Alhin Padilla, responsable de Salvemos Vidas, detalla en entrevista para Entrelíneas cómo el Metro CDMX atiende crisis emocionales y previene suicidios. “Pedir ayuda no es debilidad, es valentía”, afirma.
Escucha nuestra conversación con Alhin Padilla y Adriana Esthela Flores, con una producción de Gema Hernández.
IMER Noticias
En entrevista con Adriana Esthela para Entrelíneas, Alhin Padilla, responsable del programa Salvemos Vidas del Sistema de Transporte Colectivo Metro, afirmó que pedir apoyo emocional es un acto de fortaleza, no de fragilidad.
“Pedir ayuda no es debilidad, es valentía. No están solas ni solos.”, aseguró durante la conversación realizada desde la Glorieta de Insurgentes.
Padilla explicó que “El programa Salvemos Vidas surge para escuchar, acompañar y brindar contención a personas que están pasando por un mal momento.” Su creación en 2016 respondió a la necesidad de atender de manera urgente a usuarios que atraviesan crisis emocionales dentro de las instalaciones del Metro.
Una de las piezas centrales del proyecto son las brigadas comunitarias de salud mental, que recorren las 12 líneas del sistema para ofrecer consejería rápida, detección oportuna y prevención del suicidio. En sus palabras, estas brigadas “buscan prevenir el suicidio, prevenir el consumo de sustancias y detectar crisis a tiempo.”
La funcionaria destacó que el Metro, donde “millones de personas pasan cada día, incluidas quienes están viviendo ansiedad, crisis o situaciones que las rebasan”, es un espacio clave para identificar y atender emergencias emocionales de manera inmediata.
Las cifras muestran la magnitud del trabajo: en lo que va de 2025, Salvemos Vidas ha brindado contención a 95 personas, y desde 2016 suma 863 atenciones. El perfil de quienes solicitan apoyo se distribuye en 52% hombres, 48% mujeres y 2% población LGBT, con una edad promedio de 30 a 32 años.
Padilla también resaltó la labor del personal del Metro:
“Todo el estado de fuerza de la Policía Auxiliar y Bancaria está siendo capacitado para reconocer estas señales de alerta y acercarse de manera humana y respetuosa.”
El mensaje final dirigido a las personas usuarias es contundente y busca reducir el estigma alrededor de la salud mental: pedir ayuda es un acto de valentía, y Salvemos Vidas trabaja silenciosamente para evitar tragedias dentro del Metro capitalino.





