Después de lidiar con problemas de salud mental en Tokio 2020, la gimnasta estadunidense Simone Biles ya suma dos oros en París 2024.
Juan Pablo Vilchis
En 2021, la múltiple campeona olímpica y mundial de gimnasia artística Simone Biles, llegó a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 consagrada y, para muchos, como la mejor gimnasta de la historia después de lo realizado en Río 2016 en donde se colgó cuatro medallas de oro.
Sin embargo, durante la final en la prueba por equipos en Tokio, la estadunidense abandonó la competición apenas iniciada, luego de haber hecho uno de sus registros más bajos de su carrera en el salto de caballo. ¿La razón? Biles expuso que la decisión de dar un paso al costado había sido para proteger su salud mental.
“Creo que hay que priorizar la salud mental, porque de lo contrario no vas a disfrutar del deporte y no vas a tener éxito. No pasa nada por dejar pasar una competición para centrarse en ti mismo. Eso demuestra lo competitivo que eres, en lugar de seguir luchando contra ello. Nunca me había sentido así en una competición, intenté salir a pasármela bien, en el calentamiento no estaba mal, pero una vez que salí a la pista…me di cuenta que mentalmente no estaba preparada. Así que dejé que ellas se encargaran del resto y me he centrado en mí misma”, expresó tras renunciar a la final.
Los factores de su caída
Antes de convertirse en una leyenda del deporte mundial, la originaria de Columbus, Ohio, había pasado por una infancia complicada. Desde su nacimiento, sus padres biológicos estaban ligados a las adicciones por lo que, a la edad de 6 años, la atleta y su hermana fueron adoptadas legalmente por sus abuelos maternos, quienes la criaron en Texas.
Más tarde, previo a Tokio 2020, se dio a conocer un hecho que resultó en un escándalo a nivel internacional. Algunas gimnastas estadunidenses, incluida Biles, denunciaron abusos por parte del exmédico del equipo Larry Nassar.
En algunas de las audiencias judiciales en las que Biles participó sobre el caso, la gimnasta expuso que los daños psicológicos que dejó en su persona Nassar, habían sido una «carga excepcionalmente difícil» de soportar ante la ausencia de su familia en Tokio 2020, unos Juegos en los que no hubo espectadores ni familiares debido a la pandemia por la COVID-19.
Además, reconoció en diversas entrevistas que esos episodios de abusos fueron tan traumáticos para ella que la llevaron a la depresión y a la ansiedad.
“Normalmente no digo este tipo de cosas porque lucho contra ello y sigo adelante, pero no quiero costarle la medalla al equipo. Mis compañeras vieron que iba en serio y me apoyaron. Tenía la gente apropiada alrededor para poder hacer algo así. Ha sido una semana difícil, todo el proceso olímpico ha sido complicado, ha sido un año difícil, se han juntado distintos factores. Creo que estamos demasiado estresados, debíamos salir a pasarlo bien, pero eso no siempre se puede”, sentenció la gimnasta en su momento.
En aquella ocasión, su equipo, ya sin su estrella, se quedó con la plata. Biles todavía regresó a la actividad de Tokio 2020 para la final de la viga de equilibrio, una prueba en la que, con todo y todo, logró obtener la presea de bronce.
Resurgió a lo grande
Después de lo vivido en Tokio, se llegó a pensar que Biles no regresaría a las competencias. Sin embargo, tras dos años sin competir, la norteamericana resurgió en verano del 2023 asegurando que se encontraba en su mejor momento.
Simone se recuperó y, con 27 años, llegó nuevamente a unos Juegos Olímpicos: París 2024. Una justa en la que ya sumó oro por equipos y oro en individual de All Oround. Con esto se convirtió en la primera gimnasta mujer en ganar dos veces el All Around desde la checa Vera Caslavska, en Tokio 64 y México 68.
Hasta entonces, Biles suma nueve medallas olímpicas en su carrera, la gimnasta más ganadora en la historia de su país en Juegos Olímpicos. Y todavía, con posibilidad de obtener aún más preseas.
Simone Biles: la mujer del valor, la atleta que alzó la voz por el cuidado de la salud mental en los deportistas, la gimnasta que le está demostrando al mundo que siempre se puede regresar, inclusive a lo más alto.
Te recomendamos:








