Murió Willie Colón, referente del latin jazz y figura esencial de la salsa. Su música combinó identidad barrial, conciencia social y proyección internacional, consolidando un legado artístico y comunitario que marcó a generaciones.
Carolina López Hidalgo
La voz y la trompeta de Willie Colón dejaron de sonar. Murió este 21 de febrero uno de los grandes impulsores del latín jazz, un músico que entendió que la música no solo se escucha, también se vive y se lucha. Su obra mezcló los sonidos del barrio con la realidad social. Hizo de la música un puente entre culturas y una herramienta de conciencia.
Más allá de los escenarios, Colón fue un líder comunitario y defensor de los derechos humanos. En su voz escuchamos historias de amor y desamor, pero también relatos sobre discriminación, sida, homofobia, transfobia, desigualdad y muerte. Su música fue denuncia y también celebración de la vida.
En entrevista, alguna vez me dijo que lo suyo no era salsa. Eso es lo que comemos los mexicanos. Él hablaba de LatinJazz, de una propuesta con identidad propia y compromiso cultural. Esa convicción lo llevó a recibir miles de reconocimientos a nivel mundial.
Con su trabajo nos llevó de viaje a Panamá con la murga, a los barrios newyorkinos o a las calles donde la música también es resistencia.
«Los latinos somos bien nacionalistas. La murga donde quiera que vamos, aunque sea Perú, Venezuela, donde piden la música de Panamá sin problema. Entonces, que es una canción que menciona a Panamá, una canción, pero es aceptada universalmente. En lo musical y en el arte hemos podido lograr que todavía no se ha logrado políticamente».
Idilio: «Hasta hoy es una de mis canciones favoritas»
William Antonio Colón Román, de ascendencia puertorriqueña, creció en el Bronx. Escuchó ritmos caribeños, del soul y el jazz. Comenzó con la flauta, después llegó el trombón y más tarde la trompeta, instrumento que le regaló su abuela y a quien dedicaría uno de los temas más entrañables, Idilio.
«Era una de las canciones favoritas de mi abuela. Después de su muerte decidí grabar ese número, hacerle un arreglo y modernizarlo. Hasta hoy es una de mis canciones favoritas. Porque por lo sentimental y también por este puedo tocar la trompeta, canto, juego el trombón, hago todas las cosas que hago».
A los 17 años lanzó su primer disco, El malo, desafiando los estándares musicales de su época y dando vida a su apodo, El malo del Bronx.
A lo largo de su carrera grabó 32 discos y atravesó distintas etapas, dúos, orquestas, tríos y proyectos solistas. Colaboró con Héctor Lavoe retratando la vida urbana, con Rubén Blades, su compañero de lucha, con quien lanzó Siembra, considerado el álbum más vendido en la historia de la salsa y con Celia Cruz, la eterna guarachera de Cuba.
WILLIE COLON
— Rubén Blades (@rubenblades) February 21, 2026
Acabo de confirmar lo que me resistÍa a creer: Willie Colón efectivamente ha fallecido.
A su esposa Julia, a sus hijos, familia y seres queridos envío mi sentido pésame.
Más adelante y con calma escribiré sobre Willie y su vital e importante legado musical.
Rubén… pic.twitter.com/mx7OakRTLH
Murió Willie Colón: El malo del Bronx
Colón llevó su música a los barrios y en sus últimos años se dedicó a escribir y reflexionar sobre su trayectoria.
«Me siento muy dichoso y agradecido por todo como las cosas han pasado, pero me gustaría contar la historia completa, la historia de no solamente mía, pero de nuestra comunidad y de la música, todo eso, los chismes y las cosas bonitas que han pasado».
Su cercanía con la realidad de los hispanos también lo condujo a la política. Participó en procesos electorales en el estado de Nueva York y en 1995 se convirtió en el primer hispano en ingresar al Consejo Nacional de la ASCAP. Colaboró además con organismos como Naciones Unidas y Amnistía Internacional.
Su historia es de una nombre de lucha y compromiso, de disciplina, humor y constancia, un caballero de la música que entendió que el hambre de triunfar debería ir acompañada de conciencia social. Willie Colón quiso ser recordado como una buena persona. Hoy su trombón descansa, pero su música permanece.
«Una persona con sentido de humor y buen padre, le gustan los perritos. Solo me alienta el deseo divino de hacerte mía. Más se destruye la incertidumbre que estoy pasando, es que la nieve cruel de los años mi cuerpo enfría y se me agota ya la paciencia por ti esperando, y se me agota ya la paciencia por ti esperando».
Nos ha dejado Willie Colon, maestro absoluto de la salsa. Sus discos de finales de los sesenta y primeros setenta con Hector Lavoe son material imprescindibles para los amantes de la música latina. Y su periodo con Rubén Blades, historia de la música! En Licenciado Cantinas… pic.twitter.com/8GfWloRGer
— Enrique Bunbury (@bunburyoficial) February 22, 2026
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