En México, las mujeres ganan entre 10 y 20% menos en relación con los hombres en trabajos iguales o equivalentes.
Escucha la entrevista completa con Alma Cossette Guadarrama, especialista de La Universidad La Salle.
IMER Noticias
La brecha salarial, los roles de género y la segregación en las oportunidades laborales, son los retos que aun enfrentan las mujeres de México y América Latina y el Caribe.
“El panorama en México y para la región de América Latina y el Caribe en realidad es la misma los retos esencialmente son los mismos. Es decir, todo parte de la brecha salarial que existe y está presente en muchos estados, derivado de la cultura entre otras razones, la cultura y los roles de género establecidos por nuestras sociedades.
“Estos factores culturales, pues siguen influyendo en las oportunidades laborales, específicamente de nosotras las mujeres, aunque si bien esta brecha salarial es un problema común en la región, pues su magnitud va a variar evidentemente entre uno y otro estado”.
Así lo expuso en entrevista con Alberto Nájar, Alma Cossette Guadarrama, especialista de La Universidad La Salle y Miembro del Observatorio Internacional de Salarios Dignos.
En el marco Día Internacional de la Igualdad Salarial destacó que la segregación laboral y la discriminación se evidencia a través de la concentración de las mujeres en sectores de baja remuneración o en el trabajo no remunerado, como el trabajo doméstico o el de cuidados.
“Si hablamos, por ejemplo, en términos de estadísticas cuando hablamos de segregación ocupacional o laboral, estamos diciendo que las mujeres son relegadas en el evidentemente a los trabajos domésticos y al tema de los cuidados o la responsabilidad de cuidado de los hijos y del hogar.
“Pero también esto se evidencia en la ocupación de las en altos mandos, en consejos directivos, por ejemplo, en el poder de toma de decisiones en las empresas, en donde la presencia de las mujeres es muchísimo menor, significativamente comparado con los hombres”.
De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) las mujeres ganan un 20 por ciento menos en relación con los hombres en trabajos iguales o equivalentes. En tanto, en México este este porcentaje ronda entre el 10 y 20 por ciento.
“Por ejemplo, la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo en América Latina creció en los años 90 del 40 por ciento al 53 por ciento en el 2020, de acuerdo con datos del Banco de México; sin embargo, sigue siendo inferior en comparación con los hombres que alrededor está en el 75 por ciento.
“En México particularmente también aumentó de los años 90, que el porcentaje era el 34 por ciento al 45 por ciento al día de hoy, lo cual es un poquito arriba del 10 por ciento, pero en más de una década consideramos considerando que estamos en el 2024”.
La segregación también implica que las mujeres siguen siendo encasilladas en puestos laborales relacionados con los cuidados, como la educación, la salud y los servicios.
Mientras que los hombres están enfocados en los campos de la tecnología, la ciencia, la ingeniería, y, por tanto, son mejor remunerados.
“Por ejemplo, en los puestos de altos mandos o de alta dirección las mujeres ocupan menos de 30 por ciento, comparado con los varones y como miembros de consejos de administración en las empresas en general las mujeres ocupamos menos del 20 por ciento, esto según datos de la Organización Internacional del Trabajo”.
En este sentido, destacó que México está mejor posicionado respecto a otros países de América Latina, toda vez que el porcentaje de mujeres en altos mandos o puestos directivos es ligeramente superior, “pero evidentemente es muchísimo inferior comparado con los hombres”.
La especialista comentó que las reformas laborales y las políticas públicas que se han implementado en la materia, han sido insuficientes, toda vez que no se ha llegado a la paridad salarial.
¿Tener una mujer presidenta ayuda?
Cossette Guadarrama consideró que sí es un avance, pues prevalece un rezago importante en México, por lo que se tiene que partir de la construcción de políticas institucionales dirigidas a lograr la igualdad salarial y fortalecer institutos como el Inmujeres, y el Conapred.
“Y tendríamos que partir por reforzar los temas de igualdad, hablando cultural y socialmente, porque el romper con estas desigualdades en materia salarial de género; tendríamos que partir de entender que esto es un tema no solamente social, sino también individual que debe romperse para lograr esta para lograr esta esta paridad”.
“Me parece que el hecho de que tengamos hoy día, en los próximos días, una mujer presidenta implica un avance, pero no es el todo. Yo creo que el gobierno el nuevo gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum debe enfocar esfuerzos en lograr esta paridad salarial con sí reformas legislativas, sí el impulso a políticas públicas, el reforzamiento a instituciones enfocadas en la mujer.
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