Entre 20 mil y 50 mil niños fueron robados a sus madres y vendidos al extranjero durante la dictadura de Pinochet en Chile.
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IMER Noticias
La dictadura en Chile establecida por Augusto Pinochet dejó cerca de 40 mil víctimas: personas desaparecidas, asesinadas, obligadas al exilio.
Recientemente se dio a conocer que entre 20 mil y 50 mil niños recién nacidos fueron robados a madres en situación de vulnerabilidad, acción apoyada por médicos, funcionarios públicos y arzobispos.
Los bebés fueron vendidos a padres y madres en otros países con el argumento de una mejor vida para ellos.
Constanza del Río, fundadora de la organización “Nos buscamos” y víctima de este tráfico de niños, dijo a IMER Noticias que en 2012 se enteró de que era adoptada y en 2014 buscó a su familia biológica a través de la institución.
“Me di cuenta de que no era la única y de que habíamos abierto la caja de Pandora”, comentó al detallar que «Nos buscamos» trabaja con adultos que buscan a su familia biológica.
El tráfico de niños, señaló Del Río, se dio por dos razones: dinero —los niños eran un «producto» fácil de conseguir vendido en 15 mil y hasta 50 mil dólares— y una carga fiscal menor, ya que los militares no tenían interés en niños en situación de pobreza y era mejor para ellos que se fueran del país.
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