En el marco de conmemoración contra la homofobia, faltan políticas de prevención de los crímenes de odio que protejan a la comunidad LGBTIQ+.
Escucha la entrevista con Jair Martínez, coordinador del área de investigación de «Letra S».
IMER Noticias
El 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia con el objetivo de fomentar una cultura de inclusión, denunciar la discriminación y reconocer los derechos en todo el mundo. Esta fecha, además, representa el día en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.
Sin embargo, en distintos países aún existen normas y prácticas discriminatorias que niegan a las personas de la comunidad LGBTIQ+ así como el acceso a sus derechos y libertades reproductivas, así lo informó el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
En México, hay una tendencia al alza de violencia contra personas de la diversidad sexual, sobre todo, en el ascenso y prevalencia de la transfobia. De acuerdo con el informe de Letra S, en 2024 la cifra de mujeres transexuales asesinadas representó el 68.8% de la cifra total, con 55 casos.
Este acontecimiento convocó a una manifestación como conmemoración y lucha en contra de los crímenes ocurridos por homofobia, transfobia y bifobia el pasado sábado en distintos puntos del país.
Al respecto, Jair Martínez, coordinador del área de investigación de Letra S, mencionó que la población LGBT+ logró avances con su activismo. Pese a ello, dijo, faltan políticas para prevenir los crímenes de odio.
En entrevista para Entrelíneas con Adriana Esthela Flores, el coordinador explicó que mientras más derechos adquiere la comunidad, más violencia despierta en el seno de la sociedad:
«Más entidades reconocen la identidad de personas trans, por lo cual se incorporan nuevas actividades laborales, nuevas actividades sociales, y en eso hemos identificado que ha afectado la violencia que viven».
Más visibilidad, más violencia
Martínez señaló que actualmente existe una mayor visibilidad pública de las personas que forman parte de la comunidad. Esto, como parte de la integración que es un derecho que lograron, incluso en espacios de poder:
«Podría ser una explicación muy importante, además de la incorporación de las personas LGBT en actividades como las candidaturas, el acceso a posiciones de poder, digamos, también podría estar motivando que las personas LGBT sean asesinadas».
Al respecto, detalló que la Ciudad de México es una de las zonas del país donde la comunidad se integró a más actividades, lo cual la colocó como «la capital del odio«. Lo anterior, por el alto número de crímenes contra la población:
«La visibilidad pública que han adquirido, particularmente en la Ciudad de México, la que está motivando nuevos ataques, nuevas agresiones, además de que sabemos que hay nuevas dinámicas, por ejemplo, de organización social en el interior de muchos espacios».
También precisó que tras un crimen cometido por discursos de odio, la población lo asume como un mensaje de peligro:
«Cuando se asesina a una persona LGBT, no se asesina sólo a una persona, sino que se emite un mensaje contra la población en general y contra las personas que se identifiquen con ella».
¿Qué hace falta?
Jair reconoció que hay avances gracias al activismo y la lucha constante. Aunque, precisó que aún falta el reconocimiento federal de la Ley de Identidad de Género, ya que, sólo 25 entidades federativas la reconocen.
En cuanto al tema de los crímenes por discurso de odio, precisó que falta una iniciativa que reconozca el «transfeminicidio» como un delito de tipo penal a nivel federal. Así como, políticas de prevención de delitos contra la comunidad LGBTIQ+:
«Yo diría que lo que nos falta es eso, enfocar nuestra justicia a procesos de prevención y no sólo de resolución del asesinato. Pero en este sentido nos falta eso, el reconocimiento de ese tipo penal, pero también la incorporación de nuevas políticas».
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