40 aniversario de Blanco Móvil: así celebra el fundador, Eduardo Mosches, en entrevista para IMER Noticias 4 décadas de resistencia.
Escucha nuestra conversación con Eduardo Mosches creador de la revista Blanco Móvil.
Carolina López Hidalgo
La revista Blanco Móvil celebra 40 años de difundir la nueva literatura, de ser una ventana para los nuevos creadores a nivel nacional e internacional, así como para los artistas visuales que colaboran con los editores de esta publicación que aborda diferentes géneros como novela policíaca, literatura indígena, ciencia ficción, poesía, ensayo con todos los temas que interesan al ser humano.
«Yo creo que son una mezcla de lo humano, obsesión, deseo, conocimiento, amistades, participaciones».
Con esa pasión, el poeta Eduardo Mosches creó la revista Blanco Móvil hace 40 años. Con el fin de salir del canon y de los grupos y hacer un espacio para literatura poco conocida y nuevos escritores. De esta manera, se convirtió en una ventana de posibilidades para los artistas.
«Poco la política de la de difusión literaria de la revista es eso, no formar cónclaves ni clanes específicos y únicos, sino es ampliar lo más que se pueda».
Desde agosto del 1985 a la fecha, miles de escritores de diversos países, diseñadores, artistas visuales impregnan a esta revista un espacio vivo y pujante del quehacer literario. En ella, encontramos poesía, cuento, breves ensayos y fragmentos de novelas. Así como algunas traducciones, fotografías y plástica; un espacio para el aprendizaje y el conocimiento de América Latina, Estados Unidos, Europa, Medio Oriente y la voz de los escritores de los pueblos originarios.
«Nosotros sacamos antes del levantamiento zapatista una revista completa sobre literatura de pueblos originarios, porque desde esos tiempos se veía la intensidad literaria poética sustancialmente de los creadores de pueblos originarios en México y posteriormente fue hecho uno sobre América Latina, Estados Unidos y demás.
Y yo creo que ese fue un hecho en el cual puedo decir que tuvimos una percepción de la de la literatura creada por los pueblos originarios, no como un hecho antropológico, sino como un hecho de creación real, intensa de la literatura en el ámbito de los pueblos, de poetas extraordinarios realmente y le hicimos un componente de vanguardia en esa mirada».
La revista ha tenido diferentes rutas, desde el análisis de la obra de creadores como José Revueltas, Elena Poniatowska, Clarice Lispector, Agustín Yañez, Elena Garro y Fernando del Paso para después abordar temáticas y la creación de suplementos.
«Nosotros tenemos, hicimos revista sobre Bellice, una literatura poco reconocida. Hicimos algo que en la última década del siglo XX que fue la realización de un suplemento literario que se llamaba Voces interiores, una selección de narradores, poetas y un artista plástico por estado, porque veíamos en ese momento una forma indispensable de enfrentarse a la ambición centralista que la ciudad de México tenía en la visión cultural.
Hoy ya por su parte removida, cada número por estado era realizado por un escritor del propio estado. Creo que fue algo importante en esa mirada de acercamiento a lo que estaba levemente restringido o parcializado».
La relación con el papel es seductora
Blanco Móvil celebra cuatro décadas con poco apoyo, ha sido el salario de los colaboradores. Aunque por momentos contó con el apoyo gubernamental; sin embargo, es una revista que se rehace, que se adapta, que resurge y que tiene nuevos propósitos para poder llegar a más gente sin dejar de lado el olor de la tinta y el papel.
«Claro, no, yo soy además, digo, en mi persona, yo soy un proceso fósil gutembergiano de inicio y eso me es claro: la relación con el papel, digamos, la relación táctil con este, hasta el aroma que puede dar ante una revista, un libro recién impreso, la tinta y sobresaliendo, sí, eso es la parte seductora que el papel tiene. Vamos cambiando y variando, lo importante es mantener la lectura.
Es la forma en que pueda darse».
Para Eduardo Mosches, esta revista es un parteaguas que se ha mantenido vigente, gracias a la colaboración y entusiasmo de miles de personas que han pasado por sus páginas ya sea como colaboradores o lectores, por lo que espera que las nuevas generaciones tomen este proyecto en sus manos.
«Bueno, es lo que estamos esperando de que haya una continuidad, porque yo estoy, digamos, en cierta medida en una especie de última recta final de existencia vital. Yo estoy en los 81 años para seguir. Entonces, espero que haya una especie de continuidad de generaciones más jóvenes que la que yo represento, que es la generación de los 60.
Esto hay voces y hay acercamientos a diferentes personas que pueden llegar a hacer esta continuidad deseada de no matar el proyecto».
La revista prepara más sorpresas con el número que se llama «40 años», con la colaboración de más de 30 autores que hablen de la celebración y otras sorpresas.
«Cualquier celebración a realizar y a vivir desde un viaje, una música, un divorcio, un velorio, lo que sea, uno celebra cosas y esa serán los temas que están.
Que saldrá esperemos para el mes de octubre y noviembre lo más tardar de este año para hacer la presentación celebratoria con eh las imágenes plásticas de Pablo Rulfo que ha sido el diseñador de portada desde hace de 30 años, más o menos, de los 40 que tiene la revista. Y el número así a seguir será factiblemente violencia ciudad y mujeres.»
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