A 40 años del primer caso de VIH en México, comunidades indígenas aún enfrentan falta de información, diagnóstico y tratamiento oportuno.
Escucha el especial de Luz Cecilia Andrade con la producción de Gema Hernández.
Luz Cecilia Andrade / Luz Rodríguez
A más de 40 años del primer caso registrado de VIH en México, el acceso a la información, diagnóstico y tratamiento sigue sin ser equitativo. Para personas que viven en comunidades originarias o en contextos de vulnerabilidad, como Charlie López, el conocimiento sobre el virus llegó tarde y cargado de estigma.
Charlie López nació en el pueblo originario de Xochimilco, al sur de la Ciudad de México, entre chinampas, canales de agua y tradiciones que caminan entre lo prehispánico, lo colonial y lo moderno.
“La información no llega a todos los territorios. Reconocerme, ¿no? Como persona que tiene un pasado indígena, como persona que tiene unas raíces profundas, reconocer mi ancestralidad, también acuerpar mi tono de piel morena, mi origen precarizado y de la periferia, también mi orientación sexual, mi expresión de género y más recientemente pues también mi ser como una persona con VIH desde 2016”.
Infección por VIH
El VIH se transmite a través de los líquidos corporales de las personas infectadas, como la sangre. No se transmite por besos o abrazos ni por compartir alimentos. Y se puede tratar y prevenir con tratamiento antirretrovírico (TAR).
Charlie en su juventud discriminación racial, homofobia y también la falta de información institucional relacionado con su salud sexual.
“Imagínate tú que yo por mis 19 años en un pueblito en Xochimilco. Les iba a decir, ‘¿Saben qué? Me voy a hacer una prueba de VIH’. No, pues no fue una no fue una decisión nada sencilla. Yo les mentí a mis papás. Les dije que iba a ir a la biblioteca, pero tomé el primer microbús que me lleva a la clínica”
Falta de información en pueblos indígenas
Luis Quiroz, fundador y coordinador general de derechohabientes viviendo con VIH del IMSS explica que a 40 años de la llegada de la epidemia por este virus mejoró la terapia antirretroviral, la cual combina medicamentos en dosis diarias para reducir la cantidad de virus en el cuerpo y prevenir el progreso del VIH a SIDA.
Quiroz explicó que aún existen problemas con hacer llegar la información a lugares lejanos.
“Hoy, desafortunadamente, seguimos teniendo ciertas dificultades para llegar a estas comunidades. Una de ellas es la orografía, las poblaciones lejanas, es cuánto tiempo te tienes que trasladar donde tú vives al lugar más cercano para atenderte o donde brinden la atención. Además del idioma y la cosmovisión que ellos tienen de las enfermedades, en cómo hablar de la sexualidad en los jóvenes indígenas que llegan a la ciudad”.
Vivir con una enfermedad
Pertenecer a una comunidad indígena y ser parte de la comunidad LGBT más no fue sencillo.
Charlie explica que contemplar a las comunidades y la visión sobre su propia vida es importante para tomar acción sobre medidas preventivas para el VIH y sobre todo contar con un diagnóstico oportuno para las personas de las comunidades originarias.
“En el imaginario colectivo lo que se configura es este rechazo a una prueba rápida, porque en el caso de que resultara reactiva, entonces lo que sigue no es acudir a un centro de salud para iniciar un tratamiento, sino lo que sí inmediatamente es el estigma de la familia y la comunidad, que en algunos casos se excluye”.
Recomendaciones por parte del gobierno
Desde 2019 el Gobierno de México implementó las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud que consiste en incluir una estrategia combinada de prevención en poblaciones de riesgo sustancial de adquirir VIH. Según el informe de gestión gubernamental 2018-2024.
A la fecha, personas de diversas comunidades siguen quedando rezagadas de este derecho y servicios de salud. Se trata de un problema interseccional que atraviesa espacios geográficamente alejados, o a personas en contextos de vulnerabilidad.
Te recomendamos:
Caso Vallarta: Peleó con fuerza inaudita por su inocencia: Emanuelle Steels







