La Feria del Libro Anticuario Mexicano celebra el libro antiguo, el coleccionismo y la memoria impresa en la Casa Universitaria del Libro.
Carolina López Hidalgo
La vigencia del libro antiguo, la pasión de los coleccionistas, académicos y amantes del objeto se reúnen en la Feria del Libro Anticuario Mexicano, que se lleva a cabo en la Casa Universitaria del Libro (CASUL)
Encuentro que celebra al patrimonio bibliográfico, el arte editorial y la memoria impresa, un espacio cargado de historia y de sorpresas como lo comentó el coleccionista Juan Mario Mancilla.
«Muy interesante sobre todo en momentos en los que pareciera que el libro pudiera caer en desuso, y no, al contrario, el libro actualmente está más vivo que yo creo hace 20-25 años. Y estos eventos ayudan precisamente a hacer hacer comunidad y este y bueno, llegan a afectar un poco tu cartera porque muchos no son muy accesibles, que bueno, hay aquí hay precios variopintos. Este, pero cuando tú tienes ese gusto, en verdad no te importa, lo vives. El libro es un alimento, es un alimento para el espíritu, te deja una semilla y verdaderamente lo vives».
La feria cuenta con un programa académico que ofrece un panorama sobre la historia del coleccionista. Así como talleres especializados en gráfica y litografía, que ayudan a reconocer el valor de las cosas, como lo aseguró Rocio Martínez especialista en textos de mujeres.
«Traigo libros especialmente de mujeres como Guadalupe Amor, que ahorita ya no hay casi textos de Guadalupe. Traigo pues a Simone de Beauvoir, es traigo escritoras de Michoacán, antologías de escritoras, ya que considero que la mayoría de los textos están escritos publicados por hombres. Entonces, tengo muchos años como escritora reivindicando pues las mesas de lectura, las antologías y todas las publicaciones que a las que no pudimos acceder en otros tiempos y que ahora pues están formando círculos y redes de de escritoras. Es una búsqueda constante. Por ejemplo, para la colección que yo tengo de Guadalupe Amor, han sido 3 años de búsqueda constante y no hay. Y para encontrar piezas muy especiales pues hay que ahondar mucho. En general, bueno, pues también el maestro Zanabria es un gran coleccionista. Considero muy importante que no solamente encontremos las piezas, sino poder armar todo lo que forma parte de lo mismo. Por eso considero que las colecciones no se deben vender por separado, que si no el trabajo del coleccionista ¿en dónde queda? Yo radico en Michoacán. Por allá hay librerías, pero busco mucho en San Fernando o en librerías del centro y también entre amigos, por ejemplo, en el caso de Guadalupe Amor, ya no hay textos. Ya por más que busque ya todos están Son colecciones muy pequeñas de 200-300 ejemplares».
A la par de esta feria se presenta la exposición «Tinta, pergamino y papel. Tesoros de la Biblioteca Histórica de la Universitat de València» que reúne facsímiles de algunas de las obras más representativas de su acervo. A través de cinco manuscritos e impresos de los siglos XV y XVI.
Un recorrido por las formas de transmisión del conocimiento desde la Edad Media hasta nuestros días. Destacando el valor de la palabra escrita como medio de la conservación de la memoria. Esa memoria que es rescatada por personas como Jorge Zanabria.
¡Mañana inicia la Feria del Libro Anticuario Mexicano! 🔥📚
— Casul UNAM (@casulunam) August 26, 2026
Habrá libreros anticuarios, coleccionistas, investigadores, piezas únicas, conferencias y talleres gratuitos.
🗓️ 27 al 30 de agosto
⏰ 10 a 18 h
🎟️ #EntradaLibre
📍 Orizaba 24, Roma Norte, #CDMX pic.twitter.com/m3d7gWrawe
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