones educativas con mayor demanda.
Asimismo, detalló que, en 2022, 26.9% de los aspirantes entraron a su primera opción, 63.6% ingresaron a una de sus primeras cinco opciones, mientras que 9.5% obtuvieron un puntaje que no permite asignarlos a alguna de las escuelas elegidas y se les denomina Con Derecho a otra Opción (CDO), por lo que pidió que no se considere a quienes no entran a alguna de sus opciones como “rechazados”.
«Este examen no es de admisión o de selección, sino que es un concurso de asignación. En ningún caso se debe hacer referencia a los aspirantes como excluidos o rechazados. Asimismo quiero aclarar que es incorrecto traducir el resultado de la calificación que se obtenga en una escala de 0 a 100, por lo que tampoco debe referirse a los resultados de las y los aspirantes como reprobado o como aprobado».
Un examen no tan difícil
Sabina Quijano coincidió con la vocera de Comipems y reconoció que durante la preparación al examen Comipems sintió presión y temor de que las horas de estudio no fueran suficientes para quedarse en CCH Azcapotzalco, su primera opción.
Ya frente a las 128 preguntas se tranquilizó porque no eran tan difíciles como imaginaba. Salió confiada de que entrará a la UNAM y en unos años, cuando se decida entre Cine o Animación, solo deberá preocuparse por contar con conocimientos particulares de la carrera elegida y no por un examen a nivel licenciatura.
«La verdad, iba nerviosa, con miedo. Ya durante el examen como que esperaba que fuera más difícil, que fuera más complicado, con más presión, pero no. Fue muy sencillo, muy rápido, muy fácil. Las personas que estaban ahí indicando qué teníamos que hacer fueron muy amables y ayudaron a calmarnos. Les diría a otros jóvenes que no se alteren demasiado. Ni siquiera está tan difícil, es más conocimiento general».
Disfrutar la experiencia
Las artes visuales también atraen a Diego Alexis. Él se trasladó de Chimalhuacán a la Colonia del Valle para hacer su examen Comipems. Al igual que Sabina, un Colegio de Ciencias y Humanidades es su primera opción, en su caso CCH Oriente.
Más que pensar en la dificultad del examen, Diego se centró en disfrutar la experiencia desde el momento en que revisó la convocatoria, cuando eligió sus opciones, hasta el día en que decidió dedicar tiempo libre a un curso. Porque, a su manera de ver las cosas, pasar por todo esto solo lo acerca a cumplir sus sueños.
«Hoy hice mi examen para ingresar a la prepa. Mi meta es ingresar al CCH o a una prepa de la UNAM. La verdad, no me siento presionado ni me sentí presionado al momento de hacer mi examen. Estudié un tiempo para eso y, además, tomé un curso en el CCH lo que me ayudó a reforzar mi aprendizaje. En general, el examen fue fácil. Antes del examen no me sentí raro, estaba contento porque esa era una nueva etapa que quería cursar y estaba feliz de que ya estaba cerca para poder estudiar lo que yo quería».
Te recomendamos:
Del matrimonio igualitario al Conapred: lo que México ganó con las luchas LGBT+





