Conocer las desigualdades a las que se enfrentan las mujeres en casos de desplazamiento, ayudará a generar un sistema de protección más adecuado.
IMER Noticias
El Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI) presentó el documento “Desplazamiento por razones climáticas, una aproximación desde los derechos de las mujeres”, en el que explora la necesidad de reconocer la interconexión entre el género y el desplazamiento por los efectos del cambio climático como pieza esencial para el desarrollo de planes y estrategias de mitigación local, estatal e internacional.
En este sentido, en entrevista para la Primera Emisión de IMER Noticias, Gretchen Kuhner, directora del IMUMI, refirió que los efectos del cambio climático exacerban las desigualdades sociales que ya existen entre mujeres y hombres, cuando enfrentan una situación de desplazamiento.
“El hecho de que las mujeres en cualquier sociedad son las más vulnerables y las niñas, pero tiene que ver con lo que ya existe, de la desigualdad en nuestros países que existe entre hombres y mujeres en términos de violencia, de acceso a recursos, de acceso a tierra, a cuidados 75 por ciento del trabajo de cuidados a nivel mundial lo hacen las mujeres. Entonces, lo que hace el cambio climático es exacerbar estas desigualdades.
“Hace tres años en el IMUMI empezamos a detectar, sobre todo con los huracanes, que las personas sí estaban saliendo por cuestiones de violencia comunitaria de las pandillas, etcétera, pero que también habían tenido que hacer movimientos internos antes, que estaban relacionados con el cambio climático”.
De ahí la necesidad de contar con la información adecuada, con perspectiva de género, para influir en las políticas de protección y asilo de los países.
¿Cuál es la diferencia en la atención que deben dar los estados de origen y los países receptores?
“En el país de origen está la obligación de apoyar y mitigar las situaciones, y también después de un desastre, un huracán, el gobierno tiene la obligación de apoyar para la reconstrucción, etc, etc. Mitigar la situación de la sequía, apoyar a las personas para que puedan tener otro tipo de cultivos.
“Pero lo que estamos viendo es que en la mayoría de los casos los gobiernos está completamente rebasados, en ese sentido».
Respecto a la protección, Kuhner señaló que los estados están discutiendo lineamientos y principios, desde la perspectiva de la ACNUR, bajo la premisa de la “no devolución” de las personas que están en peligro en sus países de origen.
Sin embargo, existe un debate sobre las diferencias entre el desplazamiento por el cambio climático y sus efectos adversos.
“La preocupación de parte de las instancias de derechos humanos es que los países no los consideran como refugiados y refugiadas, que sería la máxima protección”.
A ello se suma que los países actualmente “inventan” protecciones temporales, como por ejemplo, en Argentina se proporciona una visa temporal de dos o tres años.
De ahí que la IMUMI busca que las condiciones de desplazados por los efectos del cambio climático tengan las mismas protecciones que las personas refugiadas.
En los casos de desplazamiento interno, los países de origen tienen que proporcionar protección dentro del marco jurídico de personas refugiadas, refirió Kuhner.
Como parte del estudio que están presentando, se incluyó una perspectiva de género, para saber el impacto de los cuidados, de la educación y cuando se pierde la propiedad de la tierra.
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