Entrevista el Dr. Benjamín Ruiz Loyola explica el fin del START III, los riesgos nucleares, la proliferación armamentista y la incertidumbre global.
Escucha nuestra conversación con l Dr. Benjamín Ruiz Loyola, académico de la Facultad de Química de la UNAM e integrante del comité asesor en educación y divulgación sobre armas químicas de la ONU.
IMER Noticias
En entrevista para El Acento con Alberto Nájar, el Dr. Benjamín Ruiz Loyola, académico de la Facultad de Química de la UNAM e integrante del comité asesor en educación y divulgación sobre armas químicas de la ONU, sobre los riesgos que implica la conclusión del acuerdo de control de armas nucleares START III y el escenario de incertidumbre que se abre a nivel global.
El especialista advirtió que el fin de este tratado representa un retroceso grave para el derecho internacional y para los mecanismos de control armamentista construidos durante décadas.
“Mira, a mí me parece que es terrible el el hecho de que se pretenda por una parte eh a aplicar el derecho internacional cuando se le está violando flagrantemente eh por varios lugares, ¿no?”.
El fin del START III y la pérdida de controles
Ruiz Loyola explicó que, aunque el tratado era perfectible, no debía ser desechado, ya que establecía límites claros al número de armas nucleares desplegadas y permitía inspecciones mutuas entre Estados Unidos y Rusia, lo que aportaba certidumbre internacional.
Señaló que una de las características más relevantes del acuerdo era la diferencia entre poseer armas nucleares y tenerlas desplegadas, lo cual reducía el riesgo inmediato de uso.
“No es lo mismo traer una cajetilla de cigarrillos en la bolsa que traer el cigarrillo en la mano. O no es lo mismo tener una pistola en tu casa que traer la pistola en la mano y andarlo enseñando”.
Añadió que, aun con los límites establecidos, la cantidad de armas desplegadas seguía siendo excesiva, considerando que su poder destructivo es muy superior al de las bombas utilizadas en Hiroshima y Nagasaki.
Un escenario de mayor incertidumbre global
El académico alertó que la suspensión de las inspecciones mutuas y las acusaciones de incumplimiento entre ambas potencias generan un panorama cada vez más oscuro.
“Pues a partir de hoy eso va a ser absolutamente incierto”.
En este contexto, advirtió que la posibilidad del uso de armas nucleares se incrementa ante liderazgos que calificó como viscerales, y subrayó la relevancia estratégica de regiones como Groenlandia, así como los conflictos geopolíticos vinculados a la expansión de la OTAN y la guerra en Ucrania.
Armas más letales y difíciles de detectar
Ruiz Loyola destacó que la carrera armamentista no se ha detenido y que, además del desarrollo de armas más potentes, también se han perfeccionado los sistemas de traslado, como los misiles hipersónicos, prácticamente indetectables por radar.
“Y si una de estas armas está cargada con una cabeza nuclear, pues mi cuenta nos vamos a dar de de de dónde salió y cuándo salió”.
Sobre la diferencia entre las armas actuales y las primeras bombas nucleares, explicó que el poder destructivo se ha multiplicado de forma alarmante. A esto se suman consecuencias a largo plazo, particularmente en la salud, que aún hoy se manifiestan en las poblaciones afectadas por los ataques de 1945.
“Pero a partir de ahí de 100 kilotones hay ingenios, hay bombas nucleares que puede pueden alcanzar una potencia de 60 megatones, es decir, varios miles de veces más potentes que las de Hiroshima y Nagasaki”.
El riesgo del desarrollo de armas nucleares
El especialista alertó que la no renovación del START III podría incentivar a otros países a avanzar en el desarrollo de armamento nuclear, debilitando aún más los acuerdos de no proliferación.
“Entonces, este, tener un tratado por muy bueno que sea si los gobernantes no tienen el interés en en respetar el derecho internacional, pues simple y sencillamente lo van a hacer a un lado”.
Añadió que la falta de voluntad política de potencias como Estados Unidos y Rusia impide exigir a otros países que respeten los derechos internacionales, lo que abre la puerta a una proliferación aún mayor.
“Y aunque se llegue a tener un un buen eh acuerdo en sustitución del START III si no hay disposición de los gobiernos para acatar la legislación internacional, no lo van a hacer”.
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