«Davisha» es un luchador exótico de la comunidad LGBTIQ+ que, fuera del cuadrilátero, también se gana la vida como abogado jurídico.
Juan Pablo Vilchis
Davisha es un luchador exótico gay que participa en funciones de lucha libre mexicana en grandes arenas, así como en pequeños mercados y espacios públicos del Valle de México, es originario de Huixquilucan, Estado de México.
Lleva 8 años en este deporte en el que denuncia haber sufrido de discriminación por ser homosexual desde el primer día en que comenzó a luchar.
A pesar de eso, procura hacerles frente a sus compañeros y público que le imparten insultos homofóbicos, respondiéndoles con buen espectáculo arriba del cuadrilátero.
¿Luchador exótico?
Sí. Según el Museo del Objeto los luchadores exóticos son “personajes que a través del espectáculo rompen con lo establecido”, con las nociones sobre lo masculino.
Pero no todos los gladiadores exóticos son homosexuales, como Davisha, y, a diferencia de las luchadoras transexuales, ellos no luchan contra mujeres, solo se enfrentan a sus compañeros varones.
El pancracio mexicano ¿un deporte homofóbico?
Davisha nos narra cómo llegó al mundo del pancracio mexicano el cual, para él, sigue siendo un deporte lleno de discriminación y homofobia.
«Yo entré al deporte luchístico nada más por hacer ejercicio, como yo digo: fue un error haber entrado. Pero poco a poco me fue llamando la atención. Los compañeros me fueron inculcando el amor al deporte y desde ahí me empezó a gustar la lucha libre, a pesar de que ha sido un mundo en el que siempre he vivido discriminación desde los vestidores del entrenamiento».
«Actualmente sigo siendo discriminado por parte de algunos compañeros. Hay muchos que son muy machistas y homofóbicos»
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 1 de cada 20 mexicanos se identifican como miembros de la comunidad LGBTIQ+, y el 28.1 % de esa población ha sufrido situaciones de rechazo social y trato desigual en el trabajo.
En esta ocasión, “el exótico del barrio bravo” —como se hace llamar— se presentó en un espectáculo gratuito que formó parte de las celebraciones del 50 aniversario del Mercado Andrés Molina de Los Reyes la Paz, municipio del Estado de México.
Fue recibido entre insultos homofóbicos y machistas por parte del público, y aunque para él ya es algo habitual y hasta motivador, admite que en sus inicios se llegó a desconcentrar porque era algo que le bajaba la autoestima.
«Al inicio me desconcentraba porque realmente me bajaba la autoestima, pero con el paso del tiempo lo he trabajado y, ahora, para mí es como una inspiración, al contrario, me hacen desenvolverme y me motivan más para dar un mejor espectáculo».
Pero Davisha no solo se gana la vida en el cuadrilátero, estudió la licenciatura en Derecho, lo que le permite trabajar como abogado jurídico de conciliaciones bancarias.
«Después de la lucha libre, tengo mi carrera y soy abogada jurídica de conciliaciones de sucursales financieras. Trabajo para un banco».
Y para toda la gente de la comunidad LGBTIQ+ que quiere incursionar en la lucha libre en México, Davisha les manda un mensaje:
«Luchen por sus sueños, que nadie se los opaque, que nadie les baje el brillo. Si bien es un mundo lleno de machistas y homofobia, en lo personal, a mí me ayudó esa discriminación para decir ‘yo sí puedo’, ‘yo sí quiero’ y ‘yo sé dónde quiero llegar’. Entonces, luchen por lo que realmente quieren».
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