Margarita Garfias refirió que un sistema de cuidados basado en una remuneración económica no resolvería la problemática, pues solo perpetuaría la dependencia económica con el Estado.
Escucha la entrevista con Margarita Garfias del colectivo #YoMeCuido.
IMER Noticias
En el marco del Día Internacional del Autocuidado, que se conmemora este 24 de julio, Margarita Garfias del colectivo #YoMeCuido, explicó cómo asumir esta necesidad básica consigo mismo, pero también cómo asumirlo como parte del cuidado de otros.
En entrevista con Alberto Nájar en la Primera Emisión de IMER Noticias, la activista consideró que a las mujeres se les ha impuesto el cuidado de los demás y anteponer a los otros, lo que las obliga a abandonar su proyecto de vida.
“En cuando a las mujeres que somos cuidadoras, el Estado nos ha invisibilizado tanto que ni siquiera nosotras nos podemos ver. Es decir, siempre anteponemos el cuidado de otras personas, el tiempo para otras personas, que el tiempo destinado o el tiempo que deberíamos tener para nosotras mismas. Y eso es una realidad”.
“A nivel mundial y nacional, dijo, “las mujeres abandonamos nuestro proyecto de vida, ya sea escolar, personal o laboral, por atender el cuidado de otras personas”.
La entrevistada agregó que el Estado ha invisibilizado estas tareas que, mayoritariamente, desempeñan las mujeres, pues no ha implementado los programas idóneos para que las mujeres no renuncien a otras actividades.
“El Estado no nos ayuda en nada porque no ha creado licencias ni un sistema de protección básico, precisamente para que las mujeres, mayoritariamente, que somos las que tenemos estas responsabilidades de cuidado, que se nos ha visibilizado como principales personas que resolvemos estas responsabilidades de cuidado, tengamos la posibilidad de no renunciar a nuestro proyecto de vida, pero tampoco tener, muchas veces, las dobles o triples jornada que actualmente muchas tienen por atender estas responsabilidades”.
¿Un Sistema Nacional de Cuidados sería suficiente para subsanar esta deuda?
Margarita Garfias refirió que un sistema de cuidados basado en una remuneración económica no resolvería la problemática, pues este tipo de apoyos lo que genera es perpetuar la dependencia económica con el Estado, sin cambiar la situación integral de la persona cuidadora.
“Así al final de su vida tendría que morir pobre y sola, es decir, sin una pensión. Sin derecho a vivienda, nunca tuvo una remuneración digna por su trabajo.
“Pero si pensamos en un sistema de cuidados con servicios, al que podamos transferir esos cuidados de una manera digna, es decir, que tengamos estancias infantiles para que atiendan el cuidado tanto de infantes que no viven con una discapacidad, como para infantes que sí viven con una discapacidad. Primarias, secundarias con jornada ampliada, en donde ninguna madre o padre se tenga que preocupar por quién va a recoger a su hijo en la escuela o qué va a comer, sino que salgan a la par, 6, 7 de la noche. A que tengamos espacios para que los adultos mayores envejezcan de manera digna…Sería otra cosa”.
La especialista refirió que actualmente todo el trabajo no remunerado que se realiza en el país, principalmente por mujeres y que se realiza en los hogares, representa el 24.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país.
Garfias recordó que México está en deuda con el convenio 356 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), “que desde 1980 reconoce el derecho de hombres y mujeres, que sean trabajadores, para atender sus responsabilidades familiares en detrimento a su salario, sus vacaciones, su desarrollo profesional. ¿Y qué pasó? México nunca lo firmó”.
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