Tras 601 días de proceso judicial, Noelia Castillo se convirtió en una de las personas más jóvenes en recibir eutanasia en España.
Karen Tlali
Noelia Castillo, una joven española de 25 años, murió este 26 de marzo tras someterse a un procedimiento de eutanasia en el Hospital Residencia Sant Camil, en Sant Pere Ribes. De acuerdo con su voluntad, la intervención se realizó en su habitación y sin la presencia directa de familiares.
La joven, originaria de Cataluña, padecía paraplejia irreversible, además de dolores físicos constantes y afectaciones psicológicas que, según expresó en distintas ocasiones, deterioraban por completo su calidad de vida.
Su solicitud avanzó tras la negativa de instancias judiciales a frenar el procedimiento, luego de una prolongada disputa legal impulsada por su padre. El caso marcó el primer juicio en España sobre muerte asistida de una paciente con autorización médica.
La historia de Noelia
Los antecedentes se remontan a octubre de 2022, cuando Noelia fue víctima de una agresión sexual múltiple en un centro tutelar en Cataluña. Días después, en medio de una crisis emocional, se arrojó desde un quinto piso en un intento de suicidio. Aunque sobrevivió, la caída le provocó una lesión medular irreversible que derivó en paraplejia, dolor crónico y una dependencia total.
Dos años más tarde, inició el proceso legal para acceder a la eutanasia conforme a la legislación española vigente. Su solicitud fue aprobada por unanimidad en julio de ese año por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, que fijó inicialmente el procedimiento para el 2 de agosto.
Sin embargo, la intervención fue suspendida tras los recursos legales interpuestos por su padre, Gerónimo Castillo, con el respaldo de la organización Abogados Cristianos, quien argumentó que su hija no estaba en condiciones de tomar esa decisión.
El caso llegó hasta el Tribunal Constitucional de España y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que rechazaron las impugnaciones y confirmaron el derecho de la joven a acceder a una muerte digna. Tras 601 días de proceso judicial, la eutanasia finalmente se llevó a cabo.
La historia de Noelia se convirtió en uno de los casos más emblemáticos sobre eutanasia en España, al mostrar el conflicto entre la autonomía personal y la oposición familiar en decisiones sobre el final de la vida.
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